sábado, 14 de julio de 2012

Tradiciones G/Cinthianas Parte 2

G/Cinthia leía el prospecto de un bote de pastillas. Mario la miraba con ojos brillosos.
  • Bien, aquí dice que estas pastillas van de acuerdo a tu peso. ¿Cuánto pesas?– dijo G/Cinthia.
  • Teniendo en cuenta de que eres mi novia, ¿No deberías saberlo?. – dijo Mario.
  • ¿Sabes que talla de bragas uso? – dijo G/Cinthia, acomodándole las almohadas.
  • No.... – dijo Mario, sonriendo. – Me importa mas quitártelos que en el numero que pone en la etiqueta.
  • ¿Contesta eso a tu pregunta?
  • Si… - dijo Mario.
  • Me alegro. Venga dime tu peso – dijo G/Cinthia, abriendo el bote de pastillas
  • 85 kilos. – dijo Mario, tosiendo.
G/Cinthia le dio unas pastillas y le hizo beber un vaso de agua
  • ¿G/Cinthia? – dijo Mario.
  • Dime… - dijo ella, sin mirarlo.
  • ¿Podrías contarme un cuento? Es que me están haciendo efecto las pastillas y creo que me voy a desmayar del sueño – dijo Mario, abrazándola de costado.
G/Cinthia se quedo perpleja.
  • ¿Un cuento? Bueno, esta bien… ¿Cuál quieres? – dijo G/Cinthia, erguiéndose.
  • No quiero uno clásico. Quiero uno tuyo, inventado o que te hayan contado. ¿Podrias? – dijo Mario.
  • ¿Cómo la ultima vez? – dijo G/Cinthia.
  • La ultima vez tuvimos un poquito de sexo. Si quieres…
  • Si, claro… ¿Qué mas? No te pases, Mario, que no estas para tirar cohetes.
G/Cinthia carraspeo.
  • Había una vez, un niño que nació en el altiplano andino. Como de costumbre, creció feliz, pese a la pobreza de la zona. Mientras los demás niños jugaban y ayudaban a sus padres, este niño se aficiono a la poca lectura y a los pocos libros que llegaban a esa zona. Cuando cumplió una edad adolescente, su padre lo mando a la capital, a Lima. Con apenas 10 soles en sus bolsillos, este niño cambio las montañas y vastos campos de cultivo por edificios, playa y coches dignos de una capital. Pese a ello, no abandono su amor por la lectura. Con sus 10 soles en los bolsillos, vago por las calles de Lima – Peru pensando una manera de salir adelante. Vio entonces que el negocio era los dibujos para los turistas. Así que invirtió esos 10 soles en hojas de papel y tizas de diferentes colores. Compro una mesita y un banco portátil y se dedico a hacer nombres en letras góticas para los turistas, llegando a sacar casi 5 soles por dibujo. Las tizas de colores, el arte con que dibujaba y la inocencia del niño provinciano, hicieron que poco a poco se ganara una buena fortuna. Con 18 años, el niño pensó que había llegado el momento de crecer en su “negocio”. Con sus ahorros, compro libros al peso, compro una manta y se dedico a la venta ambulante. Fue un negocio arriesgado, porque los que ya vendían libros no quisieron que un mocoso de provincia les quitara el puesto. El niño, que ya era un adolescente, se peleo con todos los vendedores hasta que por fin se asentó definitivamente. Pero el adolescente tenia algo que los demás vendedores no tenia: todos los libros que vendía, los había leído. Con casi menos de 20 años había leído grandes autores clásicos como Virgilio, Horacio, Becquer, Balzac, Lope de Vega, Calderon, Shakespeare, Monier, Jose Hernandez, Dante, Petrarca, Dickens, Dostoyevsky y Homero. Hasta autores contemporáneos de la literatura española como Carmen de Icaza, Peman, Perez Galdos, Mata, Mihura, Augusti, Luca de Tena, Ehrenburg y los latinos como Vargas Llosa, Garcia Márquez, Neruda, Echenique, Cortazar, etc, etc, etc. – dijo G/Cinthia, tomando un trago de agua. – Paso los años y este humilde provinciano amaso una fortuna, ya que la gente iba expresamente a comprarle sus libros y a escuchar los comentarios que hacia de ellos, así como recomendaciones y sendas criticas. Poco a poco, fue conocido y se gano una popularidad con la que muchas soñarían. Llego incluso a relacionarse con la élite política de este país, llegando a entablar charlas con Valle Riestra, Marta Hildebrant, Mauricio Mulder, etc, etc,etc. Pero como todo lo que sube tiene que bajar, el niño que paso a adolescente y ahora es adulto, enfermo de asma y tos. El medico le recomendó mudarse a un clima seco, alejarse de la humedad de la capital. Tras despedirse de todos sus conocidos y empinar el codo en una gran fiesta, nuestro niño adulto volvió a su tierra natal. Allí el negocio de los libros no le fue también como esperaba. Se tuvo que someter al regateo de jóvenes estudiantes y rematar a un sol textos de gran valor, forrados en piel. Paso de ganar una fortuna a ganar un dinero lo suficiente para vivir dignamente. Pero no le importaba, ya que incluso en tiempos de vacas gordas, vivió humildemente. Un día, se miro al espejo y vio en el arrugas y pelos blancos que asomaban. Se dio cuenta de que era hora de buscarse una esposa. Se caso con la chica que le ayudaba en su puesto de venta, una ayacuchana de muy buena figura. Tuvo 1 hijo, del cual mando a la capital a estudiar en la mejor universidad. Pero su vida siguió y siguió… hasta que nuestro niño adolescente adulto paso a ser un anciano. Su hijo, quien ya era adulto y estaba en vísperas de casarse, lo visito después de tiempo. No le gusto ver a su padre andando con unos zapatos rotos y cochambrosos. “¡Papa, comprate unos zapatos!” ledijo. El anciano, por complacer a su hijo, fue esa misma tarde a comprarlos. Se sentía incomodo con ellos, pero brillaban y esperaba ver a su hijo feliz. Como era la tarde, se dispuso a bajar a la primera planta de su casa a leer su libro aprovechando los rayos del sol. Pero entonces el zapato, el maldito zapato, le jugo una mala pasada. Se resbalo y el anciano rodó por las escaleras, estampándose en el suelo y reventándose las ulceras. El anciano agonizo hasta que su hijo llego. Intento socorrerlo pero era tarde. El anciano murió, pero lo curioso era que no soltaba el libro que llevaba en una mano. Su hijo, llorando, levanto la vista y suplico a dios que le guardara otro lugar allá arriba para poder reunirse con su ansiado padre.
G/Cinthia termino la historia de una manera muy narrativa. Mario dormía a su lado, abrazandola. Parecía un niño.
  • Espero que digas lo de “basado en hecho reales”, G/Cinthia. – dijo Mario.
  • Mi abuelo… - dijo la chica.
Mario la beso. G/Cinthia le devolvió el beso.
  • Me gustaría besarte, G/Cinthia…
  • Pues hazlo, tonto… - dijo la chica.
  • Me gustaría besar tus labios… y subir poco a poco… hasta tu boca. – dijo Mario, sonriendo de manera picara.
  • ¡Imbecil!

Isla de San Carlos - Lista de canciones.

La isla de San Carlos narra las aventuras de Emma López Palomino, una niña de 15 años que cursa el 4° año de  ESO. Para el fin de curso, Emma viajara junto con sus compañeros y alumnos de Bachillerato a la "fantástica" (y ficticia) Isla de San Carlos, un territorio apropiado por el gobierno español y que es una autentica mina de oro. Lo que no sabia Emma, era que seria testigo de un apocalipsis zombie en aquella isla, pero no seria uno mas. Emma tendrá que sobrevivir a los "necroantropos", humanos reanimados por cauzas desconocidas y que tienen una peculiaridad: No pueden morir, son totalmente inmortales. Junto a un chico, Mario y con la ayuda de espontáneos supervivientes, Emma deberá sobrevivir a la vez que intenta descifrar el motivo que desencadeno aquel infierno.

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A lo largo de la historia, Emma deberá hacer frente a olas y olas de necroantropos, humanos muertos pero reanimados que acabaran con cualquiera que no sea uno de ellos. A eso se le debera sumar ciertas bestias que Emma descubrirá que son experimentos fallidos del hospital Protectorado de Felipe, lugar de origen de todo el infierno. Para ello contara con 2 cosas: Sus conocimientos de electricidad y con Mario, un adolescente de 18 años, que recurrirá a un método bastante peculiar para hacer frente a la ola de necroantropos: Luchar contra ellos escuchando rock y/o metal. Debido a eso, he aquí la lista de canciones (Por defecto) que aparecerán a lo largo de la historia:

  1. Primer encuentro con Mario Martinez Videla: (Black Sabbath - Paranoid)
  2. La aventura en el pub, camino a los Edificios 3C: (AC/DC - Touch too much)
  3. Edificios 3C, segundo encuentro con Mario: (Black Sabbath - Iron Man)
  4. Edificios 3C (Feria de Coches y Huida): (Bloc Party - Helicopter) y (Kiss - Rock and Roll All Night)
  5. Gasolinera, camino a las Paradojas: (AC/DC - Rock and Roll Train)
  6. Las Paradojas, encuentro con Ricardo Pastor: (Chuck Berry - Johnny B Goode)
  7. Las Paradojas (Concierto y Rescate): (Metallica - Creeping Death) (Iron Maiden - The Trooper) y (AC/DC - Touch too much)
  8. Caseta de la pradera, camino al Área 1993: (Motley Crue - Wild Side)
  9. Gasolinera, camino al Área 1993: (Iron Maiden - Run to the Hills)
  10. Área 1993, Exterior: (System of a Down - Chop Suey)
  11. Área 1993, Laboratorios: (System of a Down - Vicinity of Obscesinity)
  12. Área 1993, Zona de proyectos 1: (Three Days Grace - Animal, I have become)
  13. Área 1993, Zona de proyectos 2: (Stratovarius - Hunting High and Low)
  14. Área 1993, Zona de proyectos 3: (Atreyu - My Fork in the Road)
  15. Área 1993 (Almacén vehicular y Huida): (Slayer - Raining Blood) (Megadeth - Symphony of Destruction) y (EPICA - Unleashed)
  16. Gasolinera, de vuelta al centro de la ciudad: (Metallica - Seek and Destroy)
  17. Cruce de Santa Catalina (Puesto Policial y Huida): (Slipknot - Before I Forget) y (Slipknot - Psychosocial)
  18. Granja Arias, camino al hospital Protectorado de Felipe: (AC/DC - Shoot the Trill)
  19. Hospital Protectorado de Felipe, Edificio G: (Megadeth - Hangar 18)
  20. Hospital Protectorado de Felipe, Edificio H: (Dio - Rainbow in the Dark)
  21. Hospital Protectorado de Felipe (Bunker y Huida): (Metallica - Kill Em All) (Metallica - Ride the Lightning) y  (Metallica - Master of Puppets)
  22. Camino al rescate final, Monte de San Francisco: (Judas Priest - You have got another thing coming)
  23. Monte de San Francisco, encuentro con Isaac Stross: (Grand Funk Railroad - We are American Band)
  24. Monte de San Francisco (Sacrificio, rescate y final): (Bon Jovi - Its my life) y (Guns and Roses - Paradise City)

