miércoles, 19 de septiembre de 2012

El diario de Emma - Parte 1


Aunque sabemos que vamos a morir, 
no lo pensamos mucho. 
Es como un mecanismo de defensa. 
Aceptar el hecho que vamos a morir,
implicaría saber que nada importa.

Es decir si tenemos miedo a cualquier cosa,
miedo a que moriremos por cualquier cosa,
nuestra existencia sería inútil. 
Es decir: ¿Quién ira a comprar el pan, 
sabiendo que un vándalo o un coche te quitara la vida?

Muchas personas lo usan como trampolín
y aparentan más de lo que tienen. 
Muchas personas no valoran las cosas hasta que las pierden, 
pero usan ese trampolín para ser felices.

¿Pero qué pasa cuando ese trampolín se rompe?
No necesitas medicamentos para calmar la ansiedad
o el sentimiento de culpabilidad. 
No necesitas culpar a todo el mundo 
con razonamientos de que todo el mundo 
es malo menos tú.

Lo importante es disfrutar cada minuto de tu vida. 
¿Qué más da que tu futuro sea incierto? 
Lo que de verdad importa es vivir el presente y preparar el futuro. 
Porque si preparas las cosas con serenidad, 
nada puede salir mal

Eso es lo que de verdad tendría que interesarte 
ya que con esas cosa puedes afirmar
que tu vida es lo mejor que haya pasado. 
Porque te sientes…VIVO.

lunes, 17 de septiembre de 2012

La boda de Mario y G/Cinthia - Prologo

(Tras la reunión de los 9 amigos, Mario consigue un atico donde todos pueden mudarse en el. Mario convive con Andrea, Emma con David, Carlos se fue con su nueva novia Isabel y Lucas, Pablo, Alicia y María convivían juntos. Tras una cena con sus respectivos padres, Mario decide pedirle matrimonio a Andrea en una fiesta con sus amigos.)

Mario se arrodillo. Andrea abrió los ojos tanto como pudo. Pablo, quien se servia mas refresco al whisky, lo dejo a medio camino. Emma dejo su vaso, estupefacta.
  • Andrea Figueroa Legua… - dijo Mario. Extrajo un paquete cuadrado de su bolsillo. - ¿Te quieres casar conmigo?
Andrea empezó a respirar entrecortadamente. Sus ojos se abrieron al máximo.

Mario estaba en esa posición. Solo pensaba “No me dejes con esta cara de gilipollas”
  • ¡¡¡Si!!! ¡SI! ¡SI QUIERO! – grito Andrea, tan fuerte como pudo.
Euforia…

Mario se puso en pie y abrazo a Andrea. Emma levanto los brazos y pego un grito. Pablo dejo su copa y fue hacia el lugar donde estaban.  Todos empezaros a abrazar a Mario y Andrea, que se besaban juntos. María, con lagrimas en los ojos, casi tumba a la pareja cuanco fue a abrazarlos. David, Lucas, Emma, Carlos, Pablo y Alicia hicieron una piña con la pareja.
  • ¡Boda a la vista! – grito María, haciendo el gesto de un pañuelo con la mano.
  • ¡Mario y Andrea se casan! ¡No me lo puedo creer! – grito Alicia.
Mario y Andrea se separaron. Mario fue casi “apabullado” por David, Carlos, Pablo y Lucas. Andrea pegaba saltos con María, abrazadas. Emma aplaudía y Alicia lloraba de alegría.

Carlos cogió la cabeza de Mario y rodeo su brazo en el. Lucas, David y Pablo le dieron sendas collejas, para luego estrecharle las mano y felicitarlo
  • ¡Le has echado huevos, Mario! ¡Que crack, tio! – dijo Carlos, contento.
  • ¡Mario de boda! ¡No me lo puedo creer, tio! – dijo David, chocandole la mano.
  • ¡Boda! ¡Esto es increíble! – dijo Pablo y abrazo a Mario.
Andrea, quien se le estaba corriendo el delineador de los ojos por las lagrimas, se abrazaba con Emma. Se podía decir que ambos chicos, futuros esposos, vivian una felicidad increíble. No era para menos, ya que una boda siempre genera buenas expectativas. Casi siempre…

Mario, quien por fin se separo de Carlos, se reunió con Andrea en medio de la sala.  Lleno una copa de whisy y la levanto.
  • Me agrada decir… que os lo habéis tomado como uno espera. Os agradezco mucho vuestras muestras de alegría. Solo quiero decir… que mi futura esposa y yo siempre recordaremos este momento. Porque la amistad es lo que se demuestra en situaciones como esta. Muchas gracias a todos… - dijo Mario, con la copa levantada.
  • ¡Coincido con lo que dijo! – grito Andrea y provoco la carcajada general.
La celebración fue… majestuosa. Los 9 amigos comieron, rieron, cantaron, bailaron, etc. Todo adornado por las muestras de amor de Mario y Andrea. David se sentía un poco incomodo, ya que Emma le mandaba miradas como diciendo: “Ya estas tardando en pedirmelo”. Pablo abría mas botellas de whisky, vodka, vino, etc. María no paraba de llorar y abrazar a Andrea cuando no se besaba con Mario. Alicia contaba chistes, anécdotas, historias de los amigos, etc. Carlos cogió una cuchara y una botella de anis y empezó a cantar una canción. Todos estallaron en carcajadas.

Lucas, por otro lado, bebía y sonreía cuando le dirigían la mirada. Pero no era precisamente feliz. Se sentía incomodo. Pese a que nadie de los amigos lo dijera, el era el humillado, el pringado, el “Pobrecito, su exnovia se casa con su mejor amigo”. Por muy cara feliz que Lucas pusiera, igual lo verían con pena. ¿Se sentía feliz? Por Mario y sobre todo por Andrea, si. ¿Se sentía incomodo? Si, porque no pintaba nada allí y odiaba que sintieran pena por el. ¿Le gustaría estar en otro lado? Si… pero por respeto a sus amigos, no se movia del sitio. Apuro su copa y sonrió como un autómata.

Pero cuando la fiesta seguía y llegaba a un punto álgido, sobre todo cuando Pablo encendio un karaoke en el DVD, alguien… alguien llegaba caminando al portal del edificio donde se celebraba la fiesta.
  • Mario, ¿Esto lo tenias en mente o es algo que acabas de pensarlo, en plan locura inmediata? – dijo Emma.
  • No, la verdad es algo que llevaba pensando… desde que nuestros padres cenaron, pensé que ya era hora… - dijo Mario.
  • Espero que sea por la iglesia, Mario… - dijo María, alzando las manos.
  • A mi eso me da igual. – dijo Mario. – Si a nuestras familias les apetece por la iglesia, que sea por allí.
  • Que si, Mario… - dijo Andrea, apoyando su cabeza en su hombro y luciendo un anillo brillante. – Es mas bonito.
  • Y mas caro… - dijo David.
  • Eso es lo de menos… - dijo Mario. – Si es por dinero, me encargare de conseguirlo. Ademas… tal y como estamos Andrea y yo… Nada puede salir m…
El timbre de la casa sonó. Mario lo escucho pero fue el único. La música estaba un poco alta y todos hablaban. Pablo saco a bailar a Andrea y con eso la distrajo.
  • Esta sonando el timbre… - dijo Mario pero nadie le hizo caso. – Va, da igual… Ya abro yo…
Mario, antes de abrir, giro el cuello. Pablo bailaba de una forma un poco escandalosa con Andrea, quien se partia de risa. Mario echo a reir y se dispuso a abrir la puerta.

Giro el pomo…

Mario abrió mucho los ojos. Su mente no asimilaba la imagen que había recibido. Había alguien en la puerta. Alguien que hizo que Mario quedara petrificado.
  • Hola… - dijo la persona de la puerta. – Cuanto tiempo… Perdona la sorpresa…
Mario termino de procesar la información.
  • ¿G/Cinthia? ¿De verdad eres tu?

Opinion de una de las autoras

Mis mejores ánimos para el señor M, quien pese a no haber ingresado a la universidad, estoy seguro que se preparara con ganas para el examen de Marzo. Y si no, me encargare que asi sea xD. En serio, las cosas no suelen salir siempre como queremos. Pero no te desanimes, siempre puedes postular a otras carreras mas asequibles, siempre y cuando no se diferencien de la tuya. Animo!!!

