jueves, 19 de julio de 2012

Tradiciones G/Cinthianas Parte 3

G/Cinthia disolvía una pastilla efervescente en un vaso con agua. Mario hacia sonidos raros...
  • G/Cinthia, atención por favor... Estas podrían ser mis ultimas palabras... - dijo el chico, con los ojos cerrados.
  • ¡Que pena! Me estaba entrando unas ganas de reproducirme... - dijo G/Cinthia mientras removia el contenido el vaso con una cuchara.
  • Bueno, puedo hacer un ultimo esfuerzo sobrehumano... ¿Tienes ganas? - dijo Mario, ilusionado.
  • Uy, ya se me fueron. Cosas de los estrogenos, Mario... Van y vienen las sensaciones... - dijo G/Cinthia - Toma, bebetelo antes de que la cabeza te de vueltas...
Mario trago todo el vaso y puro cara de haber mordido un ajo.
  • Bueno, ¿Que tal estas hoy? - dijo G/Cinthia.
  • Mal... espero que haga efecto rápido...
  • Si, bueno... Quien dice eso, puede decir que vas a empeorar... pero bueno, habrá que confiar en lo que pone la receta y...
  • G/Cinthia... ¿Me cuentas otro de tus cuentos? - dijo Mario, poniendo ojos brillosos.
  • A este paso voy a ser la nueva Esopo... Veamos... - dijo  G/Cinthia, pensando.
Mario apoyo su cabeza en el hombro de su novia.
  • Había una vez un padre de familia provinciano que vino a la capital limeña con ansias de triunfar. Junto con su esposa e hijos, se asentó en la casi desconocida avenida Las Flores. Por aquel entonces era solo pampa y mucha tierra, llena de familias jóvenes y provincianas. El padre de familia empezó trabajando en un almacén. Tal era su desempeño, que el jefe le permitía llevarse algunas cosas a casa. Cabe recordar que en aquellos años, la gente y las cosas abundaban. Peru no siempre fue un país pobre. El caso es que este padre pensó en formar un negocio. Con las cosas que su buen patron le proporcionaba, el padre de familia abrio su negocio, ilusionado de dar un futuro a sus casi 4 hijos. El negocio marchaba de manera normal hasta que ocurrio la primera desgracia: les robaron. - dijo G/Cinthia. - La familia rozo la desesperación, pero el padre les alentó a salir adelante. Volvieron a abrir el negocio y se pusieron a trabajar de manera honrada. Empezaron a remontar... hasta que los vándalos volvieron y dejaron sin nada al negocio de aquel padre de familia. La desesperación era terrible. La madre entro en depresión, los hijos lloraba, el padre se tiraba de los pelos por todo el dinero perdido. Tal fue la crisis, que no tenia dinero ni siquiera para alimentar a sus hijos. La situación era critica. El padre salio en busca de trabajo, puesto que el negocio le dejo un trauma. Pero el racismo de aquella época se lo impidió. La gente lo quería explotar y no vería paga hasta casi 2 meses después. El padre, derrotado, se sentó en un parque a las 10 de la noche. Comenzó a llorar, puesto que no quería llegar a casa y ver a sus hijos morirse hambre. Las lagrimas surcaban su rostro. Lloro de rabia como nunca, de una manera imposible de imaginar para un adulto. De pronto... ocurrió. A lo lejos vio que una señora era victima de un robo a mano armada por otra persona. Estaban muy lejos y la oscuridad de la noche no dejaba ver muy bien a las 2 personas. El padre de familia corrió hacia ellos. El ladron forcejeo con la señora, pero al ver que el padre de familia se acercaba, echo a correr. La señora le persiguio y ambos desaparecieron. El padre se quedo mirando el lugar de los echos, sin asimilar lo que acababa de pasar. Entonces lo vio. Había una cartera en el suelo. Estaba vieja y no parecía propio de una señora como la que había visto. El padre recogió la cartera y cual fue sorpresa que tenia fajos y fajos de billetes. No lo penso 2 veces, se guardo la cartera y volvió a su casa. Aquella noche, el padre no perdio tiempo y compro alimentos como para todo un mes. Del dinero total, lo uso para abrir su negocio pero con un sistema mejorado de seguridad. Sus hijos volvieron a sonreír, la madre sonrio y le dio las gracias al padre por "romperse" el lomo... Pero el padre sabia la verdad. Volvio al lugar de los hechos y indago acerca de la señora. Tal fue su sorpresa que ningún vecino escucho nada la noche anterior, ningún grito pese a que la señora berraba mientras forcejeba con el ladrón. Pregunto a los guardianes nocturnos y ninguno vio a una señora que coincidía con su descripción. El padre se sentó en el parque y se puso a pensar... Quiza... quizá fue un regalo divino. Se sentía mal, porque se podía considerar un ladrón... pero también sabia que lo había usado en un buen fin. El padre lloro, dio gracias a Dios y se prometió nunca mas hacer pasar hambre a sus hijos. Y vaya que lo lograria...
G/Cinthia termino el cuento de una manera epica. Mario dormitaba a su lado.
  • MArio... - dijo G/Cinthia.
  • ¿Basado en hechos reales?
  • Mi niñera me conto esa historia cuando tenia 10 años... - dijo G/Cinthia.
  • Me ha recordado a un poema... - dijo Mario.
  • ¿Pero tu lees poemas?
  • Si quieres te digo uno, ahora, improvisado. - dijo Mario, carraspeando. - "Te quiero como la mierda, te pienso hasta cagando... cada pedo que me tiro, es un beso que te mando..."
  • ¡Estupido!

    Historia de Emmas y Cronopios - Agradecimientos

    • No... he dicho que no. - dijo Emma Silverman.
    Se hallaban en la calle doctor Nicolas Herraiz, enfrente de una sucursal del banco BBVA, en plena serranía de Cuenca. En el pueblo de Priego, Emma salia de una tienda de chucherías y periódicos, ubicada enfrente del banco; Emma López hablaba por teléfono en uno publico, la pequeña Emma jugaba con una cuerda y Emma Reyes suplicaba a una mujer rubia. El tiempo era bueno y el trafico no era tan jodido como la capital.
    • Me pregunto porque estamos aquí, con lo a gusto que estaríamos en el diván... - dijo Emma López, colgando el teléfono.
    • Porque el aire de la sierra siempre es mejor al de la capital... Solo a Condori se le ocurre montar mi diván cerca de la estación de Atocha... - dijo Emma Silverman, enfadada.
    • ¿Ah... pero ya tienes historia propia? - dijo la pequeña Emma.
    • No... pero estoy en proyecto. Soy la única mujer de 30 años que no tiene medidas físicas. Soy mas plana que un trozo de madera. - dijo Emma Silverman.
    • De seguro te pondrá pechos, como a todas nosotras... - dijo Emma, comiendo unas gominolas. - Condori es un enfermo...
    • En fin... ¿ Podrías pensártelo, por favor? - suplico Emma Reyes.
    • Vale, pero no quiero peleas, ¿eh? - dijo Emma Silverman. - Emma, vete a comprar un ABC, por favor.
    Emma se encogio de hombros y se fue. Emma Silverman espero que se fuera para hablar:
    • ¿Asi que quereis que haga que Emma supere un trauma? Pues eso no estan facil como parece... - dijo la psicologa.
    • Asi es. Asi que, Emmas, ni por asomo mencionen el nombre de... - dijo Emma Reyes, mirando a todos lados. - No mencionen el nombre de Sacha delante de Emma, porque tendra un ataque de ansiedad y se puede caer aqui mismo. Ya sabes que ella no quiere que la entierren en España y menos en Priego... motivo por el cual llegamos a las manos cuando me dio sus explicaciones al preguntarle porque odiaba Priego. En fin, ya saben chicas... nada de decir el nombre de Sacha.
    • Vale - dijo Emma Lopez
    • Okidoki... - dijo la pequeña Emma.
    Emma volvio cabizbaja al lugar donde estaban las Emmas. Juntas siguieron caminando hasta llegar a la fuente del pueblo. Las Emmas se sentaron en el borde. Emma Reyes empezo hablando de cualquier cosa...
    • Por cierto, ¿Habeis visto la ceremonia de los Oscar? Fue bonita... - dijo Emma Reyes.
    • Si, fue espectacular. - dijo Emma Silverman.
    • ¡Ah si! ¡Yo vi que un actor la lio parda! Se le ocurrio ir vestido de dictador... Fue buenisimo... Se llamaba Sach... - dijo Emma Lopez, pero se corto ella misma.
    Emma giro el cuello aterradoramente. Las Emmas se quedaron de piedra.
    • ¿Como dices que se llamaba? - dijo Emma, con una voz de muerta.
    • Eh... Baron Cohen... ¡Ese era el nombre del actor! ¡Si, si, ese era su nombre! - dijo Emma Lopez, nerviosa.
    • Ah... - dijo la pequeña Emma - ¿Pero no se llamaba Sacha Baron Cohen?
    • ¡AAAAHHHHH! - grito Emma, empezando a elevar su voz, auyentando a unas palomas que se encontraban en el ayuntamiento del pueblo. - ¡No, no, no, no, no, no! 
    • Calmate, Emma, calmate... - dijo Emma Reyes - Estupidas... - dijo, dirigiendose a Emma Lopez y a la pequeña Emma. - Era solo un actor, ella no va a volver... Tranquila...
    Emma tardo unos minutos en volver a la normalidad. Emma Reyes echo una mirada asesina a las otras Emmas.
    • Cambiemos de tema... - dijo Emma Reyes, rapidamente, al ver que Emma temblaba. - Pasado mañana tengo una boda. Ya tengo mi vestido rojo, pero me falta zapatos a juego. ¿Alguna de ustedes no sabra de una tienda que sea buena y que me recomienden?
    • Yo... Una prima mia compro unos zapatos preciosos en Elda... La tienda ya abrio sus sucursales en Madrid... Algo de London... - dijo Emma Silverman.
    • ¡Ah si... ya se cual dices! - dijo Emma Reyes. - La tienda se llama Sach... - se callo de golpe.
    Emma giro el cuello de la misma forma que la niña del exorcista. Sus pupilas se dilataron.
    • ¿Como dices que se llama la tienda? - dijo, con una voz ronca.
    Las 3 Emmas se pusieron nerviosas.
    • ¡Sacharias London! - dijo Emma Lopez, sudando. - ¡Asi se llama!
    • No... - dijo la pequeña Emma. - Se llama Sacha... Sacha London.
    • ¡AAAAHHHHH! - grito Emma, empezando a elevar su voz, haciendo que la gente se le quede mirando - ¡No, no, no, no, no, no! ¿¡DONDE ESTA!? - dijo, mirando a todos lados.
    • Calmate, cariño, calmate... - dijo Emma Reyes - Estupidas... - dijo, dirigiéndose a Emma Silverman y a la pequeña Emma. - Era solo una tienda, ella no va a volver... Tranquila...
    Emma tardo unos minutos en volver a la normalidad. Emma Reyes echo una mirada asesina a las otras Emmas.
    • Cambiemos de tema... - dijo Emma Reyes, rapidamente, al ver que Emma temblaba. - Mi padre quiere celebrar su aniversario con mi madre. Así que mi hermano y yo hemos pensado en reservar en algún sitio bonito para que recuperen un poco la pasion. Venga, ideas... - dijo, chasqueando los dedos.
    • Yo me se uno... - dijo Emma Lopez. - Queda en la calle Juan Hurtado Mendoza, en Madrid. Tenia de todo, sirven bien, cocinan de puta madre...
    • ¿Ah si? ¿Y con que nombre lo busco? - dijo Emma Reyes.
    • Es que... no puedo decir el nombre... - dijo Emma Lopez.
    • Dilo. - dijo Emma. Lo dijo con tal gravedad, que las Emmas pegaron un saltito. - ¿Porque no puedes decirlo...?
    • Calle Juan Hurtado Mendoza... - dijo la pequeña Emma, rascandose la barbilla, pensando.
    • Es lo de menos... No juzgues a un restaurante por su nombre, hombre... - dijo Emma Lopez a la desesperada.
    • Dilo... - dijo Emma.
    • ¡Que mas da! ¡Si ya se la dirección, es lo que importa! ¿verdad? - dijo Emma Reyes, intuyendolo.
    • ¡Ya me acorde! ¡Se llama Restaurante Sacha! - dijo la pequeña Emma.
    • ¡NO! ¡NO, NO, NO, NO! - dijo Emma, muerta del miedo, mirando a todos lados, desesperada...
    Emma Reyes, Emma Lopez y la pequeña Emma calmaron a Emma. La psicologa se habia quedado con la boca abierta.
    • Tranquila, Emma... Ella no va a volver... Esta lejos, en la mente de su creadora... Mira, puedes hasta denunciar el blog si quieres... - dijo Emma Reyes.
    • Eso no creo que la haga desaparecer, Emma... - dijo Emma Lopez.
    • Esta mal, ¿eh? - dijo Emma Silverman, mientras conducia el coche de vuelta a Madrid. - Parece Rambo despues de Vietnam... Ve Charlies por todas partes...
    • Yo quiero dormir... - dijo Emma. - Menos mal que este mes que viene estare de vacaciones... - dijo y se quedo dormida.
    • ¿No le habéis dicho que va a dar terapia conmigo? - dijo Emma Silverman.
    • ¡¡No!! - gritaron las 3 Emmas.
    • ¿Pero porque no queréis decirle a Emma que le voy a hacer terapia? - dijo Emma Silverman
    • ¡Porque es muy rencorosa y vengativa! - dijo Emma Reyes. - ¿Tu sabes lo que le hizo al señor Cronopio? Le regalo un movil que venia con un sonido de llamada ya incorporado. Le habia puesto compases de la Internacional Socialista.
    • ¿Y? - dijo Emma Silverman
    • Pues que Emma llamo al movil del señor Cronopio. - dijo Emma Reyes.
    • ¿Y? - dijo Emma Silverman.
    • ¡Pues que el pobre señor Cronopio estaba en un mitin del PP! Pobrecito, acabo con un traumatismo craneoencefalico y multiples fracturas... Me acuerdo que le lleve bombones y no me dejaron entrar porque tal fue la violencia, que tenia los dientes ablandados... Pobrecito...
    Y las 5 Emmas se alejaron del pueblo, con direccion a Madrid...

    Agradecimientos en especial a M.T.Parra por la paciencia que tuvo al ver que usaba sus personajes de una manera "especial", pese a que se podia considerar un insulto a sus caracteres (Pero de buen rollo). De todo corazon, solo queria sacar una sonrisa con dialogos surrealistas y con mucho (pero no se fue el adecuado) humor. Agradecimiento, tambien, por usar el nombre de uno de ellos en esta entrada. Agradecimientos a P. Bass por postear las entradas en el blog de Lagrimas de Sangre, Lavanda y Rosas, que tantas noches me entretuvo dejandome los ojos en la pantalla del ordenador (Algo que me gusta y que quiza me arrepìenta cuando tenga que ir al oculista... pero bueno, que se le va a hacer...). Saludos a los susodichos... y hasta la proxima entrada de Historia de Emmas y Cronopios.

    miércoles, 18 de julio de 2012

    Todo el mundo busca... ese alguien especial

    (La historia se sitúa al final de la saga Definitiva y es Prologo de la saga Post Mortem)

    Mario contesto su móvil. Estaba esperando algo con muchas ansias, unas ansias que no era propia de el.
    • Sergio, tenemos a la persona que buscabas. Nuestros agentes lo encontraron en Santiago de Chile, a punto de tomar un avión para Budapest. Tuvimos que inventar un rollo para poder llevárnoslo. – dijo una voz por el teléfono.
    • ¿En serio? ¿Lo habéis encontrado? – dijo Mario, pegando el oído al auricular.
    • Exacto. Tal y como te habíamos prometido.  – dijo la voz.
    • Les estoy agradecido. – dijo Mario, cerrando los ojos.
    • Nos has ayudado mucho, Mario, pero también te hemos protegido mucho. De ahora en adelante, quiero que cortes todo contacto con nosotros. No números, no contactos, no correos, nada. Desparece de nuestra vista y nosotros desapareceremos de la tuya. Se podía decir que esto es un adiós. – dijo la voz.
    • Vale… - dijo Mario, incapaz de decir algo a alguien que no conocía de vista.
    • Mucha suerte en tu vida, hijo. Espero que lo que has esperado con tanta ansias, ilumine un poco tu vida. Revisa tu correo y hallaras todo lo que necesitas saber, el lugar de reunión y todo. Adiós. – dijo la voz y colgó.
    Mario tembló. Se acercaba el momento que tanto ansió desde que tenia 21 años. Mario guardo su teléfono y corrió hacia un ciber. El pulso se le aceleraba cada segundo. Estaba… excitado… mas excitado de lo que había estado en toda su vida. En el ciber no le costo nada memorizar el mensaje que le había llegado. Su mente estaba tan excitada por la adrenalina, que con un solo pestañeo, memorizo hasta los códigos que aparecían en la URL del mensaje. Salió del ciber y recibió el calor madrileño en todo su esplendor.
    Mario sabia que no podía hacerlo solo. Sabia que su instinto animal lo dominaría… por eso esperaba contar con quien había sido su paño frio para enfriar su acalorada cabeza desde que tenia 11 años: Emma. 
    Mario esperaba que la chica le contestara. Tras el colapso y el intento de beso que Mario se arrepintió de haber rechazado, esperaba que Emma le hablara. Para su suerte, la chica le contesto de una manera jovial:
    • Mario… ¿Que tal estas? – dijo Emma, con su habitual tono alegre.
    • Emma… te necesito. Necesito que me acompañes en algo importante. Han… han encontrado a Pedro Ramírez San Martin, el asesino de Dominique. Me han dado la dirección donde lo tienen y me gustaría que me acompañes. Por favor… - suplico Mario, algo que no era habitual.
    • No puedes hacer esto solo, Mario… ahora estoy en la Gran Via, si quieres me pasas a buscar o nos encontramos en…
    • Paso a buscarte. – dijo Mario, impaciente. – dentro de 5 minutos.
    Mario colgó y echo a correr. No debía perder tiempo.