viernes, 13 de julio de 2012

Historia de Emmas y Cronopios - Parte 2

  • Venga, que esto ya esta grabando. - dijo Sacha. - ¿Os sabéis los pasos, verdad?
  • Que si. - dijo Emma Reyes. - Venga, que me hace mucha ilusión.
  • Yo es que esto lo veo ridículo. - dijo Emma.
  • A mi me hace ilusión. - dijo Emma López. - Me vale para desahogarme.
Sacha dio al "play" a una radio. 

(Youtube: "Bully Soundtrack: The Big Game")

Emma, Emma Reyes y Emma López empezaron a bailar al ritmo de la música. Parecían 3 animadoras de equipo de fútbol americano, con pompones y todo. Emma Reyes comandaban a las otras 2. Daban saltos, medias vueltas, movimientos de brazos y piernas, se arrodillaban... todo al ritmo de la música.
  • Improvisaros algunas rimas. - dijo Sacha. - ¡Imaginaos que sois de algun equipo!
  • ¡Yo, yo quiero! - dijo Emma Reyes. Carraspeo. - ¡Se siente, se siente, que Priego esta presente! ¡Se lee, se nota, que Sacha es una idiota!
Sacha apago la radio y empezó a perseguir a Emma Reyes, quien riéndose se escapo. Emma y Emma López dejaron de bailar y se sentaron de nuevo en el sofá. Emma Reyes se reunió con ellas. Sacha, furiosa, se acerco hacia la silla donde yacía el pobre señor Cronopio, inconsciente. Sacha tomo un vaso de agua y se lo echo en toda la cara. El señor Cronopio se levanto de golpe.
  • Ostias... ¿Que paso? - dijo el pobre señor.
  • Que creo que podemos seguir con la entrevista. Ya hemos echo el tonto un rato. - dijo Emma.
  • ¿Eh? - dijo el señor Cronopio.
  • Mira, señor Cronopio, te presento a Sacha o Lavernne. No es producto de la imaginación del señor Condori, pero nos acompaña en esta ocasión. - dijo Emma.
  • Si... antes de que venga a buscarle su marid... digo su amigo Christian. - dijo Emma Reyes pero cayó cuando Sacha le propino una mirada capaz de romper un cristal.
  • Joder... que daño. Vale... vale. - dijo el señor Cronopio, recobrando el norte. - Así que aquí estáis las 3 Emmas que Condori creo, ¿verdad? ¿Os podéis presentar?
  • En realidad hay mas Emmas, pero no todas son definitivas.  - dijo Emma. - Me llamo Emma a secas y soy la conciencia de Condori. Aparezco en "Thats Special Someone". Soy yo quien contesto sus cartas.
  • Emma Reyes Castillo, personaje principal de "Episodios desde Madrid". - dijo Emma Reyes.
  • Emma Lopez Palomino, personaje principal de "La isla de San Carlos" - dijo Emma Lopez
  • Buenas... ¿Aquí es donde es la entrevistas para las Emmas? Es que me entretuve con un amigo gilipollas quien no le gusta que mire McGiver en la 5, ya que este prefiere ver el coche fantastico en la 3, por lo que yo le dije... Bueno, da igual, creo que me estoy yendo por las ramas. - dijo una voz dulce.
Sacha, el señor Cronopio y las 3 Emmas giraron el cuello. Una niña de unos 7 años aparecio enfrente de ellos. Era fisicamente igual a Emma Reyes, pero ella era una niña. Llevaba el mismo cabello caoba pero largo, hasta la cintura. Un jersey verde que le quedaba grande, una faldita verde y unas zapatillas rosas. Las mismas que llevaba Emma Reyes.
  • Anda... pero si soy yo. - dijo Emma Reyes. - Pero mas peque, claro...
  • ¿Como que eres tu? - dijo el señor Cronopio.
  • Me llamo Emma Reyes Castillo. Tengo 7 años y yo formo parte de la aventura llamada "19 Rue del Guirigay". - dijo la pequeña Emma.
  • ¡Ah si! Esa me lo contó el señor Condori. Forma parte de la saga Alternativa. ¿Como era? ¡Ah si! "¿Que hubiera pasado si el grupo de 8 amigos se hubiera conocido a la edad de 7 años?" Creo que cuenta la historia de un grupo de niños y tiene como escenario los pueblos de Valdeolivas, Albendea y Priego. ¿No es asi? - dijo Emma.
  • Exacto. ¡Ostias! - dijo la pequeña Emma. - ¿Quien es esa? ¡Se parece a la mujer maravilla!
Sacha levanto una ceja.
  • Vamos a ver... Con el golpe que me ha dado nuestra invitada, se me ha olvidado casi todo. ¿Que hacemos aquí? - dijo el pobre señor Cronopio.
  • A ver, señor Cronopio... - dijo Emma, acercándose al chico. - El señor Condori, cada vez que lee alguna historia, suele "entrevistar" a los personajes dentro de su infinita imaginación... Mucha veces esos personajes toman lugar aquí, en esta sala. Eso ha sido así... Claro que ha variado las personas que la entrevistan. Me acuerdo cuando el señor leyó su primera obra: Matilda. Por aquel entonces solo estaba yo en su subconsciente y...
  • ¿Sabes si el negocio petrolero sigue bajo el control de los alienigenas con cabeza de reptil en vuestra época? - pregunto la pequeña Emma, dirigiéndose a Emma Reyes.
  • ¿Que? ¿Y eso a que viene ahora? - dijo Emma.
  • Es que por una apuesta que he echo. - dijo la pequeña Emma.
  • Que mona era de pequeña... - dijo Emma Reyes.
  • Bueno, a lo que iba... Me acuerdo que tuve que entrevistar a Matilda. Una niña lista... no cabe duda. Fue interesante tenerla aquí, en esta sala. Luego le toco el turno a la señorita Honey y fue casi lo mismo. Que maja... me hubiera gustado que mi profesora de primaria fuera como ella... - dijo Emma, sonriendo.
La pequeña Emma conectaba una consola a un televisor. Salto un chispazo cuando se disponia a conectarlo todo a un tomacorriente.
  • Pero, niña, ¿Se puede saber que haces? - dijo Emma, cuando la niña se acerco a un enchufe, dispuesta a conectarlo. - ¡Ten cuidado!
  • Es que quiero bailar un poquito. ¿Alguien se apunta? - dijo la niña, enseñando un disco de un videojuego.
  • ¿Bailar? - dijo Sacha, mirando el disco de la niña.
  • Tu... ¿Te apetece echarte una partidita conmigo? - dijo la niña acercándose y sonriendole.
  • No se... Vale. - dijo Sacha.
(Youtube: "Stepmania - Beethoven Virus")

Sacha y la pequeña Emma empezaron a bailar al ritmo de la música. Usando unas tablas de control en el suelo, pulsaban las teclas con los pies: arriba, abajo, izquierda, derecha y el centro. Sacha se asusto cuando la niña bailaba con movimientos de brazos y aun así no fallaba ninguna. Intento empujarla pero la niña solo reía y seguía. Emma Reyes aplaudía y alentaba a su contraparte infantil. El señor Cronopio se sonrojo cuando veía bailar a ambas mujeres, una el doble de alta que la otra. 

La canción finalizo con victoria de la pequeña Emma. La niña grito de alegria y saludo a todo el mundo, que la aplaudia. 
  • No vale, has hecho trampa. - dijo Sacha.
  • Que va. Lo que pasa es que me gusta ese juego. - dijo la niña, de manera muy tierna.
  • Bueno, ya hemos hecho el tonto otra ves. A ver si nos centramos en la entrevista, que la estamos haciendo mas larga que la investigación de los crímenes franquistas. - dijo Emma.
  • Vale... vale. - dijo el señor Cronopio, tomando la palabra. - Señora Sacha... ¿Que se siente ser una cazadora experta y una híbrida, mezcla de las mejores razas?
Se escucho un sopapo y el señor Cronopio cayo al suelo, inconsciente.
  • ¿Híbrida? - dijo Sacha, temblando.
  • Eres de muy poca paciencia, ¿verdad? - dijo Emma Reyes.
  • ¡Ala! ¡Ya has vuelto a noquear al pobre señor Cronopio! - dijo Emma.
  • ¿Y tu que opinas sobre la alza del Euribor? Se dice que afectara a la burbuja inmobiliaria y que... - dijo la pequeña Emma.
  • Niña... no se de que me estas hablando... - dijo Emma Lopez, sin entender nada de lo que le decian.
  • ¿¡Como se atreve a decirme hibrida!? ¡Soy una cazadora inmortal! - grito Sacha, inchando el pecho.
  • Gritando no vas a conseguir gran cosa. - dijo Emma Reyes.
  • ¿¡Pero que hacemos ahora!? ¡Sin el señor Cronopio no podemos seguir con la entrevista! ¿O alguna de vosotras podéis entrevistarla? - grito Emma.
  • Anda lista, ¿Y tu porque no lo haces? -  dijo Emma Lopez.
  • ¡Y tu que has hecho! ¿¡Ah!? ¡La unica que ha hablado he sido yo! - grito Emma.
  • ¿¡Ah si!? ¡Pues entonces sigue hablando! - grito Emma Lopez.
  • Venga, buen rollito, no discutais... - dijo Emma Reyes. - ¡Ay!
La pequeña Emma le estaba tirando del pelo a Emma Reyes.
  • Emma...¿Que haces? ¡Que yo soy tu! - dijo Emma Reyes, intentando librarse.
La niña no soltaba y lagrimas empezaron a aparecer en los ojos de Emma Reyes. Se escucho otro sopapo y la pequeña Emma solto. Emma le habia pegado una colleja y la niña habia soltado el pelo. La pequeña Emma empezo a llorar...
  • Buahhhh... - lloraba la niña.
  • ¿¡Pero como haces eso!? ¡Es una niña, maldita sea! - le grito Emma Reyes a Emma.
  • ¡Te estaba tirando del pelo, maldita sea! - grito Emma.
  • ¡Au! - grito Emma López, cuando la pequeña Emma le tiraba del pelo a ella.
  • ¡Ni se te ocurra tirarme del pelo a mi! - grito Sacha, cuando la niña se acerco corriendo hacia ella.
  • Buahhhh... - empezo a llorar la niña.
  • ¡No deberías haberle levantado la mano...!
  • ¡Y tu no deberías engreirla tanto...!
  • ¡Es una niña, no sabe lo que hace...!
  • ¡Pues de seguro sabe mas que nosotras...!
  • ¡Mas que tu, seguro!
  • ¡Uy, eso no te lo permito! - grito Emma y se abalanzo sobre Emma Reyes.
  • ¡Vale, vale, vale! - grito Emma López, separandolas. - ¿¡Como os vais a pelear dos Emmas!? ¿ Estáis tontas?
  • Esto me supera... - dijo Sacha, sentándose y cruzando las piernas.
Se escucho un sonido y todas las chicas giraron el cuello. La pequeña Emma estaba montando un caballito mecánico. Nadie sabia como había ido a parar esa maquina allí.
  • Oh... ¿Alguien tiene una moneda? - dijo la pequeña Emma, cuando la maquina se paro.
  • Ah... yo. Espera... - dijo Emma Reyes y empezo a revolver sus bolsillos. - Solo tengo 5 euros, en billete, así que... - dijo Emma Reyes, pero la niña le arranco el billete y se lo guardo. Saco una moneda y siguió jugando con el caballito.
  • Joder... que efectiva. - dijo Emma Lopez.
  • ¿ Así eras tu de pequeña? - dijo Sacha. - No me extraña que seas tan cabezota y sabelotodo.
  • De seguro esta niña ha conocido a Mario, David, Andrea y mis demas amigos, pero con 7 años. Es decir, mas tontitos de lo que son ahora.
  • ¿Que numeo de sujetador usas? Parece que te queda un poco apretado el que llevas... - dijo la pequeña Emma.
Sacha la miro. La niña no parpadeo en ningún momento, lo que hizo que Sacha la mirara de una forma extraña.
  • Bueno... Primera pregunta... - dijo Emma, tomando las riendas de la situación. - ¿Como conociste al señor...? - empezó a decir pero se callo de golpe. La pequeña Emma le levantaba la falda a Sacha y le miraba las pantorrillas. Sacha bajo la falda de golpe y dijo:
  • Si yo llevaba unos vaqueros. ¿De donde ha salido esta falda tan hortera? - dijo Sacha.
  • Es una Emma... aunque niña, pero es una Emma. Y como estamos en la mente del señor Condori, ella puede imaginar todo lo que quiera. - dijo Emma Reyes. - De allí que tuviera la consola, el caballito y... ¡Ostia puta!
La pequeña Emma corría a toda velocidad con un bate de gomaespuma en las manos. Empezo a golpear a Sacha en la cabeza. Sacha muto, transformándose. Las 3 Emmas contemplaron como sufría un cambio significativo. Sus ojos habían pasado de un verde blanquecino a un gris oscuro. Eso, sumado a sus acentuados movimientos que hacia y a una actitud sordica, le daba un toque oscuro imponente. La pequeña Emma se oculto detrás de las piernas de Emma Reyes.
  • Vale... supongo que tu eres Lavernne. - dijo Emma, quien también estaba muerta de miedo.
  • Que guay... Deberías venirte a la isla, conmigo... - dijo Emma López.
  • Me recuerda a la historia del Dr Jekyll y Mr Hyde... - dijo Emma Reyes.
  • Tengo miedo... - dijo la pequeña Emma.
  • Esa niña me ha provocado... No quería llegar a esta transformación, pero es evidente que no he podido aguantarlo mas. O la zurráis vosotras o lo haré yo... No me importa. - dijo Lavernne, furiosa.
  • Va...vale. Ya nos encargamos nosotras. - dijo Emma Reyes. - Emmita, no seas mala con nuestra invitada ¿vale?
  • Me la suda. - dijo la pequeña Emma, dejando perpleja a Emma Reyes y matando de la risa a Emma.
  • Venga, no discutáis. Emma, di la pregunta que ibas a decir. - dijo Emma Lopez.
  • ¡Ah si! ¡La primera pregunta! ¿Como ves tu esa doble personalidad controlable? ¿Es difícil ser Sacha y Lavernne a la vez? - dijo Emma.
  • ¿Has pensado en dejarlo?
  • ¿Has pensado en ejercer una carrera?
  • ¿Porque no te casas con Christian y forman una familia?
  • ¿Te gusta los videojuegos?
  • ¿Ves el Coche fantástico en la 3?
  • ¿Te gusta la piña colada?
  • ¿Cantas el "Cara al sol"?
  • ¡¡¡BASTA!!! - grito Emma, arrugando la hoja de papel que llevaba en su mano. - ¡Se supone que las preguntas tienen que ser con respecto a su historia, no preguntas estúpidas! - grito Emma, con la respiración al compás del subibaja de su pecho. - ¿Y quien pregunto lo del "Cara al sol"?
Las 3 Emmas se quedaron calladas.
  • Yo... me estoy empezando a cansar de esto... - dijo Lavernne, empezando a cambiar a Sacha otra vez.
  • ¿Entendió mi pregunta, señora Sacha/Lavernne? - dijo Emma.
  • Si, si... Veras... - dijo Sacha y contesto la pregunta.
  • Vale... Segunda pregunta... - dijo Emma.
  • ¿Cuanto pesas?
  • ¿Cuanto mides?
  • ¿Tienes novio?
  • ¿Eres bollera?
  • ¿Eres motera?
  • ¿Eres una bollera/motera?
  • ¿Porque nos miras así?
  • ¿Porque lees esto?
  • ¡A la mierda! ¡Estoy harta de vosotras! - grito Emma, lanzando el papel al piso. - ¡Se acabo!
Emma se dirigió hacia la salida. Sacha se levanto pero entonces la pequeña Emma se le acerco.
  • Aúpa... - dijo la niña levantando los brazos.
  • ¿Que? - dijo Sacha, intrigada.
  • Aúpa... - dijo y volvio a estirar los brazos.
Sacha cargo a la niña. La pequeña Emma se rio y jugo con los rizos de Sacha. Emma Reyes levanto un movil y les hizo una foto. Emma Lopez abrió los ojos.
  • ¿Tu no eras el chaval que entro antes? - dijo.
  • Eh... ¿Sacha? Era para recordarte que tienes que sacar tus cosas de mi casa. - dijo un recién llegado Christian.
  • ¿¡Que!? - dijo Emma, volviendo.
  • En el tiempo que estuvimos la otra ves y esta, vuestro creador leyó un capitulo mas de mi historia y en ella... el me ha echado de su casa. - dijo Sacha, bajando a la pequeña Emma al suelo.
Una lluvia de tomates, latas, basura y demás cosas empezaron a caerle a Christian.
  • ¡Basura!
  • ¡Lacra!
  • ¡Machista!
  • ¡Misogino!
  • ¡Sodomita!
  • ¡Cabron!
  • ¡Inhumano!
  • ¡Con todo lo que ha echo ella por ti!
  • ¡Eres igual que todos los hombres!
  • ¡Cagao!
  • ¡Encima la tienes de chacha en tu casa y así le pagas!
Christian había levantado los brazos y se había protegido contra la ola de basura que las Emmas le estaban lanzando. 
  • ¡Eh! ¡No es asi! ¡Primero, fue de mutuo acuerdo! ¡Segundo, es ella a quien deberiais criticar! ¡Tercero, corro peligro al estar cerca de ella! ¡Desde que la recibi en mi casa, no ha hecho mas que poner en peligro mi vida! - grito Christian.
  • Vale, vale,vale... No se enfade, señor Christian. Si fuera tan amable de sentarse en este sofá... - dijo Emma.
  • ¿Pero la entrevista no había acabado? - dijo Sacha.
  • En parte... pero ya conseguí el desfibrilador para reanimar al señor Cronopio. - dijo Emma, levantando un aparato medico. - Venga Emma López, echame un chorrito de esa crema para que no le queme la piel.
  • ¡Echo! - dijo Emma López, echandole una raya a las planchas.
  • ¡Carguen! - grito Emma.
Emma le pego un calambrazo al señor Cronopio, quien abrió los ojos y grito, pues le había quemado los pezones, camiseta incluida.
  • ¡Ay va! ¡Me equivoque de potencia! - dijo Emma.
  • Venga, entrevistemos a la parejita, digo a esos 2 ilustres personajes... - dijo Emma Reyes, pero cambio su frase cuando una espada se coloco muy cerca de su yugular. - Voy a cambiar la batería de la cámara y seguimos con la entrevista, pero de verdad.
  • Vale... - dijeron las 3 Emmas a la ves.
Emma Reyes sonrió a la cámara y se dispuso a apagarla.
  • Por cierto, ¿Quien de ustedes me grito lo de Sodomita? ¡Yo no soy sodomita! - grito Christian.
Emma Reyes apareció de lleno en la pantalla. Alargo un brazo... y todo se oscurecio.

jueves, 12 de julio de 2012

Tradiciones G/Cinthianas Parte 1

G/Cinthia exprimió un paño húmedo. Mario yacía recostado en una cama.
  • ¿Qué tal estas? – dijo G/Cinthia.
  • Mal… Pero gracias por cuidarme, G/Cinthia. A veces un buen cuidado puede surtir buenos efectos. – dijo Mario.
  • ¿Quieres dormir? – dijo G/Cinthia, acomodándole las almohadas.
  • Querria un poco de sexo. – dijo Mario, sonriendo.
10 minutos después, G/Cinthia miraba el techo de la habitación. Mario dormitaba a su lado.
  • ¿G/Cinthia? – dijo Mario.
  • Dime… - dijo ella, sin mirarlo.
  • ¿Podrías contarme un cuento? – dijo Mario, abrazándola de costado.
G/Cinthia se quedo perpleja. Espera una pregunta mas del tipo: “¿Te ha gustado?”. Eso la dejo perpleja del todo.
  • ¿Un cuento? Bueno, esta bien… ¿Cuál quieres? – dijo G/Cinthia, erguiéndose sobre el colchon y apoyando su espalda sobre el respaldar de la cama.
  • No quiero uno clásico. Quiero uno tuyo, inventado o que te hayan contado. ¿ Podrías? – dijo Mario.
G/Cinthia carraspeo.
  • Había una vez, una familia formada por padre, madre y sus 3 hijos. De los hijos, había el hermano mayor, la hermana menor y el pequeño. El pequeño era el ignorado por todos. Nunca le hacían caso. De hecho, cada vez que habría la boca era motivo para que los demás rieran. Paso un tiempo y la familia entro en quiebra y en una crisis fuerte. El padre trabajaba ganando lo justo, rozando la desesperación. Pero aun así se daba el lujo de jugar la lotería, esperando que la suerte se aliara con el y lo sacara de ese pozo. Pero sus hijos, sendos adolescentes, le pedía mas y mas… El padre ya no sabia de donde conseguir dinero para comprarle ropa a su hija y lo ultimo en zapatillas para su hijo mayor. La esposa no era de ayuda, ya que había sido poseída por el espíritu despilfarrador de las marujas. Pese a todo, el padre seguía tentando a la suerte… - dijo G/Cinthia. – Un día, ese tambaleo que sufrían por la precaria situación que se encontraban toco fondo. Fueron echados de su casa. Tuvieron que mudarse a una oficina de 30 metros. Encima, su hija se quejaba de que no vestía a la moda y el hijo de que sus zapatillas nuevas eran ya de otra época. La madre empezó a sentir que florecía su instinto decorativo y quería remodelar todo, pese a que los muebles no tenían ni un año de antigüedad. El padre no sabia de donde conseguir dinero, así que se aposto todo a su boleto de lotería. Un día, la suerte toco su puerta y el tan ansiado premio llego. El padre grito por todo lo alto, celebrando. Tras cobrar el dinero, reunió a la familia y empezaron a pensar que hacer con el dinero. La hija le pidió un cambio de armario para todos. El hijo pidió tecnología y electrodomésticos.  La madre quería muebles carísimos, de acorde a lo que ponía su revista de decoración… pero de pronto el hijo menor levanto la mano y dijo: ¿Por qué no compras una casa decente y montas un negocio donde seas tu propio jefe?. El padre se quedo estupefacto, la madre se quedo con gesto estúpido y los hermanos se miraron entre ellos. A partir de ese momento, fue el hijo menor quien tomaba las decisiones en la familia. Gracias a su idea, la familia pudo llevar una vida plena… y sana.
G/Cinthia termino la historia de una manera muy narrativa. Mario dormía a su lado, abrazandola. Parecía un niño.
  • Que bien te ves… y seria un momento muy bonito… ¡Si no fuera porque me estas tocando una teta!
Mario sonrió.

martes, 3 de julio de 2012

La isla de San Carlos - Las Paradojas (Concierto y rescate)

Emma se remendaba el brazo, que ya había terminado de sangrar. Mario afilaba su hacha y guardaba sus medicinas en la mochila.
  • Vale... Tengo un plan para que nos rescaten. - dijo Mario.
  • ¿Es infalible? - dijo Emma.
  • No, pero requerirá de mucha participacion nuestra. Si no me equivoco, en este pueblo iban ha organizar un concierto de jóvenes talentos del rock. Iban a tocar los grandes éxitos. Así que... he pensado que podríamos buscar el escenario, buscar los fuegos artificiales con los que iban a animar el evento y con ello podríamos hacer señales a los helicópteros que surquen los cielos de la isla para que nos evacuen y rescaten.- dijo Mario, rascándose la barbilla. - Eso si, hasta que consigamos avisar al helicóptero, nos van a caer ciento y la madre de necroantropos. 
Emma se habia quedado con el resto inexpresivo. Pero luego sonrió tímidamente.
  • Es la idea mas estúpida... con la que he estado de acuerdo.
Ambos chicos salieron de la casa donde se refugiaron y empezaron a caminar por las calles del pueblito. Veían a varios necroantropos normales y a varios deformes como para luchar con ellos. Emma corria agachada, detrás de Mario. El chico le hacia señas para que se detuviera o para que le siguiera. Estuvieron así por varios minutos. Mario le hizo señas y ambos chicos avanzaron.
  • El escenario... - dijo Mario.
Delante de ellos había una gran terreno plano. Un escenario montando era lo que mas llamaba la atención. Varias cajas estaban esparcidos por los suelos, así como vallas de metal, equipos de sonido, guitarras, etc. Emma se subió al estrado principal y contemplo todo el lugar. Era un sitio perfecto para enfrentarse a toda la horda de necroantropos que les vendrían. Mario se acerco hacia la cabina de control y empezó a manipular los equipos. 
  • Emma, mira a ver si hay materiales para defendernos. - le dijo Mario desde su posición.
Emma busco y busco. Encontró gasolina, que supuso serviría a los coches, pero como estos estaban golpeados y abandonados, supuso que no les serviría. La chica empezó a esparcir la gasolina, creando una especia de "barrera" enfrente del escenario. Mario, tras manipular los equipos, empezó a mover los grandes parlantes. Emma guardo un poco de la gasolina y empezó a fabricar cócteles molotov. Una botella, gasolina, un trapo seco, un tapón de corcho y el mechero seria suficientes para que esa botella se convierta en una bomba. 
  • Mierda... que hijos de puta... - dijo Mario.
  • ¿Que pasa? - dijo Emma, cerrando con un corcho la ultima botella.
  • Los fuegos artificiales están en un aparato que los lanza pero no puedo manipularlo. Parece que se activaran justo al final del concierto. Pero eso tampoco puedo manipularlo. Según veo, se activaran en las 2 ultimas canciones. - dijo Mario.
  • Vale... ¿Y? - dijo Emma, empezando a colocar las vallas de metal en distintas posiciones.
  • Que tendremos que hacer un poco de tiempo con unas 3 canciones para que la maquinaria se active sola. 
  • Vamos... Que tendremos que empezar el concierto para que al final del espectáculo, los fuegos artificiales manden una señal a cualquier helicóptero que este por esta zona, a ver si alguno nos ve y nos rescate, ¿no? - dijo Emma.
  • Básicamente... - dijo Mario.
  • ¿Te das cuenta de todo el ruido que vamos a provocar? - dijo Emma, empezando a colocar los contendedores de gasolina vacíos en un anillo alrededor del escenario.
  • ¿Que otra opción tenemos? ¿Quieres morir? - dijo Mario.
  • No... pero no era lo que teníamos en mente. - dijo Emma.
  • No pasa nada. Ademas, estos cabrones hacían "playback" - dijo Mario. - Podemos poner la canción que mas nos guste.
  • No se muchas, así que te lo dejo a tu gusto. - dijo Emma, empezando a relajar los músculos de su cuello.
  • Si voy... si vamos a morir... que sea con estilo. ¿Lista? - dijo Mario.
Emma inflo el pecho de aire. 
  • Lista. - dijo y levanto la hacha que llevaba.
  • Empezamos fuertecito... - dijo Mario y le dio a un boton.
Las luces del escenario se encendieron, los altavoces empezaron a vibrar... El concierto dio comienzo.

(Suena la canción: "Creeping Death" - Metallica)
  • ¡¡Voy a matar necroantropos escuchando metal del bueno!! ¡Este es el mejor día de mi vida! - grito Mario, levantando el hacha que llevaba en su espalda.
Se escucho el sonido parecido a un grito de guerra. Emma sabia que los necroantropos habían escuchado la música e iban hacia allí. Emma sentía como un pequeño temblar hacia vibrar el escenario donde estaban. De pronto, empezaron a llegar... como una estampida.
Emma y Mario empezaron a batallar contra todos. Emma se agachaba, saltaba y mutilaba a los necroantropos con el hacha que llevaba. En poco tiempo, se empapo de sangre y de viseras. Como de costumbre... Mario hacia los mismo, solo que mas violento. Como si la canción lo excitara. Cientos de necroantropos llegaron hasta el escenario. De ves en cuando, Mario pegaba ciertos saltitos y movía los dedos que estaban en el mango del hacha como si tocara una guitarra...
  • !!So let it be written!! - grito Mario el estribillo a pleno pulmon. - ¡¡So let it be done!! ¡Im sent her by the chosen one! ¡¡So let it be written!! ¡¡So let it be done!! ¡To kill the first born pharaohs son! ¡¡¡IM CREEPING DEATH!!!
Emma miraba el entusiasmo con el que Mario cantaba. También pudo verificar otra cosa: Mario, cuanto mas cantaba, mas podía con todos los necroantropos que se le venían encima. Emma, quien cortaba con su hacha algunas extremidades, tenia dificultades cuando se le abalanzaban. Pero Mario... estaba hecho toda una maquina.
  • ¡Emma! - grito Mario.
La chica giro el cuello y lo vio. Detrás de todo el pelotón de necroantropos, unos perros empezaron a aparecer. Emma ya había vivido esa horrible experiencia y no iba a repetirlo. La chica retrocedió unos pasos, golpeo con el mango del hacha a los que la rodeaban y de un tajo corto a todos por la mitad. Aunque sabia que con eso no iban a morir, igual los mantendría alejados. Pero de pronto vio que algo saltaba...
Emma cayo al suelo, desesperada por que un hocico lleno de dientes filosos le quería morder el cuello. La chica gritaba desesperada, intentando que los dientes no llegaran a su cuello. El perro tenia una fuerza increíble, a lo que Emma solo podía alejar su hocico. Las patas le estaban incrustando las garras en la piel...