PD: Gracias por mandarme la primera parte de la historia de "La boda de Mario y G/Cinthia" xD

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Historias de Emmas y Cronopios II - Parte 1

  • ¿Como coño vine a parar aquí? - dijo Emma Silverman. - ¿Sabes? Me tomo 6 años sacarme la carrera. Otros 3 para sacarme la Maestría y ahora llevo un ritmo de 16 horas al dia de estudio infrahumano para sacarme el doctorado. ¡Y ahora tengo que hacer de niñera de ustedes!
  • ¿A mi que me cuentas? - dijo Emma. - Yo quiero saber porque coño estoy cabeza abajo.
  • Se supone que hoy iba a salir con David... - dijo Emma Reyes. - ¿Alguien sabe porque nos hemos reunido de nuevo?
  • Esta niña si que vive bien... - dijo Emma Lopez, mirando como la pequeña Emma comia unas piezas de pollo. - No le viene la regla, los chicos sienten asco de acercarse a cualquier niña, puede comer todo lo que quiera y no engorda. Encima, los padres le dan todo lo que quiera.
La pequeña Emma le echo ketchup al muslo de pollo y siguió comiendo, como si no pasara nada.

5 mujeres conversaban en un diván, en pleno centro de Madrid. 2 mujeres adultas, 2 adolescentes y una niña estaban en la estancia. Emma Reyes, guapa y muy alegre, estaba sentada en el sofá. Emma Silverman estaba sentada detrás del escritorio. Emma Lopez contemplaba como la pequeña Emma comía en el suelo, con las piernas cruzadas. Y Emma a secas estaba boca abajo, colgando del techo. Inexplicablemente.
  • Bien, después del ultimo incidente, el señor Condori presento una demanda contra Emma a secas por abuso de poder. Su abogada aquí presente, Emma Reyes, la denfendio en un juicio que hacia que el de Al Capone pareciera una reunión de comadres. No consiguió mucho, por lo que el régimen de Emma a secas cayo y se instauro el gobierno transitorio de Emma Silverman, a la espera en la que el señor Condori deje en manos de cualquiera de las Emmas el poder absoluto de su mente. - dijo una voz de narrador.
Emma a secas volvio a su posicion original.
  • Silverman... ¿El narrador viene de serie o es un capricho tuyo? - dijo Emma.
  • Es un capricho mio. Porque a fin de cuantas, tengo "El control absoluto" de esta mente. Por lo que todas ustedes están a mi disposición. - dijo Emma Silverman. - ¡Ah...! No tenia tanto poder desde que me eligieron delegada de clase...
  • Si, si, si, muy bonito todo. - dijo Emma. - Pero yo no quiero que este la petarda de la Reyes. Asi que ya estas haciendo el favor de quitarla...
  • ¿Se puede saber que te pasa conmigo? - dijo Emma Reyes. - La ultima vez dio la sensación que no te caía bien...
  • ¡Es que no me caes bien! - grito Emma. - Te odio...
  • Ya empezamos... - dijo Emma Lopez.
  • ¿Y se puede saber porque? - dijo Emma Reyes.
La pequeña Emma se atraganto mortalmente con un hueso.
  • Porque estoy harta de que seas doña perfecta. Que seas una mujer con todo lo que una desearía, mientras las demás nos tenemos que sacar la mierda estudiando o trabajando para poder conseguir algo de todo lo que tu tienes. - dijo Emma.
Emma López le pego un tortazo a la pequeña Emma, haciendo que escupa el hueso.
  • Mmm... Leyendo entre lineas... - dijo Emma Silverman. - Diria que Emma te tiene envidia, Reyes.
  • ¿¡Yo!? ¿¡Envidia!? - grito Emma, muy indignada. - Vale, si... un poquito.
  • Pues no pierdes nada reconociéndolo. - dijo Emma Lopez.
  • ¡Es que yo antes era todo! ¡TODO! - grito Emma como una loca. - ¡Condori dormía mas de la cuenta solo para soñar conmigo! ¡Hablaba todos los días conmigo! ¡Era agradable conversar con el!
  • Pero si no paras de criticarlo... Incluso has creado un grupo en Facebook despotricando contra el... - dijo Emma Silverman.
  • Ya... - dijo Emma. - Pero, se le coge cariño...
  • Estas loca, Emma... - dijo Emma Lopez.
  • ¡Yo lo era todo! ¡TODO! ¡Si hasta Condori se ponía palote conmigo! 
  • ¿Y con quien mas quieres? - dijo Emma Silverman. - Yo no existia, la López tampoco, la Reyes menos... Y si llegara a ponerse palote con la niña, ya Condori le daría un nuevo nivel a la obscenidad...
  • De verdad... Como desearía conocer a esa chica que se apellida algo como Mata, o Mate... ¡Si no fuera por ella, Condori nunca habría querido escribir historias o libros! Y ninguna de ustedes, paletas, hubiera existido. Primero fue la Reyes. Que asco ver como le va todo genial. Luego vino la Lopez y que asco ver que vivia mil aventuras y media. Luego vino la niña, que vivía sin preocupaciones. ¡Y por ultimo viniste tu, Silverman, que te puedes echar unas risas cuando quieras!
  • Te falta una... - dijo Emma Lopez.
  • ¿Que? - dijo Emma.
  • Te falta una nueva Emma, que Condori ha dado vida hace unas pocas semanas. - dijo Emma Lopez.
  • ¡Ah si! ¡Ya se cual a quien te refieres! - dijo Emma Reyes, ignorando a Emma.
  • Sus historias me hacen reir... - dijo Emma Silverman.
  • Es maja... - dijo Emma Lopez.
Click...
  • ¡¡Hijas de PUTAAAA!! - grito Emma, haciendo que los cristales tiemblen. - ¡Estoy harto de Condori y que cada mes cree una nueva Emma! ¿Esta ves que es, eh? ¿Una super modelo? ¿Una actriz porno? ¿Una tia alta, guapa, medidas perfectas, con curro y con un novio perfecto?
  • Eh... No. Mas bien es una chavala un poco tonta, con un follamigo y adicta a los chistes verdes. - dijo Emma Reyes.
  • Osea... Como Emma por lo de tonta, como la Reyes en lo de follamigo y como yo en los chistes verdes. - dijo Emma Silverman.
  • Pues mira... Ahora que lo dices, no me había dado cuenta... - dijo Emma López, mirando el móvil de Emma.
  • El final se acerca... A este paso, van a nacer mas Emmas que cabellos en la cabeza tengo. - dijo Emma. - Voy a pasar a un segundo plano... ¡Encima, yo no tengo ninguna historia ni ningún blog! Esto es mi ruina... Maldita chica Mata o Mate... Ya te pillare...
  • No te pongas así, Emma... - dijo Emma Reyes.
  • ¿Os habéis dado cuenta que todas hemos cambiado? Emma ha engordado, Silverman se ha teñido, a mi me han salido acné, la Reyes esta mas buena que Scarlett Johanson... ¡Pero esta niña no ha cambiado nada!
La pequeña Emma le tiraba de la falda a Emma López, queriendo verle las medias.
  • Supongo que en su universo no pasa el tiempo... - dijo Emma Reyes.
  • Oye, Reyes... ¿Que edad tienes exactamente? La ultima vez tenias 15, la vez que viniste a mi divan tenias veintitantos y ahora tienes... - dijo Emma Silverman
  • 28... - dijo Emma Reyes, sonriendo.
  • Es que ser la preferida de Condori te da muchas ventajas... - dijo Emma, con mucho odio.
  • Emma... Cállate la boca, mujer... - dijo Emma Silverman.
  • ¡Vete a la mierda, Silverman! - grito Emma.
  • Emma, primer aviso... A la siguiente, te me largas de esta estancia...
  • ¿¡Que tu me vas a echar!? - grito Emma, amenazadoramente.
  • Emma, segundo aviso... ¡Lárgate de aquí! - grito Emma Silverman
  • ¡Objeción, señoría! ¡Dale una oportunidad mas! Desde la ultima vez que nos reunimos, mi clienta sufre episodios de pánico e hiperactividad. Pido a la corte que tome nota del estado clínico de mi clienta. - dijo Emma Reyes.
Emma Silverman lo penso.
  • Vale... Como quieras...
  • ¡No necesito tu ayuda, Reyes! - grito Emma.
Se abalanzo sobre Emma Reyes y sobre Silverman. Mientras las 3 chicas se tiraban de los pelos y se mordian, se pateaban, se daban puñetazos, etc... Emma López cogió el móvil de Emma y empezó a leer algo. La pequeña Emma contemplaba la pelea como si fuera algo normal.

