jueves, 2 de agosto de 2012

Los dias de nuestras vidas - Primera Parte

Mario levanto el teléfono. Marco un numero y espero la contestación.

  • Si me llamas a estas horas, sera porque es algo importante, ¿verdad? - dijo Emma.
  • Hola, Emma. Lo siento. - dijo Mario. - Supongo que debo entender que el resto del mundo hace otras cosas distintas a las que mi cerebro hace. 
  • No pasa nada. Justo iba a ser la hora de mi refrigerio. Estoy trabajando en un despido grupal de un matadero en la serranía de Cuenca. ¿Algo que tengas que contarme?
  • Estoy preocupado, Emma... 
  • ¿De que, Mario?
  • No lo se... ¿De mi alma? ¿Ki? ¿Chacra? O como quieras llamarlo. O como me gusta llamarlo a mi: Mi vida. Estoy preocupado, Emma, mas de lo que haya podido estar en toda mi existencia.
  • ¿Has... has matado a otra persona, Mario? - dijo Emma, con la voz temblorosa.

Mario se quedo en silencio.

  • No, Emma. Pero ¿Serviría de algo decirte que no me importaría? ¿Reaccionarias distinto si te dijera que no me preocupa hacerlo si las circunstancias lo requieren? - dijo Mario, apoyando su brazo en una pared.
  • Reaccionaria igual, Mario. El asesinato premeditado es mas grave, según la ley, que el que se puede producir por defensa propia... pero el resultado, para mi juicio, es el mismo: Muerte. - dijo Emma. - ¿Porque matar, Mario? Tu siempre me dijiste que la muerte era el mejor castigo que alguien podría esperar. Cuando teníamos 11 años y te acompañe a llenar los bidones de agua en la fuente de Valdeolivas, me dijiste que la muerte era la paz que alguien con sufrimiento había conseguido. Que tu preferirías morir antes de vivir con sufrimiento físico  Se que el instinto puede ganar la partidas a veces, pero... ¿Que sacas intentando asesinar a la gente? La venganza no es buena, Mario. La muerte solo les borrara la sonrisa pero nada mas. Ellos se irán pero tu seguirás aquí. Matar no resuelve nada... al contrario, hace mas complejo cualquier cosa.
Mario cerro los ojos.
  • Hablas desde el punto de vista de una persona que nunca ha sentido el cóctel de emociones que se siente cuando la sangre corre por tus venas. ¿Algunas vez te has preguntado si pensaras igual cuando este enfrente de una situación como las que yo he estado? La injusticia, la impotencia, el sabor amargo de la derrota... ¿Sabes porque mata la gente, Emma? La gran mayoría mata sin saberlo, sin medir las consecuencias, porque esta en nuestra naturaleza matar... Hasta la mente mas prodigiosa puede desatar un baño de sangre... Muchos matan por acabar con la existencia de otro... piensan que apagandoles la luz, sera lo mas grato que puedan imaginar. Matar a alguien de una manera rápida no vale la pena, Emma... ¿Que pienso yo? Retraso al máximo el momento del clímax. Nunca entenderás el enorme placer que significa avanzar hacia tu presa, verla directo a los ojos, ver su desesperación, ver como su cerebro maquina la idea que delante de el esta un ser que no le importa matar a una mujer y un niño inocente con tal de provocarle pavor y miedo... Si, solo eso: matar a inocentes para provocar miedo y pavor. Agudizar mi oído para poder escuchar el latido de su corazón, las pupilas dilatarse y contraerse, ahogarse en su propio sufrimiento. ¿Sabes que es lo mas "placentero"? Que no hago nada. Solo creo el ambiente, el "escenario" de su propia muerte. El arte de matar no consiste en apuñalarlo ni en dispararle directo al corazón. Tampoco consiste en mutilarlo ni en derramar excesiva sangre. No... El arte de matar consiste en que sea la otra persona quien se ahogue en su propio sufrimiento... Minar sus esfuerzos, minar sus agallas, minar su razonamiento lógico. Matar a un humano puede llegar a ser complicado, pero... ¿Matar al "animal"? ¿Que pasa cuando un humano ya no puede controlar su mente ni sus sentimientos? ¿Cuando todo forma de razonamiento lógico ha sido desconectado de su cerebro? El humano se convierte en animal. Y allí es cuando el arte de matar llega a su clímax. ¿Porque los humanos intentamos reaccionar ante la muerte? ¿Porque damos nuestro "ultimo aliento"? Porque es lo que haría cualquier animal. Un tigre, un león, una araña... Atacan a su depredador, así tengan todo en contra. Lo mismo pasa con nosotros. Cuando estamos a puerta de la muerte, intentaremos dar nuestro ultimo aliento. Ya sea delante del hombre con una pistola como delante de la madre naturaleza. El primero intentara desarmarlo y el segundo intentara no cerrar los ojos. Matar al animal es tan simple, porque cuando intenta sobrevivir, significa que ya no tiene nada que perder. Es cuando debes demostrarle que pese a su esfuerzo, sigues siendo superior a el, sin demostrarlo. Entonces... te pedirá que acabes con su vida. Te darás cuenta de que si te pide que acabes con su vida, es porque el animal ya ha muerto... Solo queda el humano. Antes dije que matar a un humano es mas difícil que matar a un animal. Si el animal ya ha muerto, eso quiere decir que tu presa es humana... ¿Hay algo mas placentero que vencer, derrotar, finalizar, acabar con algo que es complicado? 
Emma estuvo callada por unos segundos.
  • Lo siento si te he sorprendido, Emma. Eres la única que puedo contar esto. A Andrea, Maria y los demás quizá les sorprenda esto. - dijo Mario. - Tu, por otro lado, has sabido entenderme. A veces, no quiero estar en el negocio de la muerte.
Emma siguió callada.
  • Para esto valgo, Emma. Detrás de la faceta de ese chico que intenta ser gracioso me encuentro yo. Detras de esa faceta de chico raro, friki, pervertido, ingenuo... - dijo Mario pero se detuvo. - Nunca quise ser así. A veces pienso... ¿De que me vale tener un CI de 180, si no lo uso para el bien?
  • ¿Que entiendes por bien, Mario? - dijo Emma, aparentemente enfadada. - Si sabes que no te vas a gustar. Nunca te gusto los estudios, las ciencias, la tecnología... Por eso rechazaste la beca que te dieron cuando se supo que tenias ese CI. No fue por Andrea, ni por tu vida. Eso te daba igual... Lo rechazaste porque nunca te gusto. Podrías haber llegado lejos, muy lejos... Pero no te gustaba. 
  • Supongo que en eso tienes razón. Supongo que mi vida actualmente esta llena de sombras y oscuridad.
  • ¿Acaso esperas que este llena de luz? Recuerda algo, y lo digo porque me tengo que ir ahora mismo. Llámame mas tarde, dentro de 5 minutos. Recuerda esto, Mario: Donde hay mucha luz, hay tambien muchas sombras oscuras.
  • Vale, Emma. Te llamo mas tarde. - dijo Mario y colgo.

jueves, 26 de julio de 2012

El divan de Emma Silverman - Primera Sesion

Emma Silverman se servia un vaso de café. La mañana empezaba y el sol mandaba sus primero rayos y la estancia empezaba a tomar forma y color. El café, espantoso, hizo que Emma se despejara. Ese día empezaba su aventura como autónoma. 60 euros la sesión de terapia con la psicóloga mas carismática de Madrid... al menos eso decía su madre, allá en el pueblo. ¿El problema? Que como primer paciente tendría a un pseudo puber cuyos padres habían condenado con su nombre: Cronopio Videla García. Emma pensó si sus padres eran del club de fans de Cortazar. La psicóloga ordeno sus notas y se preparo para la llegada de su paciente.