    5 minutos mas tarde, Mario en coche arribaba a la Gran Via. Cerca de un restaurante de comida rápida, Emma estaba de pie, con sendas bolsas de supermercado. El chico le hizo una seña y la chica entro al coche.
    • Hola Mario… - dijo Emma, dándole un beso en la mejilla.
    • Hola… - dijo Mario y acelero tan rápido como pudo.
    Los primeros metros, ni uno de los 2 hablo. Emma rompió el hielo…
    • Así que… por fin vas a ver a la persona responsable de haber matado a lo que alguna vez fue un padre para ti. ¿Has pensado que es lo que vas a hacer? – dijo la chica.
    Mario solo tenia ojos para la carretera. Sus manos apretaron con fuerza el volante.
    • No pienso en ello. No puedo pensar… Llevo esperando esto desde hace mucho tiempo...
    • Es lo que has esperado por tanto tiempo. Espero que no te decepcione… - dijo Emma.
    • Decepción no esta siendo considerado por mi cerebro… - dijo Mario, girando el volante. – No he sido el mismo desde que Pedro se irguió sobre la ventanilla de aquel coche y asesino a sangre fría al padre que nunca tuve. No he sido el mismo desde que contemple ese acto de injusticia terrible.
    • No solo tu perdiste ese día, Mario. – dijo Emma. – Por lo que me contaste…
    • Se podía decir que Dominique tuvo suerte… Ese día también me perdí yo. Todo lo que era inocente, bueno, infantil… todo lo que tu, Emma, conseguiste despertar en un niño huraño como yo… todo eso… murió la noche del 22 de abril. Si pudiera volver en el tiempo… Desearía que la ráfaga de balas que alcanzo a Dominique me hubiera alcanzado a mi también… G/Cinthia llorando por los 2 cadáveres y no por uno… Por una vez… me hubiera gustado morir… - dijo Mario, cambiando de velocidad.
    Paso un buen rato en la que ninguno dijo nada.
    • Esto es todo lo que queda de mi, Emma. ¿Para esto soy bueno? ¿Para matar? No me queda nada mas en este mundo… - dijo Mario. – No se cuanto tiempo podre estar en el negocio de la muerte…
    • Te diré para que eres bueno, Mario. Veo en ti un buen amigo, un fiel compañero, un amante excepcional y un potencial como padre que no he visto en nadie mas. Todavía te queda integridad. Todavía eres humano… todavía puedes hacer el bien, hacer feliz a la gente… Aun puedes empezar de nuevo, olvidar el pasado, mirar hacia el futuro, cumplir tus sueños… Solo tienes que creer en ello… - dijo Emma.
    • Empezare a creerlo cuando Pedro este muerto… - dijo Mario, acelerando. – Eso me dara una perspectiva…
    • La carnicería debe acabar, Mario. Se que todavía sientes algo por G/Cinthia. Búscala Mario… cásate con ella, ten varios hijos, enséñales a todos esos hijos tuyos a ser siempre felices… Piensa en el futuro en ves de las cosas terribles que te han pasado…
    • Cuando este termine, pensaremos en el perdón y la redención… - dijo Mario y cambio a quinta velocidad, acelerando. - Sabes que prefiero solucionar los problemas en el mismo instante y no "olvidarlos" por un instante
    Llegaron hasta las afueras de Madrid. Alejado y casi entrando a las montañas, Mario se detuvo en una fabrica abandonada. En la puerta había una furgoneta. Mario levanto la cabeza, los hombres que custodiaban la entrada le saludaron y se fueron, en la furgoneta. Mario le hizo una seña a Emma y ambos entraron a la fabrica.
    Estaba totalmente vacía y en ruinas. Pero allí en medio… estaba un hombre. Estaba echado en el suelo, atado y muy sucio. Parecía que le habían golpeado. Respiraba y se movia.

    Mario se le acerco, seguido por Emma. El hombre giro el cuello y los vio. Agudizo la vista.
    • ¿Te acuerdas de mi? – dijo Mario, en una lengua extranjera. Emma se dio cuenta de que las pupilas de Mario se habían delatado.
    • Quechua… - dijo Emma, mirándolo.
    • Déjame en paz, no te conozco. – dijo Pedro, en quechua. – No te conozco.
    • ¡Oh si, si que sabes! – dijo Mario, acercándose hacia el y agarrándole por el cuello del la camisa que llevaba. Violentamente, hizo que su vista coincidiera con la suya. – Soy el que sobrevivió al tiroteo. 22 de Abril, muy entrada la noche, calle Proceres de la Independencia. “Dominique… Dominique y la conchatumadre” ¿Te acuerdas de esa frase que dijiste antes de apretar el gatillo? 
    Pedro sonrio. Una dentadura incompleta apareció.
    • Mario… “Chapulin” – dijo Pedro, sonriendo. - Cuanto tiempo...
    • Dime porque lo hiciste – dijo Mario, en quechua.
    • ¿Porque? – dijo Pedro, en quechua.
    • ¡Lo iba a dejar todo! ¡No mas tratos, no mas trabajos, se iba a retirar! ¡Todos lo aceptaron! ¡Iba a ser padre! ¡Nos íbamos a ir a vivir todos juntos! ¡Dominique, Angie, G/Cinthia y yo! ¡Íbamos a ser una familia! – grito Mario en quechua - ¿Quieres que siga, que te cuente el plan de tu mejor amigo, el plan de una nueva vida?
    • Era mi amigo pero también tenia otros amigos – dijo Pedro, en español, y se separo de Mario. Se puso en pie. - ¡Mis amigos! Amigos que acabaron muertos… ¿Y todo para que? ¡Para nada! – dijo Pedro. Se dirigio hacia Emma. Se le encaro a la chica. – Mentiras… todo por las putas mentiras… - dijo Pedro, que escupiendo al hablar hizo que Emma retrocediera, tapándose el rostro con una mano.
    • ¿¡Estas justificandolo!? ¿¡Traicionar a tu amigo por la espalda!? – grito Mario, en español. - ¿¡Tiene eso alguna justificacion!?
    • Cuando todo lo que crees resulta ser una mierda, haces extrañas elecciones… supongo… - dijo Pedro, haciendo explotar a Mario.
    • ¡¡Y UNA MIERDA!! – grito Mario, y se le acerco, cogiéndole del cuello de la camisa otra ves. - ¿Extrañas elecciones? ¡Por la "plata" baila el mono!– dijo el chico, zarandeándolo. - ¿¡Por cuanto!? ¿¡POR CUANTO!?
    Pedro se soltó y se tambaleo hacia atrás.
    • Cien… dólares. – dijo, sin aliento.
    Mario retrocedió, sin creérselo. Se toco la cabeza con ambas manos. Emma pensó que estaba llorando pero le vio el rostro... Mario tenia una mirada felina.
    • ¿Vendiste… Traicionaste…Condenaste a un hombre inocente… por cien malditos dólares…? – dijo Mario, a punto de perder la paciencia.
    • Hipócrita… ¿Y cuanto cobras tu por matar a alguien? – dijo Pedro, sonriendo.
    • ¡¡¡ME ARRUINASTE LA VIDA!!! – grito Mario. Su rostro volvía a ser dominado por un odio inhumano.
    Pedro se tambaleo. Los ojos se le humedecieron.
    • Necesitaba el dinero… tenia problemas… - dijo Pedro, tambaleándose y arrodillándose en el suelo.
    • ¡Eres un puto yonki! ¿¡Necesitabas dinero!? – dijo Mario. Pedro abrió los ojos, dándose cuenta de lo que había echo. - ¡Todo para saciar tu vicio! ¡Solo por eso lo vendiste!
    • ¡¡¡PUES MATAME!!! ¡¡¡AAAAARRRRGGG!!! – grito Pedro, con todas sus fuerzas. Comenzó a llorar. - ¡¡Me he arrepentido desde el momento en que les dije su paradero!! ¡¡Me arrepentí cuando supe la noticia!! ¡Nunca quise que le pasara nada! ¡Era mi "brother"! - dijo Pedro, con las lagrimas surcándole el rostro. -¡¡¡MATAME!!! Maldito hipócrita… - dijo mirando a Mario, desde el suelo. – Créeme, Mario… Me harás un gran favor si me matas...
    Mario extrajo, rápidamente, una pistola del interior de su chaqueta. El instinto parecía ganarle la partida. Apunto directo a la frente de Pedro… pero se detuvo.

    Mario fijo su vista en Pedro, pero no apretó el gatillo. Sus facciones se relajaron. Pedro lloraba, como un niño.
    • Mario… vámonos de aquí. – dijo Emma, acercándose a Mario. – Mario, sabe lo que hizo y llora de la forma que lo hacen cuando son condenados a morir, cuando realmente se arrepienten. Lo se porque lo he visto en muchos juicios… déjale sufrir, sabe lo que hizo… No parece que disfrute mucho de la vida. No hay mas que ver en que estado se encuentra… El mejor castigo que le puedes dar es dejarlo con vida… Vamonos, Mario…
    Mario puso su dedo índice en el gatillo.

    Las pupilas se le dilataron.

    Sabia que era el momento de decidir…

    Querido lector, decida el destino de Pedro Ramirez San Martin...

    Pedro vive: http://esealguienespecial.blogspot.com/2012/07/especial-todo-el-mundo-busca-ese_18.html

    Pedro muere: http://esealguienespecial.blogspot.com/2012/07/especial-todo-el-mundo-busca-ese.html