Pasado un rato, Emma Reyes y Emma estaban en el suelo, atadas con una cuerda.
  • Bien chicas... - dijo Emma Silverman, poniendo dos balas en la recamara de un revolver. - Os propongo 2 cosas: La primera es comportaros bien u... - dijo girando la pistola entre sus dedos. - U os hago escuchar toda la discografia de Manolo Escobar, el Fary y de la Lola de España en un reproductor con Dolby Sorround.
Emma Reyes y Emma se miraron con mucho pavor.
  • ¡Vale! ¡Tu ganas! - dijeron ambas al unisono.
Emma Silverman sonrió, dejando el arma en una mesa.
  • Vale, puede que la mutilación de la Reyes tenga que esperar. ¿Porque me usurpaste el poder, Silverman? ¡ Traidora!
  • Después del incidente de la ultima vez, Condori no quizo que tomaras el control, mas que nada porque no quería que ridiculizaras a nuestros invitados... - dijo Emma Silverman. - Por lo que me dio plenos poderes hasta que convocara elecciones y saliera la nueva dueña de su mente. Obvio que me presentare a esas elecciones...
  • A mi me da igual... - dijo Emma Lopez.
  • Me da igual... Volveré a reinar en esta mente. Me lo merezco. Ya que no tengo historia ni blog, al menos quiero mandar en este sitio lleno de porno, historias y chicas. - dijo Emma.
Se escucho el sonido de un balazo. Las 4 Emmas se dieron la vuelta, horrorizada. La pequeña Emma habia estado jugando con el arma que Emma Silverman habia dejado en la mesa. La niña tenia los ojos muy abiertos.

Emma Reyes pego un grito y se arrodillo al lado de la niña, abranzadola y asegurándose que estaba bien.
  • ¿¡COMO SE TE OCURRE DEJAR EL ARMA CERCA DE LA NIÑA!? - grito una Emma Reyes, desesperada.
  • Ah... Eh... No lo hice a proposito... - dijo Emma Silverman
  • ¿Veis lo que pasa por dejar a la Silverman al mando? ¡Esto conmigo no pasaba! ¡En mi gobierno, nunca use las armas de fuego! ¡Estas cosas con Emma no pasaban!- grito Emma, haciendo la V de victoria con los dedos.
  • Igual no votaria por ti... - dijo Emma Lopez.
  • Que te den, Lopez... - dijo Emma.
  • A todo esto, par de paletas... ¿No se supone que deberíamos entrevistar a alguien esta vez? - dijo Emma Reyes.
  • A mi que me cuentas... - dijo Emma.
  • Supongo que si, pero todavía no tenemos noticias de quien vamos a entrevistar. - dijo Emma Silverman
  • ¿Y hasta cuando vamos a esperar? - dijo Emma.
  • Pues tiene que venir nuestro reportero mas dicharachero... el señor Cronopio. - dijo Emma Silverman.
  • ¡Ah verdad! - grito Emma Reyes. - ¡Hoy le daban el alta!
  • Osea que despertó tras estar en coma... ¿ Así, sin mas? - dijo Emma López, leyendo el móvil.
  • Oigan... - dijo Emma Reyes. - ¿No se supone que si hoy le daban el alta al señor Cronopio... No debería haber ido alguna de nosotras a recogerlo?
Se produjo un silencio sepulcral, solo interrumpido por el sonido que hacia la pequeña Emma mientras saltaba a la cuerda.
  • Uuuhhh... Que silencio mas chungo... - dijo Emma Lopez.
  • ¡Eh, nenas!
Las 5 Emmas giraron el cuello. El señor Cronopio caminaba alegremente hacia las chicas. Las Emmas fueron y lo abrazaron. Nadie se fijo que una chica venia detraz de el. Emma a secas, en vez de abrazarlo, le pego un rodillazo en la entrepierna.
  • ¡A mi me no me llames nena!
El señor Cronopio se irguió después de aguantar el dolor.
  • Gracias, gracias, chicas... Me emocionaría pero no me deja el medico... - dijo el señor Cronopio.
  • ¿Y ella quien es? - dijo la pequeña Emma, señalando a la otra chica.
  • ¡Ah, si, si, si! Pero antes que nada... Eh... Afuera hay un taxi esperando pagar los 50 euros que le debo... ¿ Creéis que me lo podriais prestar esta vez, chicas...? - dijo el señor Cronopio.
Automáticamente, las 4 Emmas giraron el cuello hacia Silverman. La mujer negó con la cabeza y se dispuso ir a pagar.

Cuando volvió, el señor Cronopio dijo:
  • Esta es Emma Santana Figueroa. - dijo el señor Cronopio. - Forma parte de la historia de "Emma y Emilio, Venganzas a Domicilio". Y nos acompañara esta vez, en esta entrevista.
  • ¿Y a quien vamos a entrevistar esta vez? - dijo Emma Reyes.
La pequeña Emma se puso a correr en circulos alrededor de todos ellos.
  • A Renato y a Clara. Ambos son personajes de una chica llamada Jennifer Santana... - dijo el señor Cronopio.
  • ¡Ah si! Esa es la otra petardilla de Condori... - dijo Emma.
  • Una de carne y hueso querrás decir... - dijo Emma Reyes.
  • Ok, ok... La trama de sus historias es la siguiente: ¿Que pasaria si te enamoras de una chica y descubres que es tu "hija" debido a que donaste semen en el pasado? - dijo el señor Cronopio.
  • Que putada... - dijo Emma Santana.
  • Que putada... - dijo Emma Reyes.
  • Que putada... - dijo Emma Silverman, Lopez y Emma a secas.
  • ¿Que es putada? - pregunto la pequeña Emma.
  • Bien, chicas, alla que vamos. Y por favor... No os peléis esta vez, por favor... - dijo el señor Cronopio.
  • Alea jacta est...

