Aunque sabemos que vamos a morir,
no lo pensamos mucho.
Es como un mecanismo de defensa.
Aceptar el hecho que vamos a morir,
implicaría saber que nada importa.
Es decir si tenemos miedo a cualquier cosa,
miedo a que moriremos por cualquier cosa,
nuestra existencia sería inútil.
Es decir: ¿Quién ira a comprar el pan,
sabiendo que un vándalo o un coche te quitara la vida?
Muchas personas lo usan como trampolín
y aparentan más de lo que tienen.
Muchas personas no valoran las cosas hasta que las pierden,
pero usan ese trampolín para ser felices.
¿Pero qué pasa cuando ese trampolín se rompe?
No necesitas medicamentos para calmar la ansiedad
o el sentimiento de culpabilidad.
No necesitas culpar a todo el mundo
con razonamientos de que todo el mundo
es malo menos tú.
Lo importante es disfrutar cada minuto de tu vida.
¿Qué más da que tu futuro sea incierto?
Lo que de verdad importa es vivir el presente y preparar el futuro.
Porque si preparas las cosas con serenidad,
nada puede salir mal
Eso es lo que de verdad tendría que interesarte
ya que con esas cosa puedes afirmar
que tu vida es lo mejor que haya pasado.
Porque te sientes…VIVO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario