sábado, 19 de octubre de 2013

Un día mas - Parte 1 (Odio)

Natalia siguió caminando por el bosque. Respiraba con dificultad...

Odio...

Se detuvo en un árbol. Se acerco y vio a través del agujero que había en su tronco...

Un Mario de 12 años estaba sentado solo, en un viejo tobogán  El parque infantil yacía solitario, viejo y abandonado. Mario tenia un ojo morado y algún corte en la mejilla. En sus manos, una hoja manchada con lagrimas.

Agacho la vista... Lo único que veía desde su posición era la voluptuosidad que su gordura le proporcionaba. Se sentía cómodo en ese momento... pero cuando tenia que defenderse, el dolor de las articulaciones, el cansancio, la lentitud... hacia que odiara ser gordo.

¿Que podía hacer?

Tenia 6 años cuando enfermo gravemente de un ataque de asma. Cuando fue internado en el hospital, los médicos tenían que administrarle unas fuertes dosis de cortisona y salbutamol... pero estas eran para adulto, debido a la gravedad del asma que padecia... La unica solucion era que Mario ganara peso para poder soportar las medicinas...

Un mes a ese ritmo alimenticio...

Cuando salio sano y salvo, era su deber mantener y bajar de peso. Pero no lo hizo, protegido por sus padres y abuelos, quienes le decían que no había problema en estar gordo. Que aquello era bueno, que nunca tendría problemas con ello... 

Pero sentado en ese tobogán  con el rostro dolido y con la impotencia ganándole la batalla mental... Mario negó con la cabeza.

Delante de sus agresores, Mario sentía esa sensación de vértigo  Era esa sensación que tantas veces había sentido. Pero ahora era distinto. ¿Porque? Por que ahora estaba mezclado con miedo. Con mucho miedo... el miedo de la presa siendo acechado con su victima... El miedo de...

Pero había algo mas...

Algo que crecía a un ritmo constante en su interior. Algo que le impedía derrumbarse en ese momento.

Solo sabia... que aquello le parecía injusto. Mario sabia a la perfección que podía con ellos. La gordura que poseía le daba cierta resistencia... pero de nada valía eso contra un grupo de 4.

Pero solos, cada uno por su cuenta... no se atrevían a ni siquiera molestarle...

Mario recibió un puñetazo... y otro... y otro...

El dolor era fuerte. Los golpes le dolían  La humillación lo destrozaba psicologicamente... La impotencia se clavaba como una estaca en su cerebro y le impedía pensar...

Las lagrimas no terminaban de salir de sus ojos...

Sentado en ese viejo tobogán, Mario se remendaba los moratones y los pequeños cortes. No podía llegar a su casa en ese estado...

Mario, apretando los dientes y evitando las lagrimas, maldijo. Sentía crecer esa sensación antes experimentada... 

"En grupo si son valientes..."

Odio... sentía mucho odio...

Por algún extraño motivo, la imagen de una chica se dibujo ante el...

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