domingo, 9 de septiembre de 2012

Memorias de una Emma - Parte 1

(Esta historia pertenece a la saga del Barman - saga Original)

Emma Reyes bebía un vaso de agua. Sola, sentada en un bar, miraba como el vaso se iba quedando vació poco a poco... El camarero le trajo otra botella de agua, la destapo y se la sirvió en el vaso. Emma apuro el vaso, haciendo ruidos con la garganta al beberlo. Jugueteo con un mondadientes y con una servilleta.

Ya nada tenia sentido en la vida de Emma. O por lo menos no en ese momento. Quizá mañana... quizá pasado mañana... Emma volvería a sonreír, volvería a jugar, volvería a la normalidad... Pero en ese momento tenia la sensación de que el mundo se le acababa. Quizá la mayoría de la gente diría que es un pensamiento infantil pensar que con 20 años, el mundo se ha acabado. Emma lo sabia, sabia que esto tarde o temprano pasaría... pero en ese momento, las 2 y media de la tarde, el mundo se había detenido para Emma. Solo en ese momento... Emma dejo de pensar que existía el futuro.

¿Porque?

Porque Harry... estaba en coma.

Harry Carrington, su novio, su compañero... había tenido un accidente de moto. Un golpe terrible en el cuello le había dejado en estado vegetativo. Los médicos habían conseguido estabilizarlo... pero ya no podian hacer mas. Era el turno de esperar...

Emma bebio su quinto vaso de agua. La garganta se le secaba constantemente...

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Mas tarde, en esa lluviosa tarde, Emma contemplaba a Harry. En el hospital, la lluvia caía con fuerza.
  • ¿Sabes lo que tiene gracia, cariño? - dijo Emma.
Harry yacía en la cama. El sonido de las maquinas era lo único que Emma obtuvo como respuesta.
  • Yo tampoco, Harry... Ya no... - dijo Emma, con un gesto muy depresivo.
Las enfermeras pasaban de un lado a otro, por lo que Emma corrió una cortina, pidiendo intimidad. Un par de lagrimas saltaron de sus ojos color miel.
  • Se que hace mucho que no vengo a visitarte. Lo siento... últimamente ha habido mucho jaleo en la universidad... - dijo Emma.
Al no obtener respuesta, Emma miro alrededor de la habitación. Cogió un periódico que le había traído la chica y lo abrió. Le leyó las noticias a su inerte novio:
  • Dicen que el primer ministro podría estar envuelto en un escandalo... - dijo Emma. - "¡Esta loco ese tio!" Lo decias de una forma que hacias que me partiera de risa... - dijo Emma.
El rostro inexpresivo de Harry fue su respuesta. A Emma le tembló el labio.
  • La... La... La he pifiado bien, ¿verdad? - dijo Emma y se limpio una lagrima.
La enfermera le aviso a Emma que se había acabado el tiempo de visitas.

Emma no protesto. Salio de la habitación y recorrió los pasillos del hospital, cabizbaja.