El timbre sonó y Emma se acerco a abrir la puerta. En el felpudo había un joven de lo mas normal. Delgaducho, alto, desgarbado, con gesto de estúpido. Detrás de el, su familia con gesto elegante y ridículo. Emma le sonrió y le hizo pasar. Esperaba que sus años en la universidad le hicieran dar una buena imagen de profesionalidad.
  • Buenas días, joven Videla y familia. - dijo Emma. - Me llamo Emma Silverman y seré tu psicóloga por el resto de sesiones que nos haga falta para poder superar ese pequeño trauma que tienes con respecto al nombre que tus padres te pusieron. - dijo y les sonrió a los progenitores.
  • Para empezar... Yo no se que mierda hago aquí. Segundo, usted esta encantada de la vida por la pasta que se van a gastar mis padres. De seguro finjira escucharnos mientras repasa la lista de la compra. - dijo el joven Cronopio.
Los padres se avergonzaron.
  • Bien, esta claro que esto va a ser entretenido. - dijo Emma. - Me habéis contado que vuestro hijo tiene ciertos complejos con el nombre que le habéis puesto. Para empezar, hay que centrarse en el origen de todo: la familia. ¿Fuisteis vosotros quienes decidieron el nombre o fue por votación familiar? 
  • Eso es lo de menos, ya que mis padres están en crisis. - dijo un joven.
  • ¿Como te llamas? - dijo Emma, mirando al chico.
  • Pablo... Soy el hermano menor de... Cronopio... - dijo y sonrió de manera picara.
  • Vale. Empezaremos por solucionar los problemas conyugales de vuestros padres. Así ellos harán piña para desaparecer ese complejo que tienes, ayudado por mi, obviamente. - dijo Emma. - La base de toda pareja es la comunicación y la sinceridad. Pablo... ¿Como ves a tus padres?
  • Pues mi padre es un idiota con aires de triunfador y mi madre es una adicta a técnicas y/o deportes que le proporcionen paz mental que no puede conseguir ella sola. - dijo Pablo.
  • Bien, es un comienzo. - dijo Emma, aguantándose la risa. - Señor Videla... ¿Algo que decirle a su esposa?
  • No, nada... - dijo el señor.
  • Yo si. - dijo la señora Garcia, la madre. Parecía nerviosa. - No puedo soportar ver a mi hijo sufriendo por su nombre y la explicación la tengo yo.
  • Alli, alli... - dijo el joven Cronopio, asintiendo con la cabeza.
  • Mi mujer es la que puede ayudarlo, señorita y ademas...
  • Cronopio no es hijo tuyo. - dijo la señora Videla.
Se produjo un silencio mortal. Se podía escuchar el zumbido de una avispa al otro lado del cristal. Emma se quedo como si le hubieran dado un cachetada. Aunque lo suyo no era nada comparado con el gesto del señor Videla.

  • ¿Que? - dijo el joven Cronopio.
  • Bueno, creo que por hoy ya hemos hecho mucho... - dijo Emma, intentando salvar el desastre que se venia encima. Tarde...
Cinco segundos mas tarde, estaban todos de pie menos Emma. El señor Videl se tumbo en el sofa, sin creerselo. El joven Cronopio se puso en pie y empezo a pasear por el divan sin creerselo.
  • ¡Mama! - dijo, furioso.
  • Cronopio, sientate hijo, estamos haciendo el ridiculo... - dijo la madre
  • ¡No! ¡Dime ahora mismo quien es mi padre! - dijo el joven Cronopio.
  • ¡Que mas da, si fue hace mucho tiempo! - dijo la madre.
  • ¡Mama! - dijo el joven Cronopio, enfadandose mas.
  • Papa... ¿Estas bien? - dijo Pablo, el hermano.
  • Regular... - dijo mientras se tocaba la frente.
  • ¡Mama! - volvió a decir el joven Cronopio.
  • Lionel Boquerini... - dijo la madre. - Lionel, se llama...
  • ¿¡Boquerini!? ¡¡Pero eso es italiano!! - dijo el joven.
  • Argentino. Nos conocimos cuando fue de voluntaria con la Cruz Roja a Rio de la Plata. El estaba en el sindicato de comerciantes. - dijo la madre. - Era un habido lector de Cortazar. Fue una noche maravillosa. Tanto que en honor a ese amor efímero, te puse ese bello nombre que ahora llevas.
  • ¡Esto es la ostia! ¡Es la puta ostia! - grito el padre, poniéndose de pie.
  • Cariño, fue una noche tonta. Tu y yo no nos habíamos casado por aquel entonces... - dijo la madre.
  • ¡Claro, coño, nos casamos porque tu te quedaste embarazada y nuestras familias nos presionaron! - dijo el padre.
  • Osea... que eres hijo de un sindicalista argentino... - dijo Pablo, sonriendo.
  • ¡Pablo! No tiene gracia... - dijo la madre, reprendiéndole.
  • ¡Joder con la puta terapia! ¡Papa, venimos a intentar solucionar mi problema y descubro otra cosa de la cual no estaba preparado! - dijo el joven Cronopio, acercándose al señor Videla.
  • Tu cállate, que no eres hijo mio... - dijo y le dio la espalda. - Pablo, hijo, siento haberte apartado estos años... Hay que recuperar el tiempo perdido.
  • A mi no me lies. Quiza... quiza yo tampoco soy hijo tuyo... - dijo el chico.
  • No... Tu si lo eres, Pablo... - dijo la madre.
  • ¡¡¡STOP!!! - dijo Emma, con toda la elegancia que pudo. - Me ha encantado esta historia sobre vuestros arboles genealógicos pero siento decirles que nos hemos saltado casi 1 año de terapia y yo vivo de esto, así que si no os importa, debemos analizar vuestras respectivas carencias afectivas y falsas expectativas basadas en modelos sociales. Asi, que por hoy hemos... quiza no avanzado pero si hemos empezado por algo: el origen del nombre de vuestro hijo. Bueno... de uno de ustedes. - dijo la psicóloga. - Continuaremos la proxima sesion, si fueran tan amables.
La familia se despidió y se fueron. Todavía se podía escuchar los gritos de discusión.

  • Ufff... - dijo la psicologa. - Para ser el primer dia no ha estado tan mal. Desde luego, esto de las terapias tiene un gran mercado. Pensé que seria algo facil y al final he descubierto una mina de oro... Esto les llevara muchas sesiones. Bueno... ahora me ire a desahogar un poco. - dijo la psicologa.
Emma Silverman guardo su cuaderno de apuntes y se relajo en su cómodo sofá, en aquel diván en pleno centro de Madrid.


sábado, 21 de julio de 2012

La fiesta del Sol - Epilogo

Mario no conciliaba el sueño. Tenia tantas cosas para pensar. Las ultimas horas habían sido un autentico torbellino de aventuras y sensaciones fuertes. Mario escuchaba los ronquidos de Dominique, la respiración aguda de Angie, los cambios de postura de G/Cinthia... Pero Mario contemplaba la luna... Nunca había creído en leyendas...  ¿Pero las leyendas no tenían una base real e histórica?

Mario se puso en pie en silencio. Se libero de los brazos de G/Cinthia, cruzo la habitación con cuidado de no tropezar con Angie y salio hacia afuera. Era una noche fresca, bañada por el claro de la luna. Las montañas del altiplano parecian gigantes dormidos. El frio era terrible, pero Mario no sentia eso. Empezo a caminar, alejandose cada vez mas del pueblo. La altura, lo dificil del camino y sus suelas gastadas hicieron que Mario empezara a cansarse... pero el corazon le letia a mil por hora. Su cerebro empezaba a creer en algo... despues de mucho tiempo.

Mario caia, resbalaba, sentia su sangre brotar de distinta spartes de su cuerpo cuando bajaba alguna corniza. Pero seguia, porque sabia lo que tenia que hacer... Algo le marcaba el camino, algo en su interior le decia a donde tenia que ir...
  • La Hanan Pacha... el mundo celestial... donde habitan los dioses... - dijo Mario. Elevo su vista al cielo.
Bajo una pendiente, resbalando y cayendo. Se puso en pie al instante.
  • Año 1532... Los hombres blancos arribaron al valle del rio "Biru"... - dijo Mario. Cerro los ojos y sintio una rafaga de humedad en su rostro.
Mario salto. Se colgo de un arbol, trepo y volvio a saltar, esta vez para caer al suelo y seguir.
  • Atahualpa intento negociar con los conquistadores... Les ofrecio 2 cuartos llenos de oro y plata hasta donde llegara su mano... 2 metros de puro oro y plata. El oro vino de todas las partes del imperio... Lo ejecutaron igual... - dijo Mario.
Mario salto, cayo y rodo. Siguio andando.
  • Dicen que Pizarro lloro su muerte... - dijo Mario, quitándose las ramitas de su ropa.
Mario se agacho, esquivo una rama y siguio caminando.
  • Pero no todos creyeron ciegamente en la bondad de los hombres blancos... Hubo algunos que "traicionaron" al inca y robaron el oro y lo guardaron en un lugar borrado de la memoria de las panacas... Y ese lugar es...
Mario se detuvo de golpe. Recordo el poema que le dijo la mamacha de 105 años...

Bajo los mil ojos de Wiracocha...


Mario levanto la vista. El cielo estaba totalmente estrellado. A lo lejos, dos estrella brillaban. Estaban ubicadas de una manera colindantes.

Descansa el tesoro de todo un imperio... 
  • El imperio...- dijo Mario.
Un imperio que abarco los sendos bosques guayaquiles hasta la tierra de fuego y el rio de la Plata... 
  • Ecuador... y Argentina con Chile. - dijo Mario.
Protegido por las Acllas y por la eterna, vasta y pura Pachamama...
  • ¿Acllas? Las Acllas son las virgenes del imperio. ¿Que querra decir con...? - dijo Mario y abrio los ojos. Estaba rodeado de arboles... de un bosque... de un bosque... - ... virgen... - dijo Mario, pensando. ¿Eterna, vasta y pura Pachamama? - dijo Mario y se dio cuenta. Agacho la vista. - La tierra...
Solo un verdadero Tunquiri, vastago de una estirpe dominante podra saber donde se encuentra el tesoro y asi recontruir nuestro imperio
  • ¿Que quiere decir eso...?
Elevarlo hasta los confineres del dios Inti...

Mario levanto la cabeza... "El dios Sol..."

Y espantar a los horrorosos hombres palidos, con vello en el rostro y sentados en la crin de aquellas bestias, cuyos rebuznos provocan la ira del dios Wiracocha...

Mario fue traicionado por sus oidos... Pudo escuchar el sonido de una estampida. Bestias del tamaño de gigantes se erguian delante de el. Mario veia las patas delanteras de un caballo gigantesco. Las herraduras brillaban...

Mario abrio los ojos. Estaba en un amplio terreno lleno de musgo, arboles y vegetacion. Pero sabia que no era solo eso... Sabia que debajo de sus pies, debajo de toda esa tierra virgen... se hallaba el mayor tesoro que jamas se podría imaginar... Pero...¿Era digno de desenterrarlo? Podía equivocarse, dado que...
  • No soy un Tunquiri puro... Tengo gotas de sangre conquistadora por parte de mi madre. Quiza me equivoque con la solución del acertijo... Pero... ¿Que saco desenterrando un tesoro con mas de 400 años de antigüedad? Respeto a mis antepasados... Pienso... pienso que lo mejor sera...
  • Dejarlos reposar... - dijo una voz.
Mario se dio la vuelta. G/Cinthia le hablaba desde un árbol. Llevaba un camisón abierto y su piel brillaba bajo el claro de la luna. Estaba... irresistible.
  • ¿Me has seguido? - dijo Mario.
  • Soy de sueño ligero, ¿recuerdas? - dijo la chica. - ¿Todavia crees en la leyenda que te conto la mamacha?
  • Supongo que siempre me han atraido los acertijos. ¿Pero de verdad soy alguien para descubrirlo?
  • Lo que haya o no bajo esta tierra...da igual, Mario. Le has echado mucha importancia... ¿De verdad vas a etsra tranquilo si lo llegaras a desenterrar y lo gastaras, sabiendo que esa no era su finalidad? Yo no soy nadie para decirte lo que debes hacer... Venir a la serrania peruana ha sido lo mejor... para encontrarnos a nosotros mismos. Yo he aprendido a valorar muchas cosas y tu... has aprendido a creer un poco. Solo un poco... como un granito de azucar en 100 litros de agua. - dijo G/Cinthia.
Mario se arrodillo. La tierra... estaba limpia, lisa, perfecta... En otras palabras, estaba "virgen". Mario medito varios segundos, imaginandose que debajo de todo aquello habia algo inimaginable... Era ironico que Mario haya descubierto el lugar exacto... pero sabia que no era digno de desenterrarlo. Ademas...¿Que sentido tendria? El imperio habia caido, los indigenas se mezclaron, la sangre inca ha quedado relegada a ciertos pueblos... No tenia sentido...
  • Solo un verdadero Tunquiri lo hara... yo no soy digno. - dijo Mario, poniendose de pie.
  • Descubriste donde estaba. Es algo que quiza... se sientan orgullosos ciertas personas... - dijo G/Cinthia.
Ambos chicos se alejaron de aquel lugar.
  • Dime que valio la pena, G/Cinthia - dijo Mario.
  • Para mi, si. Segun dicen los expertos, el valor del rescate de Atahualpa estuvo valorado en 647 mil millones de dolares, asumiendo los valores del oro y de la plata actuales. - dijo la chica.
  • Eso fue solo 2 cuartos... ¿Te imaginas el oro de todo un imperio, de todos lo rincones de Sudamerica?
  • Quiza no signifique eso. Quiza se referia a algo que haga revivir el imperio. ¿Porque tiene que ser oro? Yo pienso... que estas tierras sirven para darse cuenta de que en el fondo de nosotros esta el tesoro para levantarnos y erguirnos de nuestras cenizas, como el ave fenix. No oro, no plata... ¿De verdad crees que el imperio habría vuelto con el oro y la plata? Habría vuelto con la cooperación de las etnias incas... Lo que entendemos por tesoro no se encuentra bajo tierra... Se halla en el...  - dijo G/Cinthia.
-----------------------------------------------------------------------------------------------

Mario dormitaba en su tienda de campaña. Por la rsgadura de la tela, el chico veia el cielo estrellado. G/Cinthia dormitaba a su lado. El sueño lo vencia...

Mario abrio los ojos fuertemente.

Bajo los mil ojos de Wiracocha...
  • Las estrellas - dijo Mario.
Protegido por las Acllas y por la eterna, vasta y pura Pachamama...
  • Estas tierras virgenes... Tierra sobre la cual duermo... - dijo Mario.
Elevarlo hasta los confineres del dios Inti...


Mario hincho el pecho al respirar.
  • El cielo arriba, la tierra debajo... ¿Que esta en medio? Yo... ¿Que se eleva hacia el sol? Mi pecho al respirar... ¿Y que es lo principal que contiene el pecho de cualquier persona? - dijo Mario en un susurro.
Mario sonrió. Su sonrisa no se apago. Cerro los ojos, deseando que llegara el dia siguiente... G/Cinthia tenia razón. Siempre tuvo razón.

jueves, 19 de julio de 2012

Tradiciones G/Cinthianas Parte 3

G/Cinthia disolvía una pastilla efervescente en un vaso con agua. Mario hacia sonidos raros...
  • G/Cinthia, atención por favor... Estas podrían ser mis ultimas palabras... - dijo el chico, con los ojos cerrados.
  • ¡Que pena! Me estaba entrando unas ganas de reproducirme... - dijo G/Cinthia mientras removia el contenido el vaso con una cuchara.
  • Bueno, puedo hacer un ultimo esfuerzo sobrehumano... ¿Tienes ganas? - dijo Mario, ilusionado.
  • Uy, ya se me fueron. Cosas de los estrogenos, Mario... Van y vienen las sensaciones... - dijo G/Cinthia - Toma, bebetelo antes de que la cabeza te de vueltas...
Mario trago todo el vaso y puro cara de haber mordido un ajo.
  • Bueno, ¿Que tal estas hoy? - dijo G/Cinthia.
  • Mal... espero que haga efecto rápido...
  • Si, bueno... Quien dice eso, puede decir que vas a empeorar... pero bueno, habrá que confiar en lo que pone la receta y...
  • G/Cinthia... ¿Me cuentas otro de tus cuentos? - dijo Mario, poniendo ojos brillosos.
  • A este paso voy a ser la nueva Esopo... Veamos... - dijo  G/Cinthia, pensando.
Mario apoyo su cabeza en el hombro de su novia.
  • Había una vez un padre de familia provinciano que vino a la capital limeña con ansias de triunfar. Junto con su esposa e hijos, se asentó en la casi desconocida avenida Las Flores. Por aquel entonces era solo pampa y mucha tierra, llena de familias jóvenes y provincianas. El padre de familia empezó trabajando en un almacén. Tal era su desempeño, que el jefe le permitía llevarse algunas cosas a casa. Cabe recordar que en aquellos años, la gente y las cosas abundaban. Peru no siempre fue un país pobre. El caso es que este padre pensó en formar un negocio. Con las cosas que su buen patron le proporcionaba, el padre de familia abrio su negocio, ilusionado de dar un futuro a sus casi 4 hijos. El negocio marchaba de manera normal hasta que ocurrio la primera desgracia: les robaron. - dijo G/Cinthia. - La familia rozo la desesperación, pero el padre les alentó a salir adelante. Volvieron a abrir el negocio y se pusieron a trabajar de manera honrada. Empezaron a remontar... hasta que los vándalos volvieron y dejaron sin nada al negocio de aquel padre de familia. La desesperación era terrible. La madre entro en depresión, los hijos lloraba, el padre se tiraba de los pelos por todo el dinero perdido. Tal fue la crisis, que no tenia dinero ni siquiera para alimentar a sus hijos. La situación era critica. El padre salio en busca de trabajo, puesto que el negocio le dejo un trauma. Pero el racismo de aquella época se lo impidió. La gente lo quería explotar y no vería paga hasta casi 2 meses después. El padre, derrotado, se sentó en un parque a las 10 de la noche. Comenzó a llorar, puesto que no quería llegar a casa y ver a sus hijos morirse hambre. Las lagrimas surcaban su rostro. Lloro de rabia como nunca, de una manera imposible de imaginar para un adulto. De pronto... ocurrió. A lo lejos vio que una señora era victima de un robo a mano armada por otra persona. Estaban muy lejos y la oscuridad de la noche no dejaba ver muy bien a las 2 personas. El padre de familia corrió hacia ellos. El ladron forcejeo con la señora, pero al ver que el padre de familia se acercaba, echo a correr. La señora le persiguio y ambos desaparecieron. El padre se quedo mirando el lugar de los echos, sin asimilar lo que acababa de pasar. Entonces lo vio. Había una cartera en el suelo. Estaba vieja y no parecía propio de una señora como la que había visto. El padre recogió la cartera y cual fue sorpresa que tenia fajos y fajos de billetes. No lo penso 2 veces, se guardo la cartera y volvió a su casa. Aquella noche, el padre no perdio tiempo y compro alimentos como para todo un mes. Del dinero total, lo uso para abrir su negocio pero con un sistema mejorado de seguridad. Sus hijos volvieron a sonreír, la madre sonrio y le dio las gracias al padre por "romperse" el lomo... Pero el padre sabia la verdad. Volvio al lugar de los hechos y indago acerca de la señora. Tal fue su sorpresa que ningún vecino escucho nada la noche anterior, ningún grito pese a que la señora berraba mientras forcejeba con el ladrón. Pregunto a los guardianes nocturnos y ninguno vio a una señora que coincidía con su descripción. El padre se sentó en el parque y se puso a pensar... Quiza... quizá fue un regalo divino. Se sentía mal, porque se podía considerar un ladrón... pero también sabia que lo había usado en un buen fin. El padre lloro, dio gracias a Dios y se prometió nunca mas hacer pasar hambre a sus hijos. Y vaya que lo lograria...
G/Cinthia termino el cuento de una manera epica. Mario dormitaba a su lado.
  • MArio... - dijo G/Cinthia.
  • ¿Basado en hechos reales?
  • Mi niñera me conto esa historia cuando tenia 10 años... - dijo G/Cinthia.
  • Me ha recordado a un poema... - dijo Mario.
  • ¿Pero tu lees poemas?
  • Si quieres te digo uno, ahora, improvisado. - dijo Mario, carraspeando. - "Te quiero como la mierda, te pienso hasta cagando... cada pedo que me tiro, es un beso que te mando..."
  • ¡Estupido!

    Historia de Emmas y Cronopios - Agradecimientos

    • No... he dicho que no. - dijo Emma Silverman.
    Se hallaban en la calle doctor Nicolas Herraiz, enfrente de una sucursal del banco BBVA, en plena serranía de Cuenca. En el pueblo de Priego, Emma salia de una tienda de chucherías y periódicos, ubicada enfrente del banco; Emma López hablaba por teléfono en uno publico, la pequeña Emma jugaba con una cuerda y Emma Reyes suplicaba a una mujer rubia. El tiempo era bueno y el trafico no era tan jodido como la capital.
    • Me pregunto porque estamos aquí, con lo a gusto que estaríamos en el diván... - dijo Emma López, colgando el teléfono.
    • Porque el aire de la sierra siempre es mejor al de la capital... Solo a Condori se le ocurre montar mi diván cerca de la estación de Atocha... - dijo Emma Silverman, enfadada.
    • ¿Ah... pero ya tienes historia propia? - dijo la pequeña Emma.
    • No... pero estoy en proyecto. Soy la única mujer de 30 años que no tiene medidas físicas. Soy mas plana que un trozo de madera. - dijo Emma Silverman.
    • De seguro te pondrá pechos, como a todas nosotras... - dijo Emma, comiendo unas gominolas. - Condori es un enfermo...
    • En fin... ¿ Podrías pensártelo, por favor? - suplico Emma Reyes.
    • Vale, pero no quiero peleas, ¿eh? - dijo Emma Silverman. - Emma, vete a comprar un ABC, por favor.
    Emma se encogio de hombros y se fue. Emma Silverman espero que se fuera para hablar:
    • ¿Asi que quereis que haga que Emma supere un trauma? Pues eso no estan facil como parece... - dijo la psicologa.
    • Asi es. Asi que, Emmas, ni por asomo mencionen el nombre de... - dijo Emma Reyes, mirando a todos lados. - No mencionen el nombre de Sacha delante de Emma, porque tendra un ataque de ansiedad y se puede caer aqui mismo. Ya sabes que ella no quiere que la entierren en España y menos en Priego... motivo por el cual llegamos a las manos cuando me dio sus explicaciones al preguntarle porque odiaba Priego. En fin, ya saben chicas... nada de decir el nombre de Sacha.
    • Vale - dijo Emma Lopez
    • Okidoki... - dijo la pequeña Emma.
    Emma volvio cabizbaja al lugar donde estaban las Emmas. Juntas siguieron caminando hasta llegar a la fuente del pueblo. Las Emmas se sentaron en el borde. Emma Reyes empezo hablando de cualquier cosa...
    • Por cierto, ¿Habeis visto la ceremonia de los Oscar? Fue bonita... - dijo Emma Reyes.
    • Si, fue espectacular. - dijo Emma Silverman.
    • ¡Ah si! ¡Yo vi que un actor la lio parda! Se le ocurrio ir vestido de dictador... Fue buenisimo... Se llamaba Sach... - dijo Emma Lopez, pero se corto ella misma.
    Emma giro el cuello aterradoramente. Las Emmas se quedaron de piedra.
    • ¿Como dices que se llamaba? - dijo Emma, con una voz de muerta.
    • Eh... Baron Cohen... ¡Ese era el nombre del actor! ¡Si, si, ese era su nombre! - dijo Emma Lopez, nerviosa.
    • Ah... - dijo la pequeña Emma - ¿Pero no se llamaba Sacha Baron Cohen?
    • ¡AAAAHHHHH! - grito Emma, empezando a elevar su voz, auyentando a unas palomas que se encontraban en el ayuntamiento del pueblo. - ¡No, no, no, no, no, no! 
    • Calmate, Emma, calmate... - dijo Emma Reyes - Estupidas... - dijo, dirigiendose a Emma Lopez y a la pequeña Emma. - Era solo un actor, ella no va a volver... Tranquila...
    Emma tardo unos minutos en volver a la normalidad. Emma Reyes echo una mirada asesina a las otras Emmas.
    • Cambiemos de tema... - dijo Emma Reyes, rapidamente, al ver que Emma temblaba. - Pasado mañana tengo una boda. Ya tengo mi vestido rojo, pero me falta zapatos a juego. ¿Alguna de ustedes no sabra de una tienda que sea buena y que me recomienden?
    • Yo... Una prima mia compro unos zapatos preciosos en Elda... La tienda ya abrio sus sucursales en Madrid... Algo de London... - dijo Emma Silverman.
    • ¡Ah si... ya se cual dices! - dijo Emma Reyes. - La tienda se llama Sach... - se callo de golpe.
    Emma giro el cuello de la misma forma que la niña del exorcista. Sus pupilas se dilataron.
    • ¿Como dices que se llama la tienda? - dijo, con una voz ronca.
    Las 3 Emmas se pusieron nerviosas.
    • ¡Sacharias London! - dijo Emma Lopez, sudando. - ¡Asi se llama!
    • No... - dijo la pequeña Emma. - Se llama Sacha... Sacha London.
    • ¡AAAAHHHHH! - grito Emma, empezando a elevar su voz, haciendo que la gente se le quede mirando - ¡No, no, no, no, no, no! ¿¡DONDE ESTA!? - dijo, mirando a todos lados.
    • Calmate, cariño, calmate... - dijo Emma Reyes - Estupidas... - dijo, dirigiéndose a Emma Silverman y a la pequeña Emma. - Era solo una tienda, ella no va a volver... Tranquila...
    Emma tardo unos minutos en volver a la normalidad. Emma Reyes echo una mirada asesina a las otras Emmas.
    • Cambiemos de tema... - dijo Emma Reyes, rapidamente, al ver que Emma temblaba. - Mi padre quiere celebrar su aniversario con mi madre. Así que mi hermano y yo hemos pensado en reservar en algún sitio bonito para que recuperen un poco la pasion. Venga, ideas... - dijo, chasqueando los dedos.
    • Yo me se uno... - dijo Emma Lopez. - Queda en la calle Juan Hurtado Mendoza, en Madrid. Tenia de todo, sirven bien, cocinan de puta madre...
    • ¿Ah si? ¿Y con que nombre lo busco? - dijo Emma Reyes.
    • Es que... no puedo decir el nombre... - dijo Emma Lopez.
    • Dilo. - dijo Emma. Lo dijo con tal gravedad, que las Emmas pegaron un saltito. - ¿Porque no puedes decirlo...?
    • Calle Juan Hurtado Mendoza... - dijo la pequeña Emma, rascandose la barbilla, pensando.
    • Es lo de menos... No juzgues a un restaurante por su nombre, hombre... - dijo Emma Lopez a la desesperada.
    • Dilo... - dijo Emma.
    • ¡Que mas da! ¡Si ya se la dirección, es lo que importa! ¿verdad? - dijo Emma Reyes, intuyendolo.
    • ¡Ya me acorde! ¡Se llama Restaurante Sacha! - dijo la pequeña Emma.
    • ¡NO! ¡NO, NO, NO, NO! - dijo Emma, muerta del miedo, mirando a todos lados, desesperada...
    Emma Reyes, Emma Lopez y la pequeña Emma calmaron a Emma. La psicologa se habia quedado con la boca abierta.
    • Tranquila, Emma... Ella no va a volver... Esta lejos, en la mente de su creadora... Mira, puedes hasta denunciar el blog si quieres... - dijo Emma Reyes.
    • Eso no creo que la haga desaparecer, Emma... - dijo Emma Lopez.
    • Esta mal, ¿eh? - dijo Emma Silverman, mientras conducia el coche de vuelta a Madrid. - Parece Rambo despues de Vietnam... Ve Charlies por todas partes...
    • Yo quiero dormir... - dijo Emma. - Menos mal que este mes que viene estare de vacaciones... - dijo y se quedo dormida.
    • ¿No le habéis dicho que va a dar terapia conmigo? - dijo Emma Silverman.
    • ¡¡No!! - gritaron las 3 Emmas.
    • ¿Pero porque no queréis decirle a Emma que le voy a hacer terapia? - dijo Emma Silverman
    • ¡Porque es muy rencorosa y vengativa! - dijo Emma Reyes. - ¿Tu sabes lo que le hizo al señor Cronopio? Le regalo un movil que venia con un sonido de llamada ya incorporado. Le habia puesto compases de la Internacional Socialista.
    • ¿Y? - dijo Emma Silverman
    • Pues que Emma llamo al movil del señor Cronopio. - dijo Emma Reyes.
    • ¿Y? - dijo Emma Silverman.
    • ¡Pues que el pobre señor Cronopio estaba en un mitin del PP! Pobrecito, acabo con un traumatismo craneoencefalico y multiples fracturas... Me acuerdo que le lleve bombones y no me dejaron entrar porque tal fue la violencia, que tenia los dientes ablandados... Pobrecito...
    Y las 5 Emmas se alejaron del pueblo, con direccion a Madrid...

    Agradecimientos en especial a M.T.Parra por la paciencia que tuvo al ver que usaba sus personajes de una manera "especial", pese a que se podia considerar un insulto a sus caracteres (Pero de buen rollo). De todo corazon, solo queria sacar una sonrisa con dialogos surrealistas y con mucho (pero no se fue el adecuado) humor. Agradecimiento, tambien, por usar el nombre de uno de ellos en esta entrada. Agradecimientos a P. Bass por postear las entradas en el blog de Lagrimas de Sangre, Lavanda y Rosas, que tantas noches me entretuvo dejandome los ojos en la pantalla del ordenador (Algo que me gusta y que quiza me arrepìenta cuando tenga que ir al oculista... pero bueno, que se le va a hacer...). Saludos a los susodichos... y hasta la proxima entrada de Historia de Emmas y Cronopios.

    miércoles, 18 de julio de 2012

    Todo el mundo busca... ese alguien especial

    (La historia se sitúa al final de la saga Definitiva y es Prologo de la saga Post Mortem)

    Mario contesto su móvil. Estaba esperando algo con muchas ansias, unas ansias que no era propia de el.
    • Sergio, tenemos a la persona que buscabas. Nuestros agentes lo encontraron en Santiago de Chile, a punto de tomar un avión para Budapest. Tuvimos que inventar un rollo para poder llevárnoslo. – dijo una voz por el teléfono.
    • ¿En serio? ¿Lo habéis encontrado? – dijo Mario, pegando el oído al auricular.
    • Exacto. Tal y como te habíamos prometido.  – dijo la voz.
    • Les estoy agradecido. – dijo Mario, cerrando los ojos.
    • Nos has ayudado mucho, Mario, pero también te hemos protegido mucho. De ahora en adelante, quiero que cortes todo contacto con nosotros. No números, no contactos, no correos, nada. Desparece de nuestra vista y nosotros desapareceremos de la tuya. Se podía decir que esto es un adiós. – dijo la voz.
    • Vale… - dijo Mario, incapaz de decir algo a alguien que no conocía de vista.
    • Mucha suerte en tu vida, hijo. Espero que lo que has esperado con tanta ansias, ilumine un poco tu vida. Revisa tu correo y hallaras todo lo que necesitas saber, el lugar de reunión y todo. Adiós. – dijo la voz y colgó.
    Mario tembló. Se acercaba el momento que tanto ansió desde que tenia 21 años. Mario guardo su teléfono y corrió hacia un ciber. El pulso se le aceleraba cada segundo. Estaba… excitado… mas excitado de lo que había estado en toda su vida. En el ciber no le costo nada memorizar el mensaje que le había llegado. Su mente estaba tan excitada por la adrenalina, que con un solo pestañeo, memorizo hasta los códigos que aparecían en la URL del mensaje. Salió del ciber y recibió el calor madrileño en todo su esplendor.
    Mario sabia que no podía hacerlo solo. Sabia que su instinto animal lo dominaría… por eso esperaba contar con quien había sido su paño frio para enfriar su acalorada cabeza desde que tenia 11 años: Emma. 
    Mario esperaba que la chica le contestara. Tras el colapso y el intento de beso que Mario se arrepintió de haber rechazado, esperaba que Emma le hablara. Para su suerte, la chica le contesto de una manera jovial:
    • Mario… ¿Que tal estas? – dijo Emma, con su habitual tono alegre.
    • Emma… te necesito. Necesito que me acompañes en algo importante. Han… han encontrado a Pedro Ramírez San Martin, el asesino de Dominique. Me han dado la dirección donde lo tienen y me gustaría que me acompañes. Por favor… - suplico Mario, algo que no era habitual.
    • No puedes hacer esto solo, Mario… ahora estoy en la Gran Via, si quieres me pasas a buscar o nos encontramos en…
    • Paso a buscarte. – dijo Mario, impaciente. – dentro de 5 minutos.
    Mario colgó y echo a correr. No debía perder tiempo.

    5 minutos mas tarde, Mario en coche arribaba a la Gran Via. Cerca de un restaurante de comida rápida, Emma estaba de pie, con sendas bolsas de supermercado. El chico le hizo una seña y la chica entro al coche.
    • Hola Mario… - dijo Emma, dándole un beso en la mejilla.
    • Hola… - dijo Mario y acelero tan rápido como pudo.
    Los primeros metros, ni uno de los 2 hablo. Emma rompió el hielo…
    • Así que… por fin vas a ver a la persona responsable de haber matado a lo que alguna vez fue un padre para ti. ¿Has pensado que es lo que vas a hacer? – dijo la chica.
    Mario solo tenia ojos para la carretera. Sus manos apretaron con fuerza el volante.
    • No pienso en ello. No puedo pensar… Llevo esperando esto desde hace mucho tiempo...
    • Es lo que has esperado por tanto tiempo. Espero que no te decepcione… - dijo Emma.
    • Decepción no esta siendo considerado por mi cerebro… - dijo Mario, girando el volante. – No he sido el mismo desde que Pedro se irguió sobre la ventanilla de aquel coche y asesino a sangre fría al padre que nunca tuve. No he sido el mismo desde que contemple ese acto de injusticia terrible.
    • No solo tu perdiste ese día, Mario. – dijo Emma. – Por lo que me contaste…
    • Se podía decir que Dominique tuvo suerte… Ese día también me perdí yo. Todo lo que era inocente, bueno, infantil… todo lo que tu, Emma, conseguiste despertar en un niño huraño como yo… todo eso… murió la noche del 22 de abril. Si pudiera volver en el tiempo… Desearía que la ráfaga de balas que alcanzo a Dominique me hubiera alcanzado a mi también… G/Cinthia llorando por los 2 cadáveres y no por uno… Por una vez… me hubiera gustado morir… - dijo Mario, cambiando de velocidad.
    Paso un buen rato en la que ninguno dijo nada.
    • Esto es todo lo que queda de mi, Emma. ¿Para esto soy bueno? ¿Para matar? No me queda nada mas en este mundo… - dijo Mario. – No se cuanto tiempo podre estar en el negocio de la muerte…
    • Te diré para que eres bueno, Mario. Veo en ti un buen amigo, un fiel compañero, un amante excepcional y un potencial como padre que no he visto en nadie mas. Todavía te queda integridad. Todavía eres humano… todavía puedes hacer el bien, hacer feliz a la gente… Aun puedes empezar de nuevo, olvidar el pasado, mirar hacia el futuro, cumplir tus sueños… Solo tienes que creer en ello… - dijo Emma.
    • Empezare a creerlo cuando Pedro este muerto… - dijo Mario, acelerando. – Eso me dara una perspectiva…
    • La carnicería debe acabar, Mario. Se que todavía sientes algo por G/Cinthia. Búscala Mario… cásate con ella, ten varios hijos, enséñales a todos esos hijos tuyos a ser siempre felices… Piensa en el futuro en ves de las cosas terribles que te han pasado…
    • Cuando este termine, pensaremos en el perdón y la redención… - dijo Mario y cambio a quinta velocidad, acelerando. - Sabes que prefiero solucionar los problemas en el mismo instante y no "olvidarlos" por un instante
    Llegaron hasta las afueras de Madrid. Alejado y casi entrando a las montañas, Mario se detuvo en una fabrica abandonada. En la puerta había una furgoneta. Mario levanto la cabeza, los hombres que custodiaban la entrada le saludaron y se fueron, en la furgoneta. Mario le hizo una seña a Emma y ambos entraron a la fabrica.
    Estaba totalmente vacía y en ruinas. Pero allí en medio… estaba un hombre. Estaba echado en el suelo, atado y muy sucio. Parecía que le habían golpeado. Respiraba y se movia.