    lunes, 16 de julio de 2012

    Historia de Emmas y Cronopios - Parte 3 y Final

    • ¿Me estas queriendo decir... Que yo estoy un poco alterada y gritona porque estoy en la mente de vuestro creador? Ya decía yo que era un comportamiento impropio de mi... De hecho, me sentia rara... - dijo Sacha.
    Emma yacía a 4 patas. La pequeña Emma se subió encima de ella y empezó a cabalgar en su espalda.
    • Te dijimos que no le apuestes cualquier cosa... - dijo Emma Reyes.
    • Encima, le apuestas en un videojuego. - dijo Emma Lopez.
    • Iros a la mierda, hombre... - dijo Emma.
    • ¡My little Pony! - dijo la pequeña Emma. - Cider, cider, cider, cider...
    • Bueno, niñas, os estáis aprovechando de que estamos en la mente de vuestro creador. Si vosotras llegarais a estar en la mente de la mía, os ibais a enterar. - dijo Sacha. - Que vergüenza, madre mía... ¿Ves? Yo no diría esa frase nunca...
    • A menos que estés débil por culpa de una herida provocada por un metal... ¿Ves? - dijo Emma Reyes mostrandole su móvil 3G - En el capitulo 16 parte 2, te pones muy sentimental, llegando incluso a bes...
    • ¡Calla! ¡ Cállate! - dijo Sacha. - ¿Pero porqué grito? ¿Y como sabes eso?
    • Estoy leyendo el blog de Lagrim... - dijo Emma Reyes.
    • ¡Vale! - dijo Emma, quitandole el movil.
    • ¿Mi vida esta en un blog? - dijo Sacha, intrigada.
    • Anda, lista, ¿Que creeias? - dijo Emma López.
    • Esto me supera, esto no esta pasando, esto es producto de la imaginación de vuestro creador, estoy muy buena... ¡Mierda! ¿Lo veis? Ni mis diálogos puedo controlar ¡Terminemos esta entrevista de una vez por todas! En mi mundo si que la pasaríais mal... Mi autora si sabria ponerme buenos dialogos... Os ibais a enterar... - dijo Sacha.
    • ¿Ah si? ¿Y que íbamos a hacer? ¿Hacerte las mechas? - dijo Emma, señalando le su cabello.
    Sacha miro su propio cabello. Unas mechas perfectas aparecieron en las puntas. Las 4 Emmas se rieron...
    • Oye, oye, oye... - dijo Christian. - Abre la boca... - le dijo a Emma a secas.
    • Ahhh - dijo la chica, medio sorprendida por lo rapido que le habia dicho que abriera la boca.
    • Esta empujando la muela del juicio... Tienes que ponerte aparato... - dijo Christian.
    • Si, hombre... Lo que me faltaba... - dijo Emma.
    • ¿Pero tu no eras pediatra? - dijo Emma Lopez.
    • ¿Tienes conocimientos de Odontología? Joder, macho, lo tienes todo... Guapo, inteligente, medico, pediatra, con gusto por los niños... y ¡Sabes cocinar! - dijo Emma Reyes, sonriendole.
    • Reyes, córtate que se te nota un huevo... Estas mas en celo que los gatos... - dijo Emma Lopez.
    • ¿Ella? Ella los 15 de cada mes se pone mas fertil que los conejos, con eso te digo todo... - dijo Emma.
    • ¿Y por que los gatos? - dijo la pequeña Emma.
    • ¿De verdad te gusta Christian? Es un calzonazos... - dijo Sacha.
    • ¡Mejor todavía! - dijo Emma Reyes, sorprendida. - Oye, Christian ¿Te gusta el cine, leer, hacer deporte...?
    • Emma Reyes Castillo... Controla tus furores uterinos, que lo están poniendo todo perdido. - dijo Emma.
    • ¡Emma! ¡Que hay una niña en la sala! - dijo Emma Lopez.
    • Es verdad... Pobre Sacha - dijo la pequeña Emma.
    • ¿Pero esta niña no sabe que como me transforme en Lavernne, le puedo enseñar su corazón con mi mano desnuda? - dijo Sacha. - Otro dialogo que no es propio de mi...
    • No... no creo... A esa edad todo lo vemos de color rosa... - dijo Emma.
    • ¿Y como así te decidiste por la pediatria? - dijo Emma Reyes.
    • ¡Reyes! - dijo Emma, separandola.
    • ¡Joder! ¡Yo he terminado con David, estoy sin novio! ¡Y voy a empezar mi carrera universitaria! ¿Es delito buscar un nuevo novio? Yo soy asi, si un chico me gusta y esta soltero, a por el. Eso de que ellos deben dar el primer paso... - dijo Emma Reyes - Yo no lo veo asi, prefiero ser la que de ese paso.
    • Es que si fuera asi, Christian no lo da, asi su vida dependiera de ello... - dijo Sacha.
    • Bueno, ya esta bien de chistecito fácil, ¿no? - dijo Christian, agachado pues le estaba bajando la lengua con una vara de madera a la pequeña Emma. - Increíble... Con 7 años y no vas a necesitar aparato...
    • ¿Como que no? ¡Si yo llevo! - dijo Emma Reyes.
    • A saber lo que habrás echo con esa boca... - dijo Emma.
    • ¿Tienes algún problema conmigo? Es que si veo las cosas del amor o el sexo de una manera un poco distinta a los demás, ya tengo que ser considerado una pelandusca. - dijo Emma Reyes. - Y mi boca solo la uso para hablar, comer, y besar. Que te quede claro...
    • Emma Reyes... la palabra pelandusca se dejo de usar hace casi 100 años... Que antigua que eres, hija... - dijo Emma Lopez.
    • Una pregunta, ¿Estamos haciendo el tonto como las 2 ultimas veces? - dijo Sacha.
    • Respira hondo... - dijo Christian, con un estetoscopio, escuchaba la respiración de la pequeña Emma. - Ahora, respira hondo...
    • ¡Ay, que mono! - dijo Emma Reyes, viendo a Christian como hacia su trabajo.
    • Ya caigo en cuenta. El señor Condori me dijo que Emma Reyes tenia un gusto raro sobre los hombres. Ella no ve los ojos, ni el trasero ni mucho menos el paquete... Tu te fijas en las manos, ¿verdad? Te gustan los hombres con manos fuertes y duras pero delicadas a la ves. Como unas manos musculosas pero suaves... Como las manos... de los médicos... - dijo Emma, girando la vista hacia Christian.
    • Joder, que rara eres... Eso quiere decir que cuando tu ibas al hospital, te pondrías cachonda perdida... - dijo Emma Lopez.
    • ¿Que es cachonda? - dijo la pequeña Emma.
    • ¿Porque tengo que aguantar las conversaciones de 3 adolescentes? ¿Por que esta tortura? - dijo Sacha.
    • Aluete, gentil aluete... Aluete, nanananana... - dijo la pequeña Emma.
    • Bueno, Sacha si no te gusta, ya sabes lo que tienes que hacer... - dijo Emma Reyes.
    • Cállate, que te tengo unas ganas... - dijo Sacha.
    • ¿Asi? ¿Que me vas a hacer? - dijo Emma Reyes, encarandosela.
    • Es que porque estamos en la mente de vuestro creador, es fácil ponerse chulita...
    • Sacha, si lo que querías era provocarme... lo has conseguido. - dijo Emma Reyes.
    Emma Reyes se dio 2 palmadas en sus rodillas y se puso en pie, encarándose a Sacha. Ambas mujeres se miraron por un momento. Emma era alta pero no tanto como la cazadora. Sacha muto a Lavernne y desenvaino su espada.
    • Oh... Que miedo me da ese cuchillo para cortar patatas. Venga, suéltalo... ¿O es que te gusta tener algo largo y duro en las manos? - dijo Emma Reyes, quitándose sus zapatilla rosas.
    • Ahi ha dolido... - dijo Emma, provocando.
    • Niña, no me provoques. Que te puedo acabar en 5 segundos. - dijo Lavernne, dejando su espada.
    • Adelante...
    Lavernne ataco, usando su velocidad. Emma Reyes esquivo todo con mucha habilidad, dando volteretas, giro con una mano, saltos y demas. Lavernne no creia que esa chica fuera tan agil.
    • Quien dijo que la gimnasia artística y la ritmica no valen para la defensa personal... - dijo Emma Reyes.
    • No podrás esquivarme todo el tiempo. - dijo Lavernne.
    • Vale. ¿Donde quieres que te golpee? ¿En los pechos? Esa 90C deberia amortiguar el golpe pero lo haría solo para demostrarte que puedo tocarte...
    • ¡90C! - dijo la pequeña Emma. - Muajajajaja...
    Emma Lopez puso cara de aburrida. Saco un billete de su bolsillo y se lo entrego a la pequeña Emma.
    • Oye, esto esta falso... - dijo la pequeña Emma.
    Emma dio una voltereta digna de una gimnasta olimpica. Lavernne intento esquivarla, pero Emma volvio a girar. Se quedo delante de ella, salto y le propino una patada giratoria en todo el pecho.
    • ¡Senpukyaku! - grito Emma Reyes.
    Lavernne recibió el impacto en todo el pecho. No se lo creía...
    • ¡ Habéis hecho trampa! ¡Esto es la mente de vuestro creador! ¡Nunca podría ganarte aquí, ya que tu mandas!... ¿Pero porque me altero...? Debo salir de aquí, de verdad...
    • ¿Que significa el hecho de haber cortado un árbol en el reino de los elfos? Al parecer le dieron mucha importancia... - dijo Emma Reyes, leyendo su móvil.
    • Da igual, estamos perdiendo el tiempo y haciendo el tonto... joder, ya perdí la cuenta de las veces que lo hemos hecho. - dijo Emma. - ¡Pregunta! ¡Y que no me interrumpa nadie porque les arrancare el útero a cualquier Emma que me interrumpa y/o fastidie! ¿Es fácil ser un licantropo, Christian?
    • Lo que no me explico es porque el señor Condori solo trata así a Sacha, porque yo a Christian lo veo normal... pensé que estaría haciendo locuras y teniendo diálogos de loco... - dijo Emma López.
    Emma tembló de ira.
    • Me pregunto también porque solo invito a ellos 2... Aquí pone que hay mas personajes como... - dijo Emma Reyes, leyendo su teléfono.
    • Yo de grande quiero ser como ella... - dijo la pequeña Emma.
    • ¡HIJAS DE PUTAAAAAAAAA! - grito Emma, temblando. - ¡Llevamos casi 2 capítulos enteros haciendo el tonto! ¡En ves de preguntar a estos dos personajes acerca de su historia, no hacemos mas que incomodarlos! ¡Y se nos va a acabar el tiempo para preguntarles! ¡Y estoy gritando a la desesperada!
    • No pasa nada... Ya estoy aquí... - dijo el señor Cronopio, quien volvía a ponerse en pie. - Yo salvare el día, Emma... Luego podríamos ir a tomar algo, si quieres... Haver, primera pregunta... - dijo, sacando un papelito.
    • Lo que me faltaba... Señora Sacha, ¿Seria tan amable de noquearlo otra ves?
    Se escucho un sopapo y el señor Cronopio beso el suelo... otra ves...
    • Te pasas con el - dijo Emma Reyes.
    • ¿Os habéis fijado que el guion de Emma salio un "haver" en ves de "A ver"? - dijo Emma López, leyendo unas hojas.
    • Pensé que era el señor Cronopio quien dijo lo de "haver" - dijo Emma Reyes, leyendo unas hojas.
    • ¿ Están leyendo sus guiones? - dijo Sacha. - Esto ya roza lo surrealista...
    • El triclorofluorometano con diclorodifluometano te lo aplicas una vez al dia, ¿vale? - dijo Christian, dandole un inhalador a la pequeña Emma. - Usando el alargador, una sola rozada basta. Aspiras fuerte y respiras durante 1 minuto, ¿vale?
    • Señora Sacha, ¿Que sintió cuando la bala de metal le impacto? ¿Penso en morir? ¿Penso que quiza habia encontrado su talon de Aquiles?
    Sacha contesto a todas las preguntas.
    • Pff... Al fin avanzamos algo. - dijo Emma.
    • Perdone, pero buscan a Emma Reyes... - dijo una chica rubia. - Es de parte de G/Cinthia, que le pregunte que a que hora la va a ir a buscar al aeropuerto...
    • ¿Has puesto a la Silverman de becaria? - dijo Emma Lopez.
    • Hombre, algo quería hacer y le dije que formaría parte de nosotras cuando España gane...
    • ¿El mundial? - dijo Emma López.
    • No, Eurovision... - dijo Emma, encogiéndose de hombros.
    • Venga, que ya falta poco. - dijo Sacha. - ¿Y ahora porque suplico? ¡Decidle a vuestro creador que deje de inventarme estados de animo!
    • Mmm, en realidad si supiera que puede hacer eso, ahorita mismo harias cosas de las que te avergonzarias... - dijo Emma.
    • Ya te digo... - dijo Emma Lopez, leyendo el movil de Emma Reyes. - Ella, según este blog, es mas melancólica, quizá hasta deprimida... En cambio, a merced nuestra parece una protagonista de "Mujeres al borde un ataque de nervios"
    • Es que es así. Tenias que haber visto al profesor Robert Langdon cantando "Torito guapo" o "Apatrullando la ciudad" jajajaja eso fue buenísimo... - dijo Emma  - O a la Familia Buendia, cantando: "Soy yo, la que sigue aqui... Soy yo..." jajajajaj o ver la cara de Harry Potter al decirle que Voldemort se preocupaba por sus estudios, ya que solo lo intentaba matar cada fin de curso, después de sus examenes...
    • ¿Asi que la responsable de que yo actue como un personaje de Maitena, eres tu? Y yo queriendo asesinar a la otra, a la Reyes... - dijo Lavernne, apareciendo. Su respiración seguia el compas de subida y bajada de su pecho.
    • Os... tias... - dijo Emma, dando un paso atraz.
    • Como se ve que hasta enfadada, dice una frase de nuestro creador. ¿Maitena? Yo veía esa serie... - dijo Emma López.
    • Venga, Sacha, que es una niña. - dijo Christian, examinandole una oreja a la pequeña Emma.
    • Su bocadillo, pequeña Emma... - dijo una chica rubia.
    • Ah, ya que estamos... Silverman, traeme una Coca-Cola en lata... Coca, no Pepsi. - dijo Emma Lopez.
    • Bueno... - dijo Emma Reyes. - ¿Que me perdi?
    • Nada, solo que tu te salvas... A quien quiero matar es a la Emma... - dijo Lavernne.
    • Ah... Pero bueno... - dijo Emma Lopez.
    • Sacha... o Lavernne... No te enfades, mujer... Mira, si quieres... ¡Ya sé! Emma se compromete a ir a la mente de tu creadora a hacer las paces... - dijo Emma Reyes.
    • ¡Pedazo de hija de puta! ¿Estas loca? - grito Emma. - ¡Me va hacer pasar las de Cain! Aqui al menos puedo mandar...
    • Pues te aguantas. - dijo Emma Lopez.
    • Venga, buen rollito... - dijo la pequeña Emma. - Señora Sacha... Ya se me olvido lo que iba a decir...
    • Señora Sacha, leyendo el blog de su creadora, me he puesto a pensar... - dijo Emma Reyes. - Quiza tarde o temprano, uno de los dos matara al otro...
    • ¡Ala, pero que dices! - dijo Emma Lopez.
    • Que si, que si... Que esto me lo veo venir... - dijo Emma Reyes.
    • Ja. A saber cuantos veces se habrán venido en ti... - dijo Emma.
    • Si lo que querías es provocarme, lo volviste a conseguir...
    Emma Reyes se abalanzo sobre Emma. Emma López intento separarlas, la pequeña Emma gritaba de emoción, Christian firmaba una receta medica....
    • Me pregunto a cual debería ayudar... - dijo Sacha, pensando.
    • Vale, vale, vale... Dejad de pelear. Parece increíble que 2 Emmas se pelean... - dijo Emma Lopez.
    • Bueno, no pasa nada... A esta Emma ya la juzgara el señor Condori... - dijo Emma Reyes.
    • ¿Y porque no la juzgamos de acuerdo a las leyes españolas? - dijo Emma López.
    • ¿Para que? ¿Para que acabe como presidenta de una autonómica? - dijo Emma Reyes.
    • ¡Ven aqui, Reyes, que te tengo unas ganas!
    Las 3 Emmas se tiraban de los pelos entre ellas. La pequeña Emma gritaba de emoción y aplaudía. Sacha y Christian se dieron cuenta de que iban a perder el tiempo.
    • ¿Sabes? Creo que me lo he pasado bien con estas niñas. - dijo Sacha.
    • ¿Si? Parece que te han sacado de tus casillas... - dijo Christian.
    • ¡No! Pero bueno, es como echar una cana al aire...
    Sacha se agacho, recogió un folio del bolsillo del noqueado señor Cronopio y leyó las preguntas. Le pido el bolígrafo a Christian y respondió las preguntas que había en ella. Ambos vieron como las 3 Emmas caían al piso y seguian peleándose entre ellas. Sacha y Christian se despidieron de la pequeña Emma y se dispusieron a salir de aquella sala.
    • Espera... - dijo Sacha.
    Se acerco hacia la cámara. Sacha/Lavernne apareció de lleno en la pantalla. Alargo un brazo... y todo se oscureció.
    -----------------------------------------------------------------------------------------------

    EPILOGO

    • ¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH! - gritaba Emma, cayendo al vacio. Se estampo en el suelo. - Joder, vaya ostion... ¿Donde estoy?
    • Vaya vaya... Mira quien ha venido a vernos... - dijo una voz.
    Emma levanto la cabeza. Sacha estaba sentada en un inmenso trono de madera, hecho con ramas vivas de arboles. El trono parecía estar vivo, ya que se movía. A su lado, Christian daba de comer unas uvas a Sacha.
    • Terminemos esto de una manera rapida... Nunca me ha gustado esta casa de locos... - dijo Sacha.
    Emma trago saliva.
    • Al parecer, tu amiguita la Reyes cumplió su palabra. - dijo Sacha.
    • ¿Llegaste a ser presidenta de alguna autonómica? - dijo Christian.
    Un destello apareció y Emma cerro los ojos. Cuando los abrió vio que una estrella metálica estaba delante de ella. Sacha lo había detenido.
    • Aqua, no hagas eso... - dijo tranquilamente.
    • Siempre tan aburrida, Lavy... - dijo la voz de una chica.
    • Kieran, ni se te ocurra hacer algo... - dijo Christian, cuando un hombre se acerco hacia donde se encontraban las hermanas.
    Emma trago saliva.
    • Jajajajajaja mira como tiembla. - dijeron unas voces femeninas.
    Arriba, en todo lo alto, había un agujero. Emma Reyes, Emma López, la pequeña Emma, el señor Cronopio y Emma Silverman se reían de Emma mientras veían como tragaba saliva.
    • ¡Reyes! ¡Cabronaza, asi David Olmeda te pegue alguna enfermadad y te abandone! - dijo Emma. - ¡Lopez, asi Mario Martinez te abandone en la isla y acabes convertida en un necroantropo mas! ¡Pequeña Emma, asi te desnuques en las montañas de Valdeolivas! ¡Señor Cronopio, asi te despidan y te conviertas en reportero de Sálvame, que te metas en una hipoteca y que renueves tu contrato de alquiler en plena subida del Euribor! ¡Silverman, estas despedida! ¡Traidores de mierda!
    • Míralo por el lado amable, Emma... - dijo Silverman. - El día que entre a formar parte de las Emmas, te ayudare... 
    • Pero si te dijo que entrarías si España gana el festival de Eurovision...
    • ¡Pues eso! - dijo y todos se rieron.
    • ¡Traidoras! - grito Emma.
    • Grita todo lo que quieras, Emma... Tenemos muchas horas por delante... y nadie te oiría gritar... - dijo Lavernne.
    Emma trago saliva.