Pero de pronto, Mario le propino un placaje al animal y libero a Emma. Acto seguido, le propino un hachazo, mutilandole el hocico y una pata. Mario termino de mutilar a los demás necroantropos, levanto su pistola y disparo al suelo que estaba enfrente del escenario. La gasolina se incendio y empezó a quemar a los necroantropos que llegaban.
  • !!So let it be written!! - grito Mario el estribillo a pleno pulmón, a la vez que tendía su mano a Emma para levantarse - ¡¡So let it be done!! ¡Im sent her by the chosen one! ¡¡So let it be written!! ¡¡So let it be done!! ¡To kill the first born pharaohs son! ¡¡¡IM CREEPING DEATH!!! ¡Se viene el solo de guitarra, Emma!
(Solo de guitarra de la canción "Creeping Death" - Metallica)

Mario y Emma, con sus espaldas haciendo contacto, gritaron juntos, haciendo frente a la horda. Emma golpeaba, cortaba, mutilaba, se bañaba en la sangre de todas aquellas personas que fueron mutiladas. El único movimiento que no era de ataque, era para limpiarse los ojos y quitarse el pelo que le incomodaba. Mario, que ya estaba empapado en sangre, era mas violento que Emma. Pero los mantenía a raya a todos.
Emma recibió golpes, a lo que la chica soltó el hacha y se abalanzo sobre uno de ellos. Emma sabia que el punto débil de estas bestias inmortales era los ojos, nariz y oídos. Emma, usando las uñas que le quedaban le arranco los ojos a un necroantropo. La sangre le llego hasta el pelo. Acto seguido, con el cuchillo que tenia en su bolsillo, clavo la hoja en la nariz y haciendo palanca, le arranco la carne nasal. Por ultimo, con el hacha, le corto las orejas a la bestia. El necroantropo yacía en el suelo, vivo... pero inútil. No veía, no podía oler a Emma ni podía escuchar nada. Estaba "desactivado".
  • Die... by my hand... I creep across the land... Killing first born man... ¡Die! by my hand... - grito Mario, mientras se limpiaba el rostro. - I creep across the land... Killing first born man...
Emma, poco a poco, empezó a sonreír. Podía con todos y junto a Mario, sabría que podrían. La canción  siguió sonando pero los necroantropos caían y caían. Los cuerpos que estaban sobre el escenario empezaron a ser un estorbo para ambos chicos. La canción empezó a llegar a sus compases finales, por lo que Mario le hizo señas a Emma... pero de pronto el chico pego un grito espantoso. Algo largo y de color carne se había enrollado en su torso. Emma supo de que era eso...
  • ¡Emma! ¡Cortale la lengua! ¡Cortasela! ¡Me va a asfixiar! - grito Mario, desesperado, a la ves que era arrastrado y golpeado por varios necroantropos.
Detrás de el, había uno de los experimentos fallidos del hospital Protectorado de Felipe: el Slardar. Alto, delgado y con granos enormes y deformes, su lengua arrastraba y asfixiaba a Mario. Emma salto, golpeo a unos necroantropos y propino un hachazo a la lengua. El Slardar grito y retrocedió, pero Emma le propino varios hachazos hasta que cayo al suelo, partido por la mitad.
La canción termino y las luces del escenario se apagaron. Mario se levanto y extermino a los últimos necroantropos. La musica había terminado y Mario debía de activar las otras 2 que quedaban. Emma empezó a curarse los cortes y demás moretones que tenia. Se remendó usando gaza y se tomo algunas pastillas que llevaba en un botecito. Mario se inyecto un chute de adrenalina.
  • ¡Ufff! La adrenalina es el mejor broncodilatador que existe... - dijo y empezó a vendarse las heridas que tenia. - Pasame algunas de esas pastillas... - dijo el chico, recibiendo de Emma. Levanto su mano y se las trago. - ¡Bien! ¡Supervitaminado y mineralizado! ¡Perfecto!
  • ¿Y ahora que? - dijo Emma, cortando la cinta con la que se fijaba la gaza de su brazo. 
  • Ahora el segundo asalto. Desde que termino la música, han dejado de venir necroantropos... Intuyo que ahora vendrán mas y puede que nos llevemos una sorpresa. - dijo Mario. - Alla que vamos...
(Suena la canción: "The Trooper" - Iron Maiden)
  • ¿Sabes porque cuando alguien escucha Metal, tiene ganas de mover la cabeza y el pelo al ritmo de la canción? ¿Porque esas ganas de saltar, de chocar los hombros, de dar puñetazos al aire? Es la adrenalina que nos produce escuchar estas canciones... Es... "la magia del metal" - dijo Mario, levantando el hacha que llevaba en su espalda.
Se volvió a escuchar el sonido parecido a un grito de guerra. Emma sabia que los necroantropos habían escuchado la música de nuevo e iban hacia allí. De pronto, empezaron a llegar... como una estampida... Pero esta ves no venían los necroantropos normales... Esta vez, venían acompañados de los necroantropos deformes... Los mas peligrosos, debido a que usaban sus huesos como tenazas...
  • ¡Ten cuidado con los deformes! ¡ Podrían hacerte muchisimo daño! - dijo Mario.
Emma y Mario empezaron a batallar contra todos. Emma se agachaba, saltaba y mutilaba a los necroantropos con el hacha que llevaba. Pero esta vez se tuvo que mover y rodar algunas veces, ya que los necroantropos deformes eran mas rápidos y atacaban de manera mas feroz. En poco tiempo, Emma se dio cuenta de que no seria fácil. Incluso Mario tenia problemas. El chico cayo al suelo, ya que uno de los deformes se le abalanzo de manera brutal, intentando clavarle una tenaza. Los demás necroantropos le empezaron pisar, pero Emma acudió a su rescate, placando a los que pudo y pegandole un hachazo al deforme que estaba a punto de herir a Mario. Cientos de necroantropos llegaron hasta el escenario. 
  • !!You take my life but I'll take yours too!! - grito Mario el estribillo a pleno pulmon. - ¡¡You fire your muket but I run you through!! ¡¡So when youre waiting for the next attack!! ¡¡You'd better stand there's no turning back! 
Emma miraba el entusiasmo con el que Mario cantaba. El fuego, que anteriormente habia sido producido por la gasolina, había creado una pantalla de humo que dificultaba la vista. Emma, quien tenia los brazos vendados, recibió golpes... pero la chica no quizo sentir dolor y se defendió con todo lo que tenia. Su hacha mutilaba a ciento y la madre y con el mango apartaba a todo aquel que se le acercara mucho
  • ¡Emma! - grito Mario.
Un perro se había abalanzado sobre Mario. Emma intento ayudarlo, pero la horda llego hasta ella y la rodearon. Emma gritaba, mientras recibía golpes por todas partes. Mario también gritaba, ya que el perro le estaría desgarrando las ropas y la piel con sus garras. Por no mencionar el hocico mortal... Emma golpeaba y cortaba a todo el mundo. Debía de rescatar a Mario de las garras del animal, ya que si Mario caía... Emma quedaría sola y era seguro que moriría de la peor manera posible...

Pero de pronto, Emma le propino un hachazo al animal y libero a Mario. Acto seguido, le tendio una mano para ayudarlo a ponerse en pie. Mario, quien sangraba, se puso en pie y le hizo un gesto a Emma, dandole a entender que podía solo. El chico se puso en pie y se sacudio las ropas.
  • !!Oooooooooohhhh¡¡ - grito Mario, cantando la cancion - ¡¡Oooooooooohhhh!!
(Solo de guitarra de la canción "The Trooper" - Iron Maiden)
  • ¡¡¡Oh, que buen solo!!! - dijo Mario, levantando el puño.
Emma salto del escenario y empezó a batallar contra todos que le venían. Mario desde el escenario la cubría con el arma que llevaba. Emma empezaba a alejarse poco a poco de Mario. La chica estaba excitada, estaba abatiendo a varios necroantropos y lo estaba haciendo ella sola...
  • ¡¡¡CUIDADO!!! - grito Mario
Emma, poco a poco, lo vio venir. Era un gigante, el mismo que vio en los Edificios 3C. Pero solo tuvo ese pequeño tiempo de verlo, ya que automaticamente el gigante pego un bramido parecido al de un toro y embistio, cargando a Emma con su brazo y arrastrandola hasta el fondo de toda la estancia. 

La chica no se pudo zafar de ese brazo musculoso y quedo atrapada, a la vez que era arrastrada hasta chocar con una pared, como a quien le atropellara un coche hasta chocar con algo. La chica grito de dolor, pues el golpe fue brutal. No se pudo explicar como sus pobres costillas no se hicieron polvo cuando su espalda impacto contra la pared del escenario. El gigante la cogió por la cintura con una sola mano y le apretó la cintura con sus fuertes dedos. Emma grito, grito pero fue inútil. Mario gritaba, lo que hizo pensar a Emma que estaba acorralado. El gigante pego un grito y aplasto el cuerpo de la chica contra el suelo, con una sola mano.

Una y otra y otra… Como hizo la primera vez que lo vio, Emma gritaba y pataleaba desesperadamente, mientras su espalda y cabeza impactaban fuertemente contra el piso. El gigante pegaba un grito, levantaba el cuerpo de la chica con una mano, sujetándola por la cintura, y la aplastaba en el piso. Cada golpe, el gigante le hundía la palma en el vientre, dejándola sin aire. El cráneo parecía a punto de romperse cada ves que impactaba en el piso y la espalda recibía todo el daño. La chica dudo que sus huesos aguantaran tanto...
  • ¡Quitadmelo de encima! - grito Emma, desesperada. - ¡Me esta matando!
El Cargador estaba destrozando a Emma y no la soltaba. Encima y para colmo de males, los necroantropos se unieron a la masacre y empezaron a golpear a Emma cuando esta caía al suelo. Emma empezó a ver que todo se oscurecía...