    Mario se le acerco, seguido por Emma. El hombre giro el cuello y los vio. Agudizo la vista.
    • ¿Te acuerdas de mi? – dijo Mario, en una lengua extranjera. Emma se dio cuenta de que las pupilas de Mario se habían delatado.
    • Quechua… - dijo Emma, mirándolo.
    • Déjame en paz, no te conozco. – dijo Pedro, en quechua. – No te conozco.
    • ¡Oh si, si que sabes! – dijo Mario, acercándose hacia el y agarrándole por el cuello del la camisa que llevaba. Violentamente, hizo que su vista coincidiera con la suya. – Soy el que sobrevivió al tiroteo. 22 de Abril, muy entrada la noche, calle Proceres de la Independencia. “Dominique… Dominique y la conchatumadre” ¿Te acuerdas de esa frase que dijiste antes de apretar el gatillo? 
    Pedro sonrio. Una dentadura incompleta apareció.
    • Mario… “Chapulin” – dijo Pedro, sonriendo. - Cuanto tiempo...
    • Dime porque lo hiciste – dijo Mario, en quechua.
    • ¿Porque? – dijo Pedro, en quechua.
    • ¡Lo iba a dejar todo! ¡No mas tratos, no mas trabajos, se iba a retirar! ¡Todos lo aceptaron! ¡Iba a ser padre! ¡Nos íbamos a ir a vivir todos juntos! ¡Dominique, Angie, G/Cinthia y yo! ¡Íbamos a ser una familia! – grito Mario en quechua - ¿Quieres que siga, que te cuente el plan de tu mejor amigo, el plan de una nueva vida?
    • Era mi amigo pero también tenia otros amigos – dijo Pedro, en español, y se separo de Mario. Se puso en pie. - ¡Mis amigos! Amigos que acabaron muertos… ¿Y todo para que? ¡Para nada! – dijo Pedro. Se dirigio hacia Emma. Se le encaro a la chica. – Mentiras… todo por las putas mentiras… - dijo Pedro, que escupiendo al hablar hizo que Emma retrocediera, tapándose el rostro con una mano.
    • ¿¡Estas justificandolo!? ¿¡Traicionar a tu amigo por la espalda!? – grito Mario, en español. - ¿¡Tiene eso alguna justificacion!?
    • Cuando todo lo que crees resulta ser una mierda, haces extrañas elecciones… supongo… - dijo Pedro, haciendo explotar a Mario.
    • ¡¡Y UNA MIERDA!! – grito Mario, y se le acerco, cogiéndole del cuello de la camisa otra ves. - ¿Extrañas elecciones? ¡Por la "plata" baila el mono!– dijo el chico, zarandeándolo. - ¿¡Por cuanto!? ¿¡POR CUANTO!?
    Pedro se soltó y se tambaleo hacia atrás.
    • Cien… dólares. – dijo, sin aliento.
    Mario retrocedió, sin creérselo. Se toco la cabeza con ambas manos. Emma pensó que estaba llorando pero le vio el rostro... Mario tenia una mirada felina.
    • ¿Vendiste… Traicionaste…Condenaste a un hombre inocente… por cien malditos dólares…? – dijo Mario, a punto de perder la paciencia.
    • Hipócrita… ¿Y cuanto cobras tu por matar a alguien? – dijo Pedro, sonriendo.
    • ¡¡¡ME ARRUINASTE LA VIDA!!! – grito Mario. Su rostro volvía a ser dominado por un odio inhumano.
    Pedro se tambaleo. Los ojos se le humedecieron.
    • Necesitaba el dinero… tenia problemas… - dijo Pedro, tambaleándose y arrodillándose en el suelo.
    • ¡Eres un puto yonki! ¿¡Necesitabas dinero!? – dijo Mario. Pedro abrió los ojos, dándose cuenta de lo que había echo. - ¡Todo para saciar tu vicio! ¡Solo por eso lo vendiste!
    • ¡¡¡PUES MATAME!!! ¡¡¡AAAAARRRRGGG!!! – grito Pedro, con todas sus fuerzas. Comenzó a llorar. - ¡¡Me he arrepentido desde el momento en que les dije su paradero!! ¡¡Me arrepentí cuando supe la noticia!! ¡Nunca quise que le pasara nada! ¡Era mi "brother"! - dijo Pedro, con las lagrimas surcándole el rostro. -¡¡¡MATAME!!! Maldito hipócrita… - dijo mirando a Mario, desde el suelo. – Créeme, Mario… Me harás un gran favor si me matas...
    Mario extrajo, rápidamente, una pistola del interior de su chaqueta. El instinto parecía ganarle la partida. Apunto directo a la frente de Pedro… pero se detuvo.

    Mario fijo su vista en Pedro, pero no apretó el gatillo. Sus facciones se relajaron. Pedro lloraba, como un niño.
    • Mario… vámonos de aquí. – dijo Emma, acercándose a Mario. – Mario, sabe lo que hizo y llora de la forma que lo hacen cuando son condenados a morir, cuando realmente se arrepienten. Lo se porque lo he visto en muchos juicios… déjale sufrir, sabe lo que hizo… No parece que disfrute mucho de la vida. No hay mas que ver en que estado se encuentra… El mejor castigo que le puedes dar es dejarlo con vida… Vamonos, Mario…
    Mario puso su dedo índice en el gatillo.

    Las pupilas se le dilataron.

    Sabia que era el momento de decidir…

    Querido lector, decida el destino de Pedro Ramirez San Martin...

    Pedro vive: http://esealguienespecial.blogspot.com/2012/07/especial-todo-el-mundo-busca-ese_18.html

    Pedro muere: http://esealguienespecial.blogspot.com/2012/07/especial-todo-el-mundo-busca-ese.html