    sábado, 14 de julio de 2012

    Tradiciones G/Cinthianas Parte 2

    G/Cinthia leía el prospecto de un bote de pastillas. Mario la miraba con ojos brillosos.
    • Bien, aquí dice que estas pastillas van de acuerdo a tu peso. ¿Cuánto pesas?– dijo G/Cinthia.
    • Teniendo en cuenta de que eres mi novia, ¿No deberías saberlo?. – dijo Mario.
    • ¿Sabes que talla de bragas uso? – dijo G/Cinthia, acomodándole las almohadas.
    • No.... – dijo Mario, sonriendo. – Me importa mas quitártelos que en el numero que pone en la etiqueta.
    • ¿Contesta eso a tu pregunta?
    • Si… - dijo Mario.
    • Me alegro. Venga dime tu peso – dijo G/Cinthia, abriendo el bote de pastillas
    • 85 kilos. – dijo Mario, tosiendo.
    G/Cinthia le dio unas pastillas y le hizo beber un vaso de agua
    • ¿G/Cinthia? – dijo Mario.
    • Dime… - dijo ella, sin mirarlo.
    • ¿Podrías contarme un cuento? Es que me están haciendo efecto las pastillas y creo que me voy a desmayar del sueño – dijo Mario, abrazándola de costado.
    G/Cinthia se quedo perpleja.
    • ¿Un cuento? Bueno, esta bien… ¿Cuál quieres? – dijo G/Cinthia, erguiéndose.
    • No quiero uno clásico. Quiero uno tuyo, inventado o que te hayan contado. ¿Podrias? – dijo Mario.
    • ¿Cómo la ultima vez? – dijo G/Cinthia.
    • La ultima vez tuvimos un poquito de sexo. Si quieres…
    • Si, claro… ¿Qué mas? No te pases, Mario, que no estas para tirar cohetes.
    G/Cinthia carraspeo.
    • Había una vez, un niño que nació en el altiplano andino. Como de costumbre, creció feliz, pese a la pobreza de la zona. Mientras los demás niños jugaban y ayudaban a sus padres, este niño se aficiono a la poca lectura y a los pocos libros que llegaban a esa zona. Cuando cumplió una edad adolescente, su padre lo mando a la capital, a Lima. Con apenas 10 soles en sus bolsillos, este niño cambio las montañas y vastos campos de cultivo por edificios, playa y coches dignos de una capital. Pese a ello, no abandono su amor por la lectura. Con sus 10 soles en los bolsillos, vago por las calles de Lima – Peru pensando una manera de salir adelante. Vio entonces que el negocio era los dibujos para los turistas. Así que invirtió esos 10 soles en hojas de papel y tizas de diferentes colores. Compro una mesita y un banco portátil y se dedico a hacer nombres en letras góticas para los turistas, llegando a sacar casi 5 soles por dibujo. Las tizas de colores, el arte con que dibujaba y la inocencia del niño provinciano, hicieron que poco a poco se ganara una buena fortuna. Con 18 años, el niño pensó que había llegado el momento de crecer en su “negocio”. Con sus ahorros, compro libros al peso, compro una manta y se dedico a la venta ambulante. Fue un negocio arriesgado, porque los que ya vendían libros no quisieron que un mocoso de provincia les quitara el puesto. El niño, que ya era un adolescente, se peleo con todos los vendedores hasta que por fin se asentó definitivamente. Pero el adolescente tenia algo que los demás vendedores no tenia: todos los libros que vendía, los había leído. Con casi menos de 20 años había leído grandes autores clásicos como Virgilio, Horacio, Becquer, Balzac, Lope de Vega, Calderon, Shakespeare, Monier, Jose Hernandez, Dante, Petrarca, Dickens, Dostoyevsky y Homero. Hasta autores contemporáneos de la literatura española como Carmen de Icaza, Peman, Perez Galdos, Mata, Mihura, Augusti, Luca de Tena, Ehrenburg y los latinos como Vargas Llosa, Garcia Márquez, Neruda, Echenique, Cortazar, etc, etc, etc. – dijo G/Cinthia, tomando un trago de agua. – Paso los años y este humilde provinciano amaso una fortuna, ya que la gente iba expresamente a comprarle sus libros y a escuchar los comentarios que hacia de ellos, así como recomendaciones y sendas criticas. Poco a poco, fue conocido y se gano una popularidad con la que muchas soñarían. Llego incluso a relacionarse con la élite política de este país, llegando a entablar charlas con Valle Riestra, Marta Hildebrant, Mauricio Mulder, etc, etc,etc. Pero como todo lo que sube tiene que bajar, el niño que paso a adolescente y ahora es adulto, enfermo de asma y tos. El medico le recomendó mudarse a un clima seco, alejarse de la humedad de la capital. Tras despedirse de todos sus conocidos y empinar el codo en una gran fiesta, nuestro niño adulto volvió a su tierra natal. Allí el negocio de los libros no le fue también como esperaba. Se tuvo que someter al regateo de jóvenes estudiantes y rematar a un sol textos de gran valor, forrados en piel. Paso de ganar una fortuna a ganar un dinero lo suficiente para vivir dignamente. Pero no le importaba, ya que incluso en tiempos de vacas gordas, vivió humildemente. Un día, se miro al espejo y vio en el arrugas y pelos blancos que asomaban. Se dio cuenta de que era hora de buscarse una esposa. Se caso con la chica que le ayudaba en su puesto de venta, una ayacuchana de muy buena figura. Tuvo 1 hijo, del cual mando a la capital a estudiar en la mejor universidad. Pero su vida siguió y siguió… hasta que nuestro niño adolescente adulto paso a ser un anciano. Su hijo, quien ya era adulto y estaba en vísperas de casarse, lo visito después de tiempo. No le gusto ver a su padre andando con unos zapatos rotos y cochambrosos. “¡Papa, comprate unos zapatos!” ledijo. El anciano, por complacer a su hijo, fue esa misma tarde a comprarlos. Se sentía incomodo con ellos, pero brillaban y esperaba ver a su hijo feliz. Como era la tarde, se dispuso a bajar a la primera planta de su casa a leer su libro aprovechando los rayos del sol. Pero entonces el zapato, el maldito zapato, le jugo una mala pasada. Se resbalo y el anciano rodó por las escaleras, estampándose en el suelo y reventándose las ulceras. El anciano agonizo hasta que su hijo llego. Intento socorrerlo pero era tarde. El anciano murió, pero lo curioso era que no soltaba el libro que llevaba en una mano. Su hijo, llorando, levanto la vista y suplico a dios que le guardara otro lugar allá arriba para poder reunirse con su ansiado padre.
    G/Cinthia termino la historia de una manera muy narrativa. Mario dormía a su lado, abrazandola. Parecía un niño.
    • Espero que digas lo de “basado en hecho reales”, G/Cinthia. – dijo Mario.
    • Mi abuelo… - dijo la chica.
    Mario la beso. G/Cinthia le devolvió el beso.
    • Me gustaría besarte, G/Cinthia…
    • Pues hazlo, tonto… - dijo la chica.
    • Me gustaría besar tus labios… y subir poco a poco… hasta tu boca. – dijo Mario, sonriendo de manera picara.
    • ¡Imbecil!

    Isla de San Carlos - Lista de canciones.

    La isla de San Carlos narra las aventuras de Emma López Palomino, una niña de 15 años que cursa el 4° año de  ESO. Para el fin de curso, Emma viajara junto con sus compañeros y alumnos de Bachillerato a la "fantástica" (y ficticia) Isla de San Carlos, un territorio apropiado por el gobierno español y que es una autentica mina de oro. Lo que no sabia Emma, era que seria testigo de un apocalipsis zombie en aquella isla, pero no seria uno mas. Emma tendrá que sobrevivir a los "necroantropos", humanos reanimados por cauzas desconocidas y que tienen una peculiaridad: No pueden morir, son totalmente inmortales. Junto a un chico, Mario y con la ayuda de espontáneos supervivientes, Emma deberá sobrevivir a la vez que intenta descifrar el motivo que desencadeno aquel infierno.

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    A lo largo de la historia, Emma deberá hacer frente a olas y olas de necroantropos, humanos muertos pero reanimados que acabaran con cualquiera que no sea uno de ellos. A eso se le debera sumar ciertas bestias que Emma descubrirá que son experimentos fallidos del hospital Protectorado de Felipe, lugar de origen de todo el infierno. Para ello contara con 2 cosas: Sus conocimientos de electricidad y con Mario, un adolescente de 18 años, que recurrirá a un método bastante peculiar para hacer frente a la ola de necroantropos: Luchar contra ellos escuchando rock y/o metal. Debido a eso, he aquí la lista de canciones (Por defecto) que aparecerán a lo largo de la historia:

    1. Primer encuentro con Mario Martinez Videla: (Black Sabbath - Paranoid)
    2. La aventura en el pub, camino a los Edificios 3C: (AC/DC - Touch too much)
    3. Edificios 3C, segundo encuentro con Mario: (Black Sabbath - Iron Man)
    4. Edificios 3C (Feria de Coches y Huida): (Bloc Party - Helicopter) y (Kiss - Rock and Roll All Night)
    5. Gasolinera, camino a las Paradojas: (AC/DC - Rock and Roll Train)
    6. Las Paradojas, encuentro con Ricardo Pastor: (Chuck Berry - Johnny B Goode)
    7. Las Paradojas (Concierto y Rescate): (Metallica - Creeping Death) (Iron Maiden - The Trooper) y (AC/DC - Touch too much)
    8. Caseta de la pradera, camino al Área 1993: (Motley Crue - Wild Side)
    9. Gasolinera, camino al Área 1993: (Iron Maiden - Run to the Hills)
    10. Área 1993, Exterior: (System of a Down - Chop Suey)
    11. Área 1993, Laboratorios: (System of a Down - Vicinity of Obscesinity)
    12. Área 1993, Zona de proyectos 1: (Three Days Grace - Animal, I have become)
    13. Área 1993, Zona de proyectos 2: (Stratovarius - Hunting High and Low)
    14. Área 1993, Zona de proyectos 3: (Atreyu - My Fork in the Road)
    15. Área 1993 (Almacén vehicular y Huida): (Slayer - Raining Blood) (Megadeth - Symphony of Destruction) y (EPICA - Unleashed)
    16. Gasolinera, de vuelta al centro de la ciudad: (Metallica - Seek and Destroy)
    17. Cruce de Santa Catalina (Puesto Policial y Huida): (Slipknot - Before I Forget) y (Slipknot - Psychosocial)
    18. Granja Arias, camino al hospital Protectorado de Felipe: (AC/DC - Shoot the Trill)
    19. Hospital Protectorado de Felipe, Edificio G: (Megadeth - Hangar 18)
    20. Hospital Protectorado de Felipe, Edificio H: (Dio - Rainbow in the Dark)
    21. Hospital Protectorado de Felipe (Bunker y Huida): (Metallica - Kill Em All) (Metallica - Ride the Lightning) y  (Metallica - Master of Puppets)
    22. Camino al rescate final, Monte de San Francisco: (Judas Priest - You have got another thing coming)
    23. Monte de San Francisco, encuentro con Isaac Stross: (Grand Funk Railroad - We are American Band)
    24. Monte de San Francisco (Sacrificio, rescate y final): (Bon Jovi - Its my life) y (Guns and Roses - Paradise City)

    viernes, 13 de julio de 2012

    Historia de Emmas y Cronopios - Parte 2

    • Venga, que esto ya esta grabando. - dijo Sacha. - ¿Os sabéis los pasos, verdad?
    • Que si. - dijo Emma Reyes. - Venga, que me hace mucha ilusión.
    • Yo es que esto lo veo ridículo. - dijo Emma.
    • A mi me hace ilusión. - dijo Emma López. - Me vale para desahogarme.
    Sacha dio al "play" a una radio. 