De pronto, el Cargador grito y cayo hacia un lado, sin su brazo. Mario había llegado justo a tiempo. La canción terminaba y las luces del escenario se empezaron a apagar. Mario extermino a los necroantropos que sobraban y la canción termino del todo. Mario cargo a Emma, quien estaba herida, y la llevo hasta el escenario. Tenia mala pinta.
  • Mierda, mierda... Necesitas atención medica, Emma... Otra paliza como esa y no la cuentas... - dijo Mario. - ¿¡Porque coño te alejaste tanto!? ¡Te dije que debemos permanecer juntos para sobrevivir! 
  • Lo siento... Fue... la magia del metal... - dijo Emma, sonriendo.
  • No puedo hacer gran cosa ahora, mas que nada porque se nos acaba el tiempo y las medicinas. Puedo doparte... y hacer que dures al menos 5 minutos... Pero es arriesgado... Si te vuelven a herir así o te tumban... se acabo. No vivirás para contarlo. ¿Estas lista? - dijo Mario.
  • ¿A que esperas? Prefiero morir así... - dijo Emma.
Mario extrajo varias jeringuillas de su mochila y empezó a revisar cada una. Inyecto 2 de ella  en el muslo de Emma y la chica paso de tener los ojos entreabiertos a tenerlos muy abiertos. Todo se volvió nítido. Emma no sentía ningún dolor y se puso en pie... Estaba en perfectas condiciones.
  • Nos estamos arriesgando. Si no nos rescatan y no te atendemos, tendremos problemas. Puede parecer que estas bien, pero sigue sangrando... Y si sigues sangrando... podrías tener problemas en los tejidos... podrían hasta amputarte las piernas... o los brazos... o ambas cosas. - dijo Mario. 
  • Es hora de jugarnos todo a una carta, Mario. Total... ¿No falta poco para acabar con esta pesadilla? - dijo Emma.
  • Si... y por fin... La ultima cancion... Esta no es metal exactamente... Pero es rock del bueno... Y tan bueno... - dijo Mario, sonriendo. Le dio al boton.
(Suena la cancion "Touch Too Much" - AC/DC)

Las luces se encendieron. Pero no fue todo. Del lugar donde estaba el micrófono, saltaron unos fuegos artificiales, como avisando que esa seria el final del concierto. Emma y Mario se miraron y sonrieron. Quiza por primera ves un plan les saldria bien... Emma sonrió porque esta canción si se la sabia.
  • It was one of those nights... - dijo Mario, levantando el hacha y viendo como se venia la horda de necroantropos.
  • When you turned out the lights... - dijo Emma y golpeo a un necroantropo.
  • And everything comes into view - dijo Mario. - ¡Te sabes la letra!
  • She was taking her time... - dijo Emma - ¡Esta si!
  • I was losing my mind, theres was nothing that she wouldnt do... ¡It wasnt the first, it wasnt the last! ¡¡She knew we was making love!! I was so satisfied, deep down inside, like a hand a velvet glove...
Emma y Mario chocaron sus espaldas y a pleno pulmon cantaron, a la ves que se les venia la horda encima.
  • ¡¡¡SEEMS LIKE A TOUCH!!! - grito Mario y Emma a pleno pulmon - ¡A touch too much! - Ambos chicos aniquilaron a varios necroantropos - ¡Seems like a touch! ¡¡A touch too much!!
  • ¡¡Too much for my body, to much for my brain!! - grito Emma, a la ves que mutilaba a 2 necroantropos.
  • ¡¡This damn womans gonna drive me insane!! - dijo Mario, peleando contra 3. - ¡Shes got a touch! ¡A touch too much!
Emma y Mario bajaron del escenario. La necesidad de encender la gasolina que quedaba les obligo a exponerse. Emma sintió como la atrapaban por detrás, así que la chica pego un cabezazo y dio un giro, con el hacha levantada, cortando a todo lo que se le cruzara. La sangre le volvió a empañar la vista. Mario también fue acorralado por otros 3, a lo que Emma le ayudo. Ambos chicos coordinaban muy bien sus golpes, lo que les permitía sobrevivir.
  • ¡Emma, cuidado! - grito Mario.
Otro Cargador se le venia encima, pero Emma no iba a caer otra ves. Lo esquivo y cuando se estampo, Emma le mutilo el brazo que tantos disgustos le había dado. Mario grito, por lo que Emma se dio la vuelta. Un perro estaba encima de el, intentando morderle. Emma fue hacia el, pero algo carnoso se enrollo en su estomago. Era un Slardar. Emma era arrastrada hacia atrás. Si no conseguía cortar la lengua, seria victima mortal de los necroantropos. Emma forzaba para llegar al cuchillo de su bolsillo. Se estaba empezando a asfixiar...

PUM

La buena suerte se alió con la chica, ya que justo en ese momento otro paquete de fuegos artificiales voló al cielo. Gracias a ello, Emma se libero ya que la pequeña explosión asusto al Slardar. Emma, furiosa, levanto el hacha y le abrió la cabeza en 2. La chica se dio un baño en su putrefacta sangre. Sin perder tiempo, Emma se dirigio hacia Mario.
  • Too much for my body... - dijo Emma y sonrio.
(Primer solo de guitarra de la cancion "Touch Too Much" - AC/DC)

Emma placo al perro y le dio un hachazo, desmembrandolo. Mario sangraba en el pecho y brazos. Emma se agacho y lo puso en pie.
  • ¡Vamos, vamos! - dijo Emma. - ¡Ni se te ocurra morirte!
  • No, Emma... Con esta musica soy inmortal... - dijo Mario.
  • Asi nos va...
Emma y Mario volvieron al escenario, contemplando la nueva horda que se venia encima. Ambos chicos se miraron y cantaron:
  • Seems like a touch... - dijo Emma, sonriendo.
  • Touch too much... - dijo Mario.
  • You know its much too much... - canto Emma, mostrando los dientes.
  • Much too much... - dijo Mario, con cara de listillo.
  • I really want to fell you... - dijo Emma, poniendo gesto provocativo.
  • Touch too much...
  • Girl, you know youre giving me... - dijo Emma, sonriendo de felicidad. 
  • Much too much...
  • ¡¡Seems like a touch!! - grito Emma. Las luces del estadio se apagaron pero la musica sono igual  - ¡¡Just a dirty little touch!! ¡¡I really need your touch!! Cause youre much too much too much too much...
Ambos chicos gritaron como si las vida se les fuera en ella.
  • ¡¡¡SEEMS LIKE A TOUCH!!! ¡¡¡A TOUCH TOO MUCH!!! ¡Seems like a touch! - gritaron juntos.
  • A touch too much... - canto Mario.
Los necroantropos llegaban pero los chicos los repelían como podían. Poco a poco, empezaron a escuchar una maquinaria ponerse en funcionamiento.
  • ¡Givin me a touch! - grito Emma, con toda sus fuerzas. Los necroantropos parecían asustados.
  • A touch too much... - grito Mario, y mutilo a varios de un solo hachazo.
  • Baby got a touch... - grito Emma y se enfrento ella sola a 5.
  • A touch too much... - grito Mario y repelio a varios.
  • ¡¡¡¡SEEM LIKE A TOUCH!!!! - gritaron a la vez.
(Solo de guitarra de la cancion Touch Too Much - AC/DC)

Los fuegos artificiales funcionaron. Varios haces de luz surcaron los cielos y explotaron, formando esferas de luz. Emma derramo una lagrima... Estaban cerca de escapar de esa isla... Y derramo otra lagrima cuando vio que un helicóptero surcaba el cielo, pero pasaba de ellos.

A touch too much...

Emma aviso a Mario y juntos vieron como el helicóptero disminuía la velocidad.

A touch too much...
  • ¡Emma, yo te cubro! ¡Usa el micrófono y avisale! - grito Mario.
Emma corrio hasta el micro y grito:

A touch too much...
  • ¡EH! ¡EH! ¡Aqui! ¡Por aqui! ¡No somos infectados, no somos necroantropos! ¡Por favor, vengan! - grito Emma.
La chica abrió los ojos cuando el helicóptero empezó a descender. Emma grito de alegría. El helicóptero se estabilizo y una voz de un megáfono les dijo:
  • ¡Sobrevivientes, todos al helicóptero! ¡Ahora! - grito una voz.
  • ¡¡Mario!! ¡Nos rescatan! - grito Emma.
El concierto termino con un espectáculo de fuegos artificiales. Emma y Mario empezaron a correr hacia el helicóptero. Mario abrió la mochila y grito:
  • ¡GRANADAS! - dijo con fuerza.
Los cócteles molotov, que habían echo anteriormente, cayeron y provocaron una especie de pantalla de fuego. Eso les dio un poco de tiempo a ambos chicos. Se agacharon para no tener problemas con las aspas del helicóptero. Emma subió primero y luego ayudo a Mario a subir. El helicóptero se elevo y ambos chicos se alejaron de aquel pueblo...

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Emma era curada por Mario. El helicóptero iba surcando los cielos. Mario hizo un nudo a la gaza con la que estaba curando a Emma y la miro. La chica sonrió. Mario se puso en pie y fue a hablar con el piloto. Emma se puso a contemplar el paisaje... Sabia que por fin había terminado... Mario volvio con prisa hasta donde estaba Emma.
  • Emma... tu eres una chica que maneja varios temas de electricidad. Pero... ¿Sabes pilotar helicópteros? - dijo Mario, con una risa nerviosa.
Emma no entendió lo que quizo decir Mario. Pero cuando vio detrás de el, lo entendió. El piloto temblaba y de pronto empezó a mutar. De los omóplatos empezaron a salirle las tenazas y su cuello se alargo, destrozando la piel. Empezó a hacer ruidos extraños y cuando se dio la vuelta, un necroantropo de los deformes yacía enfrente de ellos. Emma maldijo...