Llego hasta las puertas de salida del hospital.
  • Mi vida siempre ha girado alrededor de la sonrisa. Cada dia de mi vida me levantaba con una sonrisa, dispuesta a comerme el mundo. Nada ni nadie podía conmigo. Ni el pesimismo de Mario, el poco interés de David, ni el desgano y vagancia de Rochelle. Nada. De hecho, me encantaba hacerles frente, ya que así compensaba un poco sus negativas formas de ver la vida. Esa era mi valvula de escape, ¿sabes? Me la pasaba pipa intentando hacer feliz a la gente, a los demás. Pero ahora... es demasiado. Lo que te ha pasado y lo que te puede llegar a suceder han podido conmigo. No quiero sonreír  Solo quiero verte, aunque sea un minuto y decirte: Te quiero.
Emma salio a la calle. La lluvia no la mojaba porque todavía estaba un viejo toldo de las donaciones de sangre.
  • Te hecho de menos, cariño. No hago mas que preguntarme como voy a volver a sonreír, a reir... ¿Porque no me lo dices tu, cariño? Porque yo ya no lo se... Dime donde esta la gracia...
Un coche paso enfrente de ella, justo cuando Emma se disponía a cruzar. La lluvia había formado un charco justo enfrente de ella. Al pasar el coche, empapo a Emma de barro y lodo. La chica se sobresalto y recibió todo el agua de lleno. Se limpio la cara con la mano. Estaba estupefacta. Bajo la vista y miro el charco. Se vio reflejada, con manchas en todo el rostro y en el pelo. Emma levanto la vista. Todo el mundo la miraba. Algo extraño pasaba en su cabeza. No pudo evitarlo...
  • Jajajajajajajajaja...
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"La felicidad no es cosa de risa" - Richard Whately.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Prologo de un capitulo Especial xD

Bien, esta entrada no sera ningún capitulo o historia. Es solo un recordatorio que dentro de poco, el señor M me mandara un capitulo que espero con ansias: "La boda de Mario y G/Cinthia", perteneciente a la saga Definitiva - saga Original. Me dijo que seria mi regalo de cumpleaños y de verdad, lo espero con ansias. Así que... a esperar tocan!! Solo me queda esperar que el señor M ingrese a la universidad en su examen este 16 de Setiembre. Si así es, estará super inspirado para escribir esa historia, que ya os adelante que tratara sobre una inicial boda de Mario y Andrea, interrumpida por la llegada de G/Cinthia a España, haciendo que Mario pierda la cabeza por ella, nuevamente. Saludos!!!!

(Ahi os dejo con una musica que sirve de inspiracion xDDDDDD)



Bajo los efectos de las 4 lunas de Lima - Parte 2

Mario respiraba de manera acelarada. Cerro los ojos. Se volvio a sumergir en ese mundo multicolor. Natalia le esperaba al otro lado.
  • ¿Que pasa, Mario? Tu infancia no fue felicidad. ¿Odias verlo o vivirlo de nuevo? - dijo Natalia.
  • No es algo que quiera recordar. Ademas, se como todo termina. No tiene sentido vivirlo de nuevo. - dijo Mario.
Natalia le cogio del brazo y camino junto con el. Señalo al hueco que habia entre 2 arboles y una imagen se formo.
  • Bueno, Judith... No tengo nada que decirte salvo que Mario esta aprobado en todo. 5, 6, 7 y un 8 en Matematicas. El unico punto flaco es Educacion Fisica. La profesora me ha dicho que le ha puesto un 5 pero si no quiere andar en la cuerda floja, que se ponga en forma este verano. ¡Venga, Mariete, este verano a la piscina! - dijo el tutor, dandole una palmada a Mario en el hombro. - Y otra cosa mas, Judith. Este año ha batido otro record que por un lado me siento orgulloso y por otro un poco preocupado. Este año Mario ha sido el niño que mas tiempo ha pasado en la biblioteca. Lo curioso... es que tambien es el niño que mas libro se ha llevado a casa. Pero la bibliotecaria me dijo otra cosa curiosa: Mario empezo el año leyendo tebeos. Mortadelo y Filemon, Mafalda, Hellboy... Pero tambien ha leído tebeos en Frances, Italiano y Aleman... ¿Tienes algun conocimiento de esos idiomas, Mario?
El chico nego con la cabeza.
  • Veo solo las imagenes. En el libro de Asterix y Obelix, estaba todo en frances pero a traves de las imagenes podia entender mas o menos lo que decian. No es muy dificil...
  • Deberia intentar que su hijo se relacione mas, Judith. Quiza el Carrillo de Mendoza no sea el instituto con mas infraestructura de todo Cuenca pero tenemos campos de Basquet y de Futbol. Deberia hacer que hijo juegue mas y asi se relacione con la gente, ¿sabe? - dijo el tutor.
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.
  • Mama, me voy. - dijo Mario.
  • Toma... - dijo Judith, dandole 5 euros a Mario. - A las 12 te quiero en casa.
  • ¿Solo 5 euros? - dijo Mario.
  • ¿Y cuanto mas quieres? - dijo Judith.
  • Es que... hace unos dias fue el cumpleaños de Emma y...
  • ¿Y? Con eso tienes para 2 viajes en los coches de coche. Ale, a divertirse. - dijo Judith y acompaño a su hijo a la puerta.
Mario recorrio la plaza de Valdeolivas, llena de gente. Emma le esperaba al final del todo. No estaba sola.
  • ¡Mario! - dijo Emma, haciendole señas para que viniera.
  • Ho... hola. - dijo Mario.
  • ¡Bichotordo!
Mario cerro los ojos. Un chico, tipico macarrilla, le habia gritado eso a traves de un megafono, muy cerca del oido.
  • Christian... ¿Eres tonto? - dijo Emma, furiosa.
  • Christian, tio, no juegues con eso, que es para la peña - dijo Carlos, y se puso a conversar con el.
  • ¿Estas bien? - dijo Emma.
  • Si, si... - dijo Mario. El chico metio su mano en su bolsillo pero Christian volvio donde Emma.
  • Mario, ¿Has visto el pedazo brazalete que le he regalado a Emma? - dijo el chico, pavoneandose. - ¡50 euracos que me ha costado!
Mario abrio los ojos.
  • ¿50? - dijo el chico, asombrado.
  • Calla, Christian. - dijo Emma. - Este año me han regalado mazo cosas, Mario. - dijo Emma. - Mi hermano un collar, Christian una diadema, Miguel un perfume...
Emma empezo a enumerar los regalos y Carlos decia cuanto habia costado cada uno. Mario agachaba la cabeza cada ves mas.
  • ¿Nos vamos o que? - dijo Christian. Todos se pusieron en movimiento.
La musica del pueblo sono con fuerza y la gente empezo a moverse. A Mario le temblaba el labio. Extrajo de su bolsillo una tarjeta. Parecia hecha de manera muy rustica. Los bordes estaban irregulares, como quien los hubiera cortado con una regla en ves de usar tijeras. Las lineas hechas con rotuladores estaban borrosas, como si alguien habria puesto una mano encima y las hubiera distorsionado.
Mario rompio la tarjeta por la mitad. La arrugo hasta formar una pelota y la lanzo lejos, a la ves que arrugaba los dedos de los pies para evitar las lagrimas.
  • Odio ser pobre...
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