    (Youtube: "Bully Soundtrack: The Big Game")

    Emma, Emma Reyes y Emma López empezaron a bailar al ritmo de la música. Parecían 3 animadoras de equipo de fútbol americano, con pompones y todo. Emma Reyes comandaban a las otras 2. Daban saltos, medias vueltas, movimientos de brazos y piernas, se arrodillaban... todo al ritmo de la música.
    • Improvisaros algunas rimas. - dijo Sacha. - ¡Imaginaos que sois de algun equipo!
    • ¡Yo, yo quiero! - dijo Emma Reyes. Carraspeo. - ¡Se siente, se siente, que Priego esta presente! ¡Se lee, se nota, que Sacha es una idiota!
    Sacha apago la radio y empezó a perseguir a Emma Reyes, quien riéndose se escapo. Emma y Emma López dejaron de bailar y se sentaron de nuevo en el sofá. Emma Reyes se reunió con ellas. Sacha, furiosa, se acerco hacia la silla donde yacía el pobre señor Cronopio, inconsciente. Sacha tomo un vaso de agua y se lo echo en toda la cara. El señor Cronopio se levanto de golpe.
    • Ostias... ¿Que paso? - dijo el pobre señor.
    • Que creo que podemos seguir con la entrevista. Ya hemos echo el tonto un rato. - dijo Emma.
    • ¿Eh? - dijo el señor Cronopio.
    • Mira, señor Cronopio, te presento a Sacha o Lavernne. No es producto de la imaginación del señor Condori, pero nos acompaña en esta ocasión. - dijo Emma.
    • Si... antes de que venga a buscarle su marid... digo su amigo Christian. - dijo Emma Reyes pero cayó cuando Sacha le propino una mirada capaz de romper un cristal.
    • Joder... que daño. Vale... vale. - dijo el señor Cronopio, recobrando el norte. - Así que aquí estáis las 3 Emmas que Condori creo, ¿verdad? ¿Os podéis presentar?
    • En realidad hay mas Emmas, pero no todas son definitivas.  - dijo Emma. - Me llamo Emma a secas y soy la conciencia de Condori. Aparezco en "Thats Special Someone". Soy yo quien contesto sus cartas.
    • Emma Reyes Castillo, personaje principal de "Episodios desde Madrid". - dijo Emma Reyes.
    • Emma Lopez Palomino, personaje principal de "La isla de San Carlos" - dijo Emma Lopez
    • Buenas... ¿Aquí es donde es la entrevistas para las Emmas? Es que me entretuve con un amigo gilipollas quien no le gusta que mire McGiver en la 5, ya que este prefiere ver el coche fantastico en la 3, por lo que yo le dije... Bueno, da igual, creo que me estoy yendo por las ramas. - dijo una voz dulce.
    Sacha, el señor Cronopio y las 3 Emmas giraron el cuello. Una niña de unos 7 años aparecio enfrente de ellos. Era fisicamente igual a Emma Reyes, pero ella era una niña. Llevaba el mismo cabello caoba pero largo, hasta la cintura. Un jersey verde que le quedaba grande, una faldita verde y unas zapatillas rosas. Las mismas que llevaba Emma Reyes.
    • Anda... pero si soy yo. - dijo Emma Reyes. - Pero mas peque, claro...
    • ¿Como que eres tu? - dijo el señor Cronopio.
    • Me llamo Emma Reyes Castillo. Tengo 7 años y yo formo parte de la aventura llamada "19 Rue del Guirigay". - dijo la pequeña Emma.
    • ¡Ah si! Esa me lo contó el señor Condori. Forma parte de la saga Alternativa. ¿Como era? ¡Ah si! "¿Que hubiera pasado si el grupo de 8 amigos se hubiera conocido a la edad de 7 años?" Creo que cuenta la historia de un grupo de niños y tiene como escenario los pueblos de Valdeolivas, Albendea y Priego. ¿No es asi? - dijo Emma.
    • Exacto. ¡Ostias! - dijo la pequeña Emma. - ¿Quien es esa? ¡Se parece a la mujer maravilla!
    Sacha levanto una ceja.
    • Vamos a ver... Con el golpe que me ha dado nuestra invitada, se me ha olvidado casi todo. ¿Que hacemos aquí? - dijo el pobre señor Cronopio.
    • A ver, señor Cronopio... - dijo Emma, acercándose al chico. - El señor Condori, cada vez que lee alguna historia, suele "entrevistar" a los personajes dentro de su infinita imaginación... Mucha veces esos personajes toman lugar aquí, en esta sala. Eso ha sido así... Claro que ha variado las personas que la entrevistan. Me acuerdo cuando el señor leyó su primera obra: Matilda. Por aquel entonces solo estaba yo en su subconsciente y...
    • ¿Sabes si el negocio petrolero sigue bajo el control de los alienigenas con cabeza de reptil en vuestra época? - pregunto la pequeña Emma, dirigiéndose a Emma Reyes.
    • ¿Que? ¿Y eso a que viene ahora? - dijo Emma.
    • Es que por una apuesta que he echo. - dijo la pequeña Emma.
    • Que mona era de pequeña... - dijo Emma Reyes.
    • Bueno, a lo que iba... Me acuerdo que tuve que entrevistar a Matilda. Una niña lista... no cabe duda. Fue interesante tenerla aquí, en esta sala. Luego le toco el turno a la señorita Honey y fue casi lo mismo. Que maja... me hubiera gustado que mi profesora de primaria fuera como ella... - dijo Emma, sonriendo.
    La pequeña Emma conectaba una consola a un televisor. Salto un chispazo cuando se disponia a conectarlo todo a un tomacorriente.
    • Pero, niña, ¿Se puede saber que haces? - dijo Emma, cuando la niña se acerco a un enchufe, dispuesta a conectarlo. - ¡Ten cuidado!
    • Es que quiero bailar un poquito. ¿Alguien se apunta? - dijo la niña, enseñando un disco de un videojuego.
    • ¿Bailar? - dijo Sacha, mirando el disco de la niña.
    • Tu... ¿Te apetece echarte una partidita conmigo? - dijo la niña acercándose y sonriendole.
    • No se... Vale. - dijo Sacha.
    (Youtube: "Stepmania - Beethoven Virus")

    Sacha y la pequeña Emma empezaron a bailar al ritmo de la música. Usando unas tablas de control en el suelo, pulsaban las teclas con los pies: arriba, abajo, izquierda, derecha y el centro. Sacha se asusto cuando la niña bailaba con movimientos de brazos y aun así no fallaba ninguna. Intento empujarla pero la niña solo reía y seguía. Emma Reyes aplaudía y alentaba a su contraparte infantil. El señor Cronopio se sonrojo cuando veía bailar a ambas mujeres, una el doble de alta que la otra. 