    lunes, 16 de julio de 2012

    Historia de Emmas y Cronopios - Parte 3 y Final

    • ¿Me estas queriendo decir... Que yo estoy un poco alterada y gritona porque estoy en la mente de vuestro creador? Ya decía yo que era un comportamiento impropio de mi... De hecho, me sentia rara... - dijo Sacha.
    Emma yacía a 4 patas. La pequeña Emma se subió encima de ella y empezó a cabalgar en su espalda.
    • Te dijimos que no le apuestes cualquier cosa... - dijo Emma Reyes.
    • Encima, le apuestas en un videojuego. - dijo Emma Lopez.
    • Iros a la mierda, hombre... - dijo Emma.
    • ¡My little Pony! - dijo la pequeña Emma. - Cider, cider, cider, cider...
    • Bueno, niñas, os estáis aprovechando de que estamos en la mente de vuestro creador. Si vosotras llegarais a estar en la mente de la mía, os ibais a enterar. - dijo Sacha. - Que vergüenza, madre mía... ¿Ves? Yo no diría esa frase nunca...
    • A menos que estés débil por culpa de una herida provocada por un metal... ¿Ves? - dijo Emma Reyes mostrandole su móvil 3G - En el capitulo 16 parte 2, te pones muy sentimental, llegando incluso a bes...
    • ¡Calla! ¡ Cállate! - dijo Sacha. - ¿Pero porqué grito? ¿Y como sabes eso?
    • Estoy leyendo el blog de Lagrim... - dijo Emma Reyes.
    • ¡Vale! - dijo Emma, quitandole el movil.
    • ¿Mi vida esta en un blog? - dijo Sacha, intrigada.
    • Anda, lista, ¿Que creeias? - dijo Emma López.
    • Esto me supera, esto no esta pasando, esto es producto de la imaginación de vuestro creador, estoy muy buena... ¡Mierda! ¿Lo veis? Ni mis diálogos puedo controlar ¡Terminemos esta entrevista de una vez por todas! En mi mundo si que la pasaríais mal... Mi autora si sabria ponerme buenos dialogos... Os ibais a enterar... - dijo Sacha.
    • ¿Ah si? ¿Y que íbamos a hacer? ¿Hacerte las mechas? - dijo Emma, señalando le su cabello.
    Sacha miro su propio cabello. Unas mechas perfectas aparecieron en las puntas. Las 4 Emmas se rieron...
    • Oye, oye, oye... - dijo Christian. - Abre la boca... - le dijo a Emma a secas.
    • Ahhh - dijo la chica, medio sorprendida por lo rapido que le habia dicho que abriera la boca.
    • Esta empujando la muela del juicio... Tienes que ponerte aparato... - dijo Christian.
    • Si, hombre... Lo que me faltaba... - dijo Emma.
    • ¿Pero tu no eras pediatra? - dijo Emma Lopez.
    • ¿Tienes conocimientos de Odontología? Joder, macho, lo tienes todo... Guapo, inteligente, medico, pediatra, con gusto por los niños... y ¡Sabes cocinar! - dijo Emma Reyes, sonriendole.
    • Reyes, córtate que se te nota un huevo... Estas mas en celo que los gatos... - dijo Emma Lopez.
    • ¿Ella? Ella los 15 de cada mes se pone mas fertil que los conejos, con eso te digo todo... - dijo Emma.
    • ¿Y por que los gatos? - dijo la pequeña Emma.
    • ¿De verdad te gusta Christian? Es un calzonazos... - dijo Sacha.
    • ¡Mejor todavía! - dijo Emma Reyes, sorprendida. - Oye, Christian ¿Te gusta el cine, leer, hacer deporte...?
    • Emma Reyes Castillo... Controla tus furores uterinos, que lo están poniendo todo perdido. - dijo Emma.
    • ¡Emma! ¡Que hay una niña en la sala! - dijo Emma Lopez.
    • Es verdad... Pobre Sacha - dijo la pequeña Emma.
    • ¿Pero esta niña no sabe que como me transforme en Lavernne, le puedo enseñar su corazón con mi mano desnuda? - dijo Sacha. - Otro dialogo que no es propio de mi...
    • No... no creo... A esa edad todo lo vemos de color rosa... - dijo Emma.
    • ¿Y como así te decidiste por la pediatria? - dijo Emma Reyes.
    • ¡Reyes! - dijo Emma, separandola.
    • ¡Joder! ¡Yo he terminado con David, estoy sin novio! ¡Y voy a empezar mi carrera universitaria! ¿Es delito buscar un nuevo novio? Yo soy asi, si un chico me gusta y esta soltero, a por el. Eso de que ellos deben dar el primer paso... - dijo Emma Reyes - Yo no lo veo asi, prefiero ser la que de ese paso.
    • Es que si fuera asi, Christian no lo da, asi su vida dependiera de ello... - dijo Sacha.
    • Bueno, ya esta bien de chistecito fácil, ¿no? - dijo Christian, agachado pues le estaba bajando la lengua con una vara de madera a la pequeña Emma. - Increíble... Con 7 años y no vas a necesitar aparato...
    • ¿Como que no? ¡Si yo llevo! - dijo Emma Reyes.
    • A saber lo que habrás echo con esa boca... - dijo Emma.
    • ¿Tienes algún problema conmigo? Es que si veo las cosas del amor o el sexo de una manera un poco distinta a los demás, ya tengo que ser considerado una pelandusca. - dijo Emma Reyes. - Y mi boca solo la uso para hablar, comer, y besar. Que te quede claro...
    • Emma Reyes... la palabra pelandusca se dejo de usar hace casi 100 años... Que antigua que eres, hija... - dijo Emma Lopez.
    • Una pregunta, ¿Estamos haciendo el tonto como las 2 ultimas veces? - dijo Sacha.
    • Respira hondo... - dijo Christian, con un estetoscopio, escuchaba la respiración de la pequeña Emma. - Ahora, respira hondo...
    • ¡Ay, que mono! - dijo Emma Reyes, viendo a Christian como hacia su trabajo.
    • Ya caigo en cuenta. El señor Condori me dijo que Emma Reyes tenia un gusto raro sobre los hombres. Ella no ve los ojos, ni el trasero ni mucho menos el paquete... Tu te fijas en las manos, ¿verdad? Te gustan los hombres con manos fuertes y duras pero delicadas a la ves. Como unas manos musculosas pero suaves... Como las manos... de los médicos... - dijo Emma, girando la vista hacia Christian.
    • Joder, que rara eres... Eso quiere decir que cuando tu ibas al hospital, te pondrías cachonda perdida... - dijo Emma Lopez.
    • ¿Que es cachonda? - dijo la pequeña Emma.
    • ¿Porque tengo que aguantar las conversaciones de 3 adolescentes? ¿Por que esta tortura? - dijo Sacha.
    • Aluete, gentil aluete... Aluete, nanananana... - dijo la pequeña Emma.
    • Bueno, Sacha si no te gusta, ya sabes lo que tienes que hacer... - dijo Emma Reyes.
    • Cállate, que te tengo unas ganas... - dijo Sacha.
    • ¿Asi? ¿Que me vas a hacer? - dijo Emma Reyes, encarandosela.
    • Es que porque estamos en la mente de vuestro creador, es fácil ponerse chulita...
    • Sacha, si lo que querías era provocarme... lo has conseguido. - dijo Emma Reyes.
    Emma Reyes se dio 2 palmadas en sus rodillas y se puso en pie, encarándose a Sacha. Ambas mujeres se miraron por un momento. Emma era alta pero no tanto como la cazadora. Sacha muto a Lavernne y desenvaino su espada.
    • Oh... Que miedo me da ese cuchillo para cortar patatas. Venga, suéltalo... ¿O es que te gusta tener algo largo y duro en las manos? - dijo Emma Reyes, quitándose sus zapatilla rosas.
    • Ahi ha dolido... - dijo Emma, provocando.
    • Niña, no me provoques. Que te puedo acabar en 5 segundos. - dijo Lavernne, dejando su espada.
    • Adelante...
    Lavernne ataco, usando su velocidad. Emma Reyes esquivo todo con mucha habilidad, dando volteretas, giro con una mano, saltos y demas. Lavernne no creia que esa chica fuera tan agil.
    • Quien dijo que la gimnasia artística y la ritmica no valen para la defensa personal... - dijo Emma Reyes.
    • No podrás esquivarme todo el tiempo. - dijo Lavernne.
    • Vale. ¿Donde quieres que te golpee? ¿En los pechos? Esa 90C deberia amortiguar el golpe pero lo haría solo para demostrarte que puedo tocarte...
    • ¡90C! - dijo la pequeña Emma. - Muajajajaja...
    Emma Lopez puso cara de aburrida. Saco un billete de su bolsillo y se lo entrego a la pequeña Emma.
    • Oye, esto esta falso... - dijo la pequeña Emma.
    Emma dio una voltereta digna de una gimnasta olimpica. Lavernne intento esquivarla, pero Emma volvio a girar. Se quedo delante de ella, salto y le propino una patada giratoria en todo el pecho.
    • ¡Senpukyaku! - grito Emma Reyes.
    Lavernne recibió el impacto en todo el pecho. No se lo creía...
    • ¡ Habéis hecho trampa! ¡Esto es la mente de vuestro creador! ¡Nunca podría ganarte aquí, ya que tu mandas!... ¿Pero porque me altero...? Debo salir de aquí, de verdad...
    • ¿Que significa el hecho de haber cortado un árbol en el reino de los elfos? Al parecer le dieron mucha importancia... - dijo Emma Reyes, leyendo su móvil.
    • Da igual, estamos perdiendo el tiempo y haciendo el tonto... joder, ya perdí la cuenta de las veces que lo hemos hecho. - dijo Emma. - ¡Pregunta! ¡Y que no me interrumpa nadie porque les arrancare el útero a cualquier Emma que me interrumpa y/o fastidie! ¿Es fácil ser un licantropo, Christian?
    • Lo que no me explico es porque el señor Condori solo trata así a Sacha, porque yo a Christian lo veo normal... pensé que estaría haciendo locuras y teniendo diálogos de loco... - dijo Emma López.
    Emma tembló de ira.
    • Me pregunto también porque solo invito a ellos 2... Aquí pone que hay mas personajes como... - dijo Emma Reyes, leyendo su teléfono.
    • Yo de grande quiero ser como ella... - dijo la pequeña Emma.
    • ¡HIJAS DE PUTAAAAAAAAA! - grito Emma, temblando. - ¡Llevamos casi 2 capítulos enteros haciendo el tonto! ¡En ves de preguntar a estos dos personajes acerca de su historia, no hacemos mas que incomodarlos! ¡Y se nos va a acabar el tiempo para preguntarles! ¡Y estoy gritando a la desesperada!
    • No pasa nada... Ya estoy aquí... - dijo el señor Cronopio, quien volvía a ponerse en pie. - Yo salvare el día, Emma... Luego podríamos ir a tomar algo, si quieres... Haver, primera pregunta... - dijo, sacando un papelito.
    • Lo que me faltaba... Señora Sacha, ¿Seria tan amable de noquearlo otra ves?
    Se escucho un sopapo y el señor Cronopio beso el suelo... otra ves...
    • Te pasas con el - dijo Emma Reyes.
    • ¿Os habéis fijado que el guion de Emma salio un "haver" en ves de "A ver"? - dijo Emma López, leyendo unas hojas.
    • Pensé que era el señor Cronopio quien dijo lo de "haver" - dijo Emma Reyes, leyendo unas hojas.
    • ¿ Están leyendo sus guiones? - dijo Sacha. - Esto ya roza lo surrealista...
    • El triclorofluorometano con diclorodifluometano te lo aplicas una vez al dia, ¿vale? - dijo Christian, dandole un inhalador a la pequeña Emma. - Usando el alargador, una sola rozada basta. Aspiras fuerte y respiras durante 1 minuto, ¿vale?
    • Señora Sacha, ¿Que sintió cuando la bala de metal le impacto? ¿Penso en morir? ¿Penso que quiza habia encontrado su talon de Aquiles?
    Sacha contesto a todas las preguntas.
    • Pff... Al fin avanzamos algo. - dijo Emma.
    • Perdone, pero buscan a Emma Reyes... - dijo una chica rubia. - Es de parte de G/Cinthia, que le pregunte que a que hora la va a ir a buscar al aeropuerto...
    • ¿Has puesto a la Silverman de becaria? - dijo Emma Lopez.
    • Hombre, algo quería hacer y le dije que formaría parte de nosotras cuando España gane...
    • ¿El mundial? - dijo Emma López.
    • No, Eurovision... - dijo Emma, encogiéndose de hombros.
    • Venga, que ya falta poco. - dijo Sacha. - ¿Y ahora porque suplico? ¡Decidle a vuestro creador que deje de inventarme estados de animo!
    • Mmm, en realidad si supiera que puede hacer eso, ahorita mismo harias cosas de las que te avergonzarias... - dijo Emma.
    • Ya te digo... - dijo Emma Lopez, leyendo el movil de Emma Reyes. - Ella, según este blog, es mas melancólica, quizá hasta deprimida... En cambio, a merced nuestra parece una protagonista de "Mujeres al borde un ataque de nervios"
    • Es que es así. Tenias que haber visto al profesor Robert Langdon cantando "Torito guapo" o "Apatrullando la ciudad" jajajaja eso fue buenísimo... - dijo Emma  - O a la Familia Buendia, cantando: "Soy yo, la que sigue aqui... Soy yo..." jajajajaj o ver la cara de Harry Potter al decirle que Voldemort se preocupaba por sus estudios, ya que solo lo intentaba matar cada fin de curso, después de sus examenes...
    • ¿Asi que la responsable de que yo actue como un personaje de Maitena, eres tu? Y yo queriendo asesinar a la otra, a la Reyes... - dijo Lavernne, apareciendo. Su respiración seguia el compas de subida y bajada de su pecho.
    • Os... tias... - dijo Emma, dando un paso atraz.
    • Como se ve que hasta enfadada, dice una frase de nuestro creador. ¿Maitena? Yo veía esa serie... - dijo Emma López.
    • Venga, Sacha, que es una niña. - dijo Christian, examinandole una oreja a la pequeña Emma.
    • Su bocadillo, pequeña Emma... - dijo una chica rubia.
    • Ah, ya que estamos... Silverman, traeme una Coca-Cola en lata... Coca, no Pepsi. - dijo Emma Lopez.
    • Bueno... - dijo Emma Reyes. - ¿Que me perdi?
    • Nada, solo que tu te salvas... A quien quiero matar es a la Emma... - dijo Lavernne.
    • Ah... Pero bueno... - dijo Emma Lopez.
    • Sacha... o Lavernne... No te enfades, mujer... Mira, si quieres... ¡Ya sé! Emma se compromete a ir a la mente de tu creadora a hacer las paces... - dijo Emma Reyes.
    • ¡Pedazo de hija de puta! ¿Estas loca? - grito Emma. - ¡Me va hacer pasar las de Cain! Aqui al menos puedo mandar...
    • Pues te aguantas. - dijo Emma Lopez.
    • Venga, buen rollito... - dijo la pequeña Emma. - Señora Sacha... Ya se me olvido lo que iba a decir...
    • Señora Sacha, leyendo el blog de su creadora, me he puesto a pensar... - dijo Emma Reyes. - Quiza tarde o temprano, uno de los dos matara al otro...
    • ¡Ala, pero que dices! - dijo Emma Lopez.
    • Que si, que si... Que esto me lo veo venir... - dijo Emma Reyes.
    • Ja. A saber cuantos veces se habrán venido en ti... - dijo Emma.
    • Si lo que querías es provocarme, lo volviste a conseguir...
    Emma Reyes se abalanzo sobre Emma. Emma López intento separarlas, la pequeña Emma gritaba de emoción, Christian firmaba una receta medica....
    • Me pregunto a cual debería ayudar... - dijo Sacha, pensando.
    • Vale, vale, vale... Dejad de pelear. Parece increíble que 2 Emmas se pelean... - dijo Emma Lopez.
    • Bueno, no pasa nada... A esta Emma ya la juzgara el señor Condori... - dijo Emma Reyes.
    • ¿Y porque no la juzgamos de acuerdo a las leyes españolas? - dijo Emma López.
    • ¿Para que? ¿Para que acabe como presidenta de una autonómica? - dijo Emma Reyes.
    • ¡Ven aqui, Reyes, que te tengo unas ganas!
    Las 3 Emmas se tiraban de los pelos entre ellas. La pequeña Emma gritaba de emoción y aplaudía. Sacha y Christian se dieron cuenta de que iban a perder el tiempo.
    • ¿Sabes? Creo que me lo he pasado bien con estas niñas. - dijo Sacha.
    • ¿Si? Parece que te han sacado de tus casillas... - dijo Christian.
    • ¡No! Pero bueno, es como echar una cana al aire...
    Sacha se agacho, recogió un folio del bolsillo del noqueado señor Cronopio y leyó las preguntas. Le pido el bolígrafo a Christian y respondió las preguntas que había en ella. Ambos vieron como las 3 Emmas caían al piso y seguian peleándose entre ellas. Sacha y Christian se despidieron de la pequeña Emma y se dispusieron a salir de aquella sala.
    • Espera... - dijo Sacha.
    Se acerco hacia la cámara. Sacha/Lavernne apareció de lleno en la pantalla. Alargo un brazo... y todo se oscureció.
    -----------------------------------------------------------------------------------------------