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  • No me puedo creer que mataras al piloto... - dijo Emma, de muy malas pulgas.
  • Lo debieron de morder antes de que llegara hacia nosotros. - dijo Mario, cojeando. - Ademas, ya estaba muerto cuando se transformo... Así que no he hecho nada malo...
  • Y yo que pensaba que ya nos íbamos a ir de esta isla... Lo estaba soñando... - dijo Emma.
  • Los sueños están sobrevalorados. Son un trampa del subconciente. Lo decia Freud...
Ambos chicos escalaron un pequeño monte, llegando a la cima y viendo el paisaje. Emma giro el cuello y detrás de ella veía el helicóptero totalmente destrozado. La chica maldijo por lo bajo...
  • Mira el lado positivo, Emma... Hemos estado en los Edificios 3C, en el cruce de Santa Catalina, en el pueblo de las Paradojas... Y si no me equivoco... A unos kilómetros se encuentra el Area 1993... ¿Habra algún sistema de rescate alli? Debemos averiguarlo... - dijo Mario.
  • Guay... un sitio lleno de necroantropos militares, con diverso material bélico, blindaje, armas,etc... Esto sera interesante...
Ambos chicos bajaron la cima y se dirigieron hacia el horizonte, siguiendo la magnifica puesta de sol...



domingo, 1 de julio de 2012

Saga Definitiva Prologo e Inicio - Conexión Peruana

Oscuridad total.
  • Me gusta, me gusta, me gusta... ¡Oh, que falo mas grande que tienes! - dijo una chica.
  • Estoy a puntito, tía... - dijo un hombre, entre gruñidos.
Toc, toc, toc...
  • ¡ Cógeme del pelo! - grito la chica.
Toc, toc, toc...
  • ¡Esta ocupado! - grito la chica, mordiéndose el labio.
  • ¿Oiga? Esto es el baño de hombres... - dijo Mario.
  • ¡No me toque los cojones ¿eh?! - grito la chica y siguió con lo suyo.
Mario levanto una ceja y pego el oído a la puerta, intentando escuchar.
  • Mario, ¿Que haces? - le dijo un chico a lo lejos.
  • Es que tengo ganas de mear. - le respondió Mario, apartándose de la puerta.
  • Ah, déjalo. Aguántate un poco, que ya vamos a iniciar el descenso. Vamos. - le dijo el chico.
Un avión colosal, un Airbus A380, surcaba el espacio aéreo. Rodeado de nubes colosales, inicio el descenso. Todas las ventanillas estaban cerradas, pero de pronto 2 de ellas se abrieron y 2 rostros se pegaron al cristal, mirando hacia el horizonte.
  • ¡¡Oh, si!! ¡Allí esta! ¡Madrid! - dijo el chico.
Una ciudad colosal apareció después de tantas nubes.
  • ¿Has estado alguna vez? - dijo el chico.
  • Bueno... - dijo Mario, dubitativo.
  • Es un lugar flipante, Mario...
Los pasajeros empezaron a andar por el largo pasillo que lleva desde el avión hasta el aeropuerto. Mario y el chico caminaban arrastrando su mochila.
  • ¿Que es lo que piensas hacer? - dijo Mario, caminando.
  • Esta vez voy a hacer las cosas bien. No se si trabajar de día o de noche, puede que haga las dos cosas. Según se dice... España es la puerta al primer mundo europeo. - dijo el chico mirando alrededor suyo. - Siempre he querido triunfar, vivir en un lugar bonito, con un perro, un chalecito, un cochazo... ¡Vivir el sueño español!
  • Como mi madre... - dijo Mario, sonriendo.
  • ¿Ah si? - dijo el chico, mientras avanzaban por los pasillos del aeropuerto.
  • Si... ella lo tiene todo. Casa, coche, negocio, estabilidad económica... Siempre me dijo que todo eso era de mi hermano y mio. Y que lo podíamos usar en caso de emergencia. Lo único que le he pedido fue que mandara el dinero para el billete y es lo que me ha permitido estar estas 12 ultimas horas con ustedes... - dijo Mario, mientras cruzaba la puerta 
Una azafata guardaba bolsas de polvo blanco en un neceser.
  • Durante el terrorismo en Peru - dijo Mario, esperando a que el chico rellenara un documento y le prestara su bolígrafo. - no podía conseguir trabajo... De hecho, nadie podía. Así que conocí a unos pringados... e hice muchas cosas estúpidas.
El chico termino de rellenar su documento y le dio el bolígrafo. Le puso la mano en el hombro de Mario.
  • Todos hacemos cosas estúpidas... Es lo que nos hace realmente humanos... - dijo y se fue a entregar su documento a la ventanilla.
  • Puede ser... - dijo Mario, agachando la cabeza.

SAGA DEFINITIVA (23- 35 años)

Las puertas se abrieron y varias personas arribaron a la estancia de llegada del aeropuerto de Barajas. Algunas personas que estaban esperando, gritaron de alegría y fueron a abrazar a los recién llegados. Parejas, familias, hombres con traje, chicos jóvenes, ancianos, mujeres, taxistas con letreros... Todos esperaban a alguien y todos empezaron a dispersarse.

"La llegada de los inmigrantes... Nunca pensé vivir esto de nuevo"

Mario avanzaba con su carrito donde llevaba sus maletas. Giraba el cuello y buscaba a su madre... pero nadie se parecía. Mario veía como la gente se abrazaba, lloraban, reían, saltaban, se besaban, etc. Todo eso le incomodo y salio hacia la calle.

Mario espero por minutos, horas, etc. Nadie lo buscaba y eso hizo que el chico se sentara en un asiento. De pronto, levanto la cabeza y vio como un SEAT giraba la pista y se paraba enfrente de el. Una mujer bajo del coche, casi corriendo.
  • ¡¡MARIO!! ¡¡HIJO MIO, NO ME PUEDO CREER QUE ESTE YA AQUÍ!! - dijo Judith, abrazando a su hijo menor. - ¡Bienvenido a España!
Mario beso a su madre y menciono una frase ininteligible para Judith.
  • ¿Qué? - dijo Judith.
  • Me alegro de verte en quechua, mama. ¿¡Que!? ¿Has olvidado tu idioma? - dijo Mario, medio molesto, medio feliz. El chico sonrió.
  • Quizá... un poquito... Es que llevo ya muchos años. Sera mejor que hables en castellano. - dijo y sonrió, ayudando a su hijo a montar en el coche. - ¡MI HIJO HA VUELTO Y VIENE A COMERSE EL MUNDO!
  • Mama, mama... tranquila. Por ahora solo quiero un buen bocadillo...
  • Vale... - dijo Judith, feliz. - Vamos al bar.
  • Veo que sigue la aventura hostelera. Eso esta bien... - dijo Mario. - ¿Este no es el coche que compraste cuando llegamos? Pensé que lo habrías cambiado...
Mario saludo a su hermano y se sentó en el asiento trasero. Había llegado a Madrid, después de 5 oscuros años en Lima Peru. Mario sonrió y se recostó en el cabezal del asiento, contento... de por fin estar en casa.

domingo, 17 de junio de 2012

Historia de Emmas y Cronopios - Parte 1

Una cámara se encendió. Un chico moreno apareció en la pantalla.