    La canción finalizo con victoria de la pequeña Emma. La niña grito de alegria y saludo a todo el mundo, que la aplaudia. 
    • No vale, has hecho trampa. - dijo Sacha.
    • Que va. Lo que pasa es que me gusta ese juego. - dijo la niña, de manera muy tierna.
    • Bueno, ya hemos hecho el tonto otra ves. A ver si nos centramos en la entrevista, que la estamos haciendo mas larga que la investigación de los crímenes franquistas. - dijo Emma.
    • Vale... vale. - dijo el señor Cronopio, tomando la palabra. - Señora Sacha... ¿Que se siente ser una cazadora experta y una híbrida, mezcla de las mejores razas?
    Se escucho un sopapo y el señor Cronopio cayo al suelo, inconsciente.
    • ¿Híbrida? - dijo Sacha, temblando.
    • Eres de muy poca paciencia, ¿verdad? - dijo Emma Reyes.
    • ¡Ala! ¡Ya has vuelto a noquear al pobre señor Cronopio! - dijo Emma.
    • ¿Y tu que opinas sobre la alza del Euribor? Se dice que afectara a la burbuja inmobiliaria y que... - dijo la pequeña Emma.
    • Niña... no se de que me estas hablando... - dijo Emma Lopez, sin entender nada de lo que le decian.
    • ¿¡Como se atreve a decirme hibrida!? ¡Soy una cazadora inmortal! - grito Sacha, inchando el pecho.
    • Gritando no vas a conseguir gran cosa. - dijo Emma Reyes.
    • ¿¡Pero que hacemos ahora!? ¡Sin el señor Cronopio no podemos seguir con la entrevista! ¿O alguna de vosotras podéis entrevistarla? - grito Emma.
    • Anda lista, ¿Y tu porque no lo haces? -  dijo Emma Lopez.
    • ¡Y tu que has hecho! ¿¡Ah!? ¡La unica que ha hablado he sido yo! - grito Emma.
    • ¿¡Ah si!? ¡Pues entonces sigue hablando! - grito Emma Lopez.
    • Venga, buen rollito, no discutais... - dijo Emma Reyes. - ¡Ay!
    La pequeña Emma le estaba tirando del pelo a Emma Reyes.
    • Emma...¿Que haces? ¡Que yo soy tu! - dijo Emma Reyes, intentando librarse.
    La niña no soltaba y lagrimas empezaron a aparecer en los ojos de Emma Reyes. Se escucho otro sopapo y la pequeña Emma solto. Emma le habia pegado una colleja y la niña habia soltado el pelo. La pequeña Emma empezo a llorar...
    • Buahhhh... - lloraba la niña.
    • ¿¡Pero como haces eso!? ¡Es una niña, maldita sea! - le grito Emma Reyes a Emma.
    • ¡Te estaba tirando del pelo, maldita sea! - grito Emma.
    • ¡Au! - grito Emma López, cuando la pequeña Emma le tiraba del pelo a ella.
    • ¡Ni se te ocurra tirarme del pelo a mi! - grito Sacha, cuando la niña se acerco corriendo hacia ella.
    • Buahhhh... - empezo a llorar la niña.
    • ¡No deberías haberle levantado la mano...!
    • ¡Y tu no deberías engreirla tanto...!
    • ¡Es una niña, no sabe lo que hace...!
    • ¡Pues de seguro sabe mas que nosotras...!
    • ¡Mas que tu, seguro!
    • ¡Uy, eso no te lo permito! - grito Emma y se abalanzo sobre Emma Reyes.
    • ¡Vale, vale, vale! - grito Emma López, separandolas. - ¿¡Como os vais a pelear dos Emmas!? ¿ Estáis tontas?
    • Esto me supera... - dijo Sacha, sentándose y cruzando las piernas.
    Se escucho un sonido y todas las chicas giraron el cuello. La pequeña Emma estaba montando un caballito mecánico. Nadie sabia como había ido a parar esa maquina allí.
    • Oh... ¿Alguien tiene una moneda? - dijo la pequeña Emma, cuando la maquina se paro.
    • Ah... yo. Espera... - dijo Emma Reyes y empezo a revolver sus bolsillos. - Solo tengo 5 euros, en billete, así que... - dijo Emma Reyes, pero la niña le arranco el billete y se lo guardo. Saco una moneda y siguió jugando con el caballito.
    • Joder... que efectiva. - dijo Emma Lopez.
    • ¿ Así eras tu de pequeña? - dijo Sacha. - No me extraña que seas tan cabezota y sabelotodo.
    • De seguro esta niña ha conocido a Mario, David, Andrea y mis demas amigos, pero con 7 años. Es decir, mas tontitos de lo que son ahora.
    • ¿Que numeo de sujetador usas? Parece que te queda un poco apretado el que llevas... - dijo la pequeña Emma.
    Sacha la miro. La niña no parpadeo en ningún momento, lo que hizo que Sacha la mirara de una forma extraña.
    • Bueno... Primera pregunta... - dijo Emma, tomando las riendas de la situación. - ¿Como conociste al señor...? - empezó a decir pero se callo de golpe. La pequeña Emma le levantaba la falda a Sacha y le miraba las pantorrillas. Sacha bajo la falda de golpe y dijo:
    • Si yo llevaba unos vaqueros. ¿De donde ha salido esta falda tan hortera? - dijo Sacha.
    • Es una Emma... aunque niña, pero es una Emma. Y como estamos en la mente del señor Condori, ella puede imaginar todo lo que quiera. - dijo Emma Reyes. - De allí que tuviera la consola, el caballito y... ¡Ostia puta!
    La pequeña Emma corría a toda velocidad con un bate de gomaespuma en las manos. Empezo a golpear a Sacha en la cabeza. Sacha muto, transformándose. Las 3 Emmas contemplaron como sufría un cambio significativo. Sus ojos habían pasado de un verde blanquecino a un gris oscuro. Eso, sumado a sus acentuados movimientos que hacia y a una actitud sordica, le daba un toque oscuro imponente. La pequeña Emma se oculto detrás de las piernas de Emma Reyes.
    • Vale... supongo que tu eres Lavernne. - dijo Emma, quien también estaba muerta de miedo.
    • Que guay... Deberías venirte a la isla, conmigo... - dijo Emma López.
    • Me recuerda a la historia del Dr Jekyll y Mr Hyde... - dijo Emma Reyes.
    • Tengo miedo... - dijo la pequeña Emma.
    • Esa niña me ha provocado... No quería llegar a esta transformación, pero es evidente que no he podido aguantarlo mas. O la zurráis vosotras o lo haré yo... No me importa. - dijo Lavernne, furiosa.
    • Va...vale. Ya nos encargamos nosotras. - dijo Emma Reyes. - Emmita, no seas mala con nuestra invitada ¿vale?
    • Me la suda. - dijo la pequeña Emma, dejando perpleja a Emma Reyes y matando de la risa a Emma.
    • Venga, no discutáis. Emma, di la pregunta que ibas a decir. - dijo Emma Lopez.
    • ¡Ah si! ¡La primera pregunta! ¿Como ves tu esa doble personalidad controlable? ¿Es difícil ser Sacha y Lavernne a la vez? - dijo Emma.
    • ¿Has pensado en dejarlo?
    • ¿Has pensado en ejercer una carrera?
    • ¿Porque no te casas con Christian y forman una familia?
    • ¿Te gusta los videojuegos?
    • ¿Ves el Coche fantástico en la 3?
    • ¿Te gusta la piña colada?
    • ¿Cantas el "Cara al sol"?
    • ¡¡¡BASTA!!! - grito Emma, arrugando la hoja de papel que llevaba en su mano. - ¡Se supone que las preguntas tienen que ser con respecto a su historia, no preguntas estúpidas! - grito Emma, con la respiración al compás del subibaja de su pecho. - ¿Y quien pregunto lo del "Cara al sol"?
    Las 3 Emmas se quedaron calladas.
    • Yo... me estoy empezando a cansar de esto... - dijo Lavernne, empezando a cambiar a Sacha otra vez.
    • ¿Entendió mi pregunta, señora Sacha/Lavernne? - dijo Emma.
    • Si, si... Veras... - dijo Sacha y contesto la pregunta.
    • Vale... Segunda pregunta... - dijo Emma.
    • ¿Cuanto pesas?
    • ¿Cuanto mides?
    • ¿Tienes novio?
    • ¿Eres bollera?
    • ¿Eres motera?
    • ¿Eres una bollera/motera?
    • ¿Porque nos miras así?
    • ¿Porque lees esto?
    • ¡A la mierda! ¡Estoy harta de vosotras! - grito Emma, lanzando el papel al piso. - ¡Se acabo!
    Emma se dirigió hacia la salida. Sacha se levanto pero entonces la pequeña Emma se le acerco.
    • Aúpa... - dijo la niña levantando los brazos.
    • ¿Que? - dijo Sacha, intrigada.
    • Aúpa... - dijo y volvio a estirar los brazos.
    Sacha cargo a la niña. La pequeña Emma se rio y jugo con los rizos de Sacha. Emma Reyes levanto un movil y les hizo una foto. Emma Lopez abrió los ojos.
    • ¿Tu no eras el chaval que entro antes? - dijo.
    • Eh... ¿Sacha? Era para recordarte que tienes que sacar tus cosas de mi casa. - dijo un recién llegado Christian.
    • ¿¡Que!? - dijo Emma, volviendo.
    • En el tiempo que estuvimos la otra ves y esta, vuestro creador leyó un capitulo mas de mi historia y en ella... el me ha echado de su casa. - dijo Sacha, bajando a la pequeña Emma al suelo.
    Una lluvia de tomates, latas, basura y demás cosas empezaron a caerle a Christian.
    • ¡Basura!
    • ¡Lacra!
    • ¡Machista!
    • ¡Misogino!
    • ¡Sodomita!
    • ¡Cabron!
    • ¡Inhumano!
    • ¡Con todo lo que ha echo ella por ti!
    • ¡Eres igual que todos los hombres!
    • ¡Cagao!
    • ¡Encima la tienes de chacha en tu casa y así le pagas!
    Christian había levantado los brazos y se había protegido contra la ola de basura que las Emmas le estaban lanzando. 
    • ¡Eh! ¡No es asi! ¡Primero, fue de mutuo acuerdo! ¡Segundo, es ella a quien deberiais criticar! ¡Tercero, corro peligro al estar cerca de ella! ¡Desde que la recibi en mi casa, no ha hecho mas que poner en peligro mi vida! - grito Christian.
    • Vale, vale,vale... No se enfade, señor Christian. Si fuera tan amable de sentarse en este sofá... - dijo Emma.
    • ¿Pero la entrevista no había acabado? - dijo Sacha.
    • En parte... pero ya conseguí el desfibrilador para reanimar al señor Cronopio. - dijo Emma, levantando un aparato medico. - Venga Emma López, echame un chorrito de esa crema para que no le queme la piel.
    • ¡Echo! - dijo Emma López, echandole una raya a las planchas.
    • ¡Carguen! - grito Emma.
    Emma le pego un calambrazo al señor Cronopio, quien abrió los ojos y grito, pues le había quemado los pezones, camiseta incluida.
    • ¡Ay va! ¡Me equivoque de potencia! - dijo Emma.
    • Venga, entrevistemos a la parejita, digo a esos 2 ilustres personajes... - dijo Emma Reyes, pero cambio su frase cuando una espada se coloco muy cerca de su yugular. - Voy a cambiar la batería de la cámara y seguimos con la entrevista, pero de verdad.
    • Vale... - dijeron las 3 Emmas a la ves.
    Emma Reyes sonrió a la cámara y se dispuso a apagarla.
    • Por cierto, ¿Quien de ustedes me grito lo de Sodomita? ¡Yo no soy sodomita! - grito Christian.
    Emma Reyes apareció de lleno en la pantalla. Alargo un brazo... y todo se oscurecio.