    EPILOGO

    • ¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH! - gritaba Emma, cayendo al vacio. Se estampo en el suelo. - Joder, vaya ostion... ¿Donde estoy?
    • Vaya vaya... Mira quien ha venido a vernos... - dijo una voz.
    Emma levanto la cabeza. Sacha estaba sentada en un inmenso trono de madera, hecho con ramas vivas de arboles. El trono parecía estar vivo, ya que se movía. A su lado, Christian daba de comer unas uvas a Sacha.
    • Terminemos esto de una manera rapida... Nunca me ha gustado esta casa de locos... - dijo Sacha.
    Emma trago saliva.
    • Al parecer, tu amiguita la Reyes cumplió su palabra. - dijo Sacha.
    • ¿Llegaste a ser presidenta de alguna autonómica? - dijo Christian.
    Un destello apareció y Emma cerro los ojos. Cuando los abrió vio que una estrella metálica estaba delante de ella. Sacha lo había detenido.
    • Aqua, no hagas eso... - dijo tranquilamente.
    • Siempre tan aburrida, Lavy... - dijo la voz de una chica.
    • Kieran, ni se te ocurra hacer algo... - dijo Christian, cuando un hombre se acerco hacia donde se encontraban las hermanas.
    Emma trago saliva.
    • Jajajajajaja mira como tiembla. - dijeron unas voces femeninas.
    Arriba, en todo lo alto, había un agujero. Emma Reyes, Emma López, la pequeña Emma, el señor Cronopio y Emma Silverman se reían de Emma mientras veían como tragaba saliva.
    • ¡Reyes! ¡Cabronaza, asi David Olmeda te pegue alguna enfermadad y te abandone! - dijo Emma. - ¡Lopez, asi Mario Martinez te abandone en la isla y acabes convertida en un necroantropo mas! ¡Pequeña Emma, asi te desnuques en las montañas de Valdeolivas! ¡Señor Cronopio, asi te despidan y te conviertas en reportero de Sálvame, que te metas en una hipoteca y que renueves tu contrato de alquiler en plena subida del Euribor! ¡Silverman, estas despedida! ¡Traidores de mierda!
    • Míralo por el lado amable, Emma... - dijo Silverman. - El día que entre a formar parte de las Emmas, te ayudare... 
    • Pero si te dijo que entrarías si España gana el festival de Eurovision...
    • ¡Pues eso! - dijo y todos se rieron.
    • ¡Traidoras! - grito Emma.
    • Grita todo lo que quieras, Emma... Tenemos muchas horas por delante... y nadie te oiría gritar... - dijo Lavernne.
    Emma trago saliva.