  • Bueno, parece que esto ya esta grabando. - dijo el chico, examinando la pantalla de la cámara. - Cuentame, Emma... ¿Que se siente ser un personaje de la historia de ese chico... ese tal Condori? 
  • Bueno, la verdad... He estado siempre con el, pero de pronto... un dia... se le ocurre emular a su compatriota, Vargas Llosa, y se le ocurre crear la historia y no se le ocurrió la mejor idea que incluirme como un personaje principal. - dijo Emma, sentándose enfrente de la camara, cruzando las piernas. - Por cierto... ¿Como te llamas? Lo digo para poder hablarte.
  • Llámame... señor Cronopio. - dijo el chico.
  • ¿Has leído mucho a Cortazar o es mi imaginación? - dijo Emma, sonriendo.
  • Puede ser. Pero cuéntame mas... ¿Cual fue tu primera impresión cuando supiste que encarnarías y serias fuente de inspiración del personaje de Emma Reyes Castillo? - dijo el señor Cronopio.
  • Pues mira... Me sentó un poco mal. Es que Emma y yo somos tan distintas... Emma Reyes es guapa, exitosa, mide 1.75, con medidas perfectas, metabolismo tan acelerado que es un talla 0 desde que tiene 15 años, atlética, sociable, sexualmente activa, romántica, valiente... resumiendo: Todo lo que un hombre desearía. ¿Yo? Yo solo soy una chica de 15 años, a la que le gusta los videojuegos. Y soy el Pepito Grillo del señor Condori. Nada mas. Así que, como veras, no me sentó nada bien que el señor Condori dijera que Emma Reyes esta inspirado en mi, porque claramente no nos parecemos en nada. - dijo Emma. - ¿Sabes? Yo creo que Emma Reyes es el "sueño" del señor Condori. Lo malo, que solo es eso... un sueño. 
  • Creo... creo que seria el sueño de cualquier hombre. Al menos de la mayoría. - dijo el señor Cronopio.
  • Si... Por otro lado, me gusta la idea de que Emma pueda morir al final. Le dije al señor Condori que de 2 posibilidades: una que sea matar y la otra que sea no hacer nada. La mayoría eligiria no hacer nada y allí es donde tendría que morir Emma. Oh, que sádico... - dijo Emma y rió. - No, en serio... La idea que por culpa de hechos de otra persona, pueda morir otra en un giro inesperado... me fascina. Me pone . - dijo Emma y ambos estallaron en carcajadas.
  • ¿El señor Condori te ha contado como va a ser la historia? ¿Te ha contado todos los capítulos? - dijo el señor Cronopio.
  • Hasta la tercera parte de la saga Definitiva, si. Me encanta la saga Especial, que es donde puede dar rienda suelta a las habilidades de Emma. Por ejemplo, hay un capitulo de esa saga llamada "La primera cacería de Fasha" donde la pequeña Emma Reyes gana un juicio y condena a un padre por violencia. En pleno juicio, la hija intenta agredirla pero todo queda en nada. Años mas tarde, esa niña hace vivir una pesadilla a Emma, raptandola en una alcantarilla y haciéndole pasar las de Cain. Me mola ese capitulo. Le dije que lo escribiera cuantos antes. Espero que me haga caso. - dijo Emma.
  • Vale... tomo nota. Por cierto... Esta claro que no te gusta tu personaje... ¿Y el de lo demás? - dijo el señor Cronopio.
  • Tampoco. Veras, señor Cronopio, los demás personajes se asemejan bastante a los amigos del señor Condori. Con decirle que solo les ha cambiado una letra de sus respectivos apellidos. - dijo Emma, sentándose en otra posición. - Pienso que debería ser mas original en ese aspecto. Incluso en el físico. Por el amor de Dios, que los personajes de David y Lucas sean chicos altos, larguiruchos, uno moreno y el otro rubio, uno que vaya de chico guay y el otro con gafas... Debería ser mas original. - dijo Emma.
  • ¿Ha hablado con el señor Condori de esto? - dijo el señor Cronopio.
  • No, la verdad es que no. Esta un poco encoñado con ciertas "amistades", así que le he dejado en paz por unas semanas. De hecho, no sabe que estoy haciendo esto. - dijo Emma, sonriendo.
  • Pues deberías decírselo. No creo que le guste que su "conciencia" haga cosas a su espaldas. - dijo un chica, acercándose a ella y sentándose a su lado. Emma Reyes Castillo se sentó al lado de Emma y cruzo las piernas.
  • ¡Eh! ¿Que haces tu aquí? Esta no es tu historia. - dijo Emma, alejándose de Emma Reyes. - ¡Vete! ¡Fuera! - dijo Emma, como quien ahuyentara a un perro.
  • Estamos en la mente de Mario. Todo puede pasar. - dijo Emma Reyes. - Si quieres que me vaya, debes apretarle la vejiga para que tenga ganas de ir al baño y así se despierte. - dijo y le señalo hacia la derecha.
  • Mierda... prefiero ver el vídeo de "2girls1cup" antes de hacer eso. - dijo Emma.
  • Ho... hola. Yo me llamo... - dijo el señor Cronopio, pero fue interrumpido.
  • El señor Cronopio. Os he estado escuchando. - dijo Emma Reyes, sonriendo.
  • Vale... déjamelo que lo apunte todo. Es que tenia ciertas preguntas preparadas para Emma, pero como tu estas aquí... puede que te las pregunte a ti también.
  • ¡No! ¡Ella se va! ¡No me gusta! - dijo Emma.
  • Emma, no pasa nada. Podemos contestarlas. Total, somos casi la misma persona. - dijo Emma Reyes.
  • ¿Me estas vacilando? - dijo Emma. - Me niego a seguir con esta entrevista si esta la petarda esta. No quiero estar al lado de una de las musas de Condori.
  • ¿Lo dices tu, una niña que esta sentadaza en un sofá, sin hacer nada? - dijo una chica, que llevaba un uniforme escolar. - Me llamo Emma López Palomino y...
  • ¡Ah si! Tu eres la Emma de la isla de San Carlos ¿verdad? - dijo Emma Reyes. - Yo soy Emma Reyes, de Episodios desde Madrid.
  • ¡BASTA! - grito Emma. - ¡Todos fuera! ¡Ya!
  • ¡Que no he acabado la entrevista! - dijo el señor Cronopio, pero se escucho un golpe seco y cayo al suelo, noqueado.
  • Que tío mas pesado. Si no fuera porque Christian casi conseguí sorprenderme aquella vez que le di la espada, le hubiera dado mas fuerte. - dijo una mujer, que se acerco hacia el sofa.
  • Pero bueno, ¿Y tu de donde has salido? Parece que te has escapado de una película de Cantinflas - dijo Emma.
  • ¿Y porque de Cantinflas? - dijo Emma Reyes.
La mujer levanto una espada. Emma Reyes y Emma retrocedieron.
  • ¿Y tu que? ¿No me tienes miedo? - dijo la mujer, dirigiéndose a Emma López Palomino.
  • Soy la única superviviente de un apocalipsis zombie en una isla. Tengo que sobrevivir a casi 8 millones de humanos infectados, llegando a sobrevivir muchas veces por los pelos. ¿De verdad crees que me asustas? - dijo Emma Lopez Palomino.
  • ¿Tienes algo que hacer esta noche? - dijo la mujer, sonriendo.
  • Si, tengo que estudiar para un examen... y me gustan los chicos... creo. - dijo Emma Lopez.
  • ¿Y? Solo quiero entrenar contigo. - dijo la mujer.
  • Hombre... teniendo en cuenta que tengo que sobrevivir a un apocalipsis zombie... si me dejaras tu espada, seria la guinda de un pastel, porque tiene buena pinta para mutilar zombies. - dijo Emma López.
  • Yo he leído sobre el tema. Creo que es mejor usar armas. - dijo Emma Reyes.
  • No, porque en este caso, estos tipos son inmortales. Cosas de la vacuna AEGIS. - dijo Emma López.
  • ¡¡BASTA!! - grito Emma.
  • ¿Y si son inmortales, como es que con una espada los vas a matar? - dijo Emma Reyes.
  • Pues... no lo había pensado. - dijo Emma López.
  • ¡¡¡BASTA!!! - dijo Emma. - ¡¡EN SERIO, YA BASTA!!
Emma se levanto, cogió la cámara, la alejo del sofá y se volvió a sentar. Desde esa perspectiva, se podía ver toda la estancia. En el suelo estaba el pobre señor Cronopio. De pie y a su lado una mujer voluptuosa, morena, con mechones rizados y lisos intercalados y con unos ojos alargados, con ciertos rasgos felinos. Llevaba una espada y una pulsera en la muñeca derecha. En el sofá, 3 "Emmas": A secas, Reyes Castillo y Lopez Palomino.
  • Oye, esa pulsera tiene mal aspecto. Creo que te esta apretando, porque veo que se esta incrustada en tu piel. ¡Que guay! Si parece una pulsera rockera. - dijo Emma Reyes.
  • Es la Namnaih. - dijo la mujer.
  • ¿Y cuanto te ha costado? - dijo Emma Reyes.
  • Si no llevaras ortodoncia y no tuvieras unos pómulos preciosos, te daba en toda la boca. - dijo la mujer, haciendo un amague de una bofetada.
  • Eres un poco agresiva, ¿sabes? La gente que intenta inspirar temor a los demás por medio de tacticas de intimidación, es en realidad gente que tiene miedo que se den cuenta de lo débiles que son. - dijo Emma Reyes.
  • Y la gente que se cree psicóloga como tu, acaba con 2 metros de tierra encima. - dijo la mujer. - Me llamo Sacha, aunque también podéis llamarme Lavernne. - dijo, estirando la mano hacia la chica.
  • Emma Reyes Castillo, de los Reyes Castillo de Madrid. - dijo la chica, estrechándole la mano.
  • ¡Ah ya que estamos! - dijo Emma López - Emma López Palomino, sobreviviente del incidente de la isla de San Carlos. Oye, que si te apetece batallar contra casi 8 millones de necroantropos, podrias venirte conmigo y así me ayudas, ¿vale?. - dijo la chica, estrechándole la mano a Sacha. - Ya veras que contento se va a poner el gilipollas de Mario cuando le diga que...
  • ¡Anda! ¿Tu también conoces a un chico que se llama Mario? - dijo Emma Reyes.
  • ¡A ver, paletas! Somos 3 Emmas, nacidas de la mente de un chico llamado Mario Sergio Condori... Es obvio que en vuestras respectivas vidas, algún Mario debe aparecer - dijo Emma. 
  • En el mio no hay. - dijo una chica rubia, acercándose. - Me llamo Emma Silverman y...
  • ¡Tu ni siquiera existes! ¡Eres solo un proyecto a largo plazo! ¡FUERA! - dijo Emma, echando a la Emma rubia de muy mala manera.
  • ¡A ver que no avanzamos! ¿Que hago yo aquí? Lo ultimo que recuerdo es que acaba de tener una cita con un tal Tom y sentí que Christian me necesitaba... era algo urgente... - dijo Sacha.
  • ¿Christian es tu marido? - dijo Emma Reyes.
  • Niña... ¿Te gusta tu rostro, con tus ojos color miel, pómulos perfectos, labios carnosos y con forma de corazón? Lo digo por si quieres que te lo cambie de un guantazo. - dijo Sacha, de muy mal humor.
  • Si es que no te enteras. - dijo Emma López, dirigiéndose a Emma Reyes.
  • ¡Pero si es que no estoy a lo que estoy! Mañana tendría que dar mi examen de Selectividad de Matemática. Me toca el tema de Integrales. ¡Mira, si tengo aquí el examen! - dijo Emma Reyes, sacando un folio de la nada. - "Calcular las siguiente integrales por el método de integración por partes" Pregunta 1: "Integral de X al cuadrado por E elevado al cuadrado, diferencial de X". Pregunta 2: "Integral de X al cuadrado por Coseno de 3X, diferencial de X". Tercera pregunta: "Integral de 2X mas, 1 sobre X al cuadrado menos 5X mas 6, diferencial de X" - dijo Emma Reyes de carrerilla. - ¡Y solo tengo 45 minutos para resolverlo!
  • No tengo ni puta idea de lo que has dicho. - dijo Emma.
  • Yo si. Si esto esta tirado. - dijo Emma López, cogiendo el folio y empezando a resolverlo.
  • ¡A ver, que no avanzamos! - dijo Sacha. - Lo que yo quiero saber es...
  • Eh... ¿Sacha? - dijo una voz masculina. - Que los pasteles están a punto de salir pero no encuentro los guantes...
  • Christian... - dijo Sacha, muerta de la vergüenza. - Vete, vete.
  • No, Sacha, ya esta bien. Estoy harto de que me trates así. - dijo Christian.
  • Christian, no-me-pongas-en-evidencia-delante-de-la-gente-te-lo-pido-por-favor. - dijo Sacha, de carrerilla.
  • Es que siempre tengo que ser yo quien se preocupe de todo. Ya esta bien, hombre, ya esta bien. - dijo Christian.
  • Ya hablaremos de esto mas tarde. - dijo Sacha, intentando que las otras chicas no la oigan. - ¡VETE!
El chico se fue por donde vino. Emma Reyes se rio.
  • ¿De que te ríes? - dijo Sacha.
  • Parecéis un matrimonio... solo faltaba decirle: "Esta noche duermes tu en el sofá" - dijo Emma Reyes riéndose a gusto pero callo cuando Sacha le puso la hoja de la espada en plena yugular. - ¡Eh! ¡Sin violencia!
  • A todo esto... ¿Que hacemos con el pobre señor Cronopio? - dijo Emma Lopez, agachándose y tomándole el pulso.
Una moto cruzo la habitación donde se encontraban.
  • Oigan, guapas... ¿La calle Filipinas? - dijo el motorista.
  • ¡Yo que se! ¡Comprate un mapa! ¡Gilipollas! - dijo Emma, de mal humor.
El motorista se fue.
  • Oigan, chicas, quiero saber mas de vosotras... menos de la señorita Repipi esta. - dijo Sacha, señalando a Emma Reyes. - Pero la batería de esta camara se va a gastar. La cambio y seguimos, ¿vale?
Sacha/Lavernne aparecio de lleno en la pantalla. Alargo un brazo... y todo se oscurecio.