En la pista de los coches de choque, Mario estaba sentado, tarareando la cancion del momento. Christian se sento a su lado, se quito la camiseta y le grito a Emma, quien ese momento pasaba cerca en un coche con su hermano.
  • ¿Que tal, bichotordo? -le dijo.
Mario no le contesto.
  • Que flipao... - dijo Christian.
Ambos chicos veian como Emma se divertia junto con su hermano.
  • Esa Emma... - dijo Christian.
  • Es buena chica...
  • Si... Buena, buena... Esta como un tren. Madre mia, debe de ser... - dijo, lamiendose los labios. - Algun dia caera, Mariete. Te lo digo yo... Asi debes de tratar a las tias. Darles sus caprichitos, regalitos, "invertir" en ellas... Luego ellas te daran su "ganancia" y todos tan contentos... - dijo Christian. - Si no fuera por Carlos hace tiempo que... Bufff - dijo mordiendose los labios.
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

Carlos empujo a Christian. Ambos chicos se pusieron en guardia.
  • Alejate de mi hermana, chaval, si sabes lo que es bueno para ti... - dijo Carlos.
  • Iros a la mierda tu y tu hermana. No necesito la ayuda de flipaos como ustedes. Y a tu hermanita dile que pierde al mejor tio de todo los pueblos... - dijo Christian.
  • No me digas... Dilo otra vez para que te la parta... - dijo Carlos.
Oculto en las sombras y alejado de la escena, Mario sonreia picaramente.

Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.
  • Profesora Lorena, venia a devolver estos libros. - dijo Mario.
Lorena, la profesora de Lengua, era una mujer bajita, delgada, rubia de bote, con unos ojos con delineador. Rondaba los 30 años.
  • Eres un habido lector, ¿no Mario? - pregunto la profesora, recibiendo el libro. - En lo que va de mes has leido ya... - dijo la profesora, mirando la pantalla del ordenador. - "Nicolas Nickleby" "Oliver Twist" "Jane Eyre" "Orgullo y prejuicio" "Teresa, la de Urbevilles" "Viaje a la tierra" "Kim" "El hombre invisible" "El viejo y el mar" "Brighton Rock" "La metamorfosis" "De la tierra a la luna" "Grandes Esperanzas" y "Rebelion en la granja". Nunca habia conocido a un niño que a la edad de 11 años haya leido tanto...
Mario sonrio de manera timida.
  • ¿Me dejas recomendarte un libro? Debo de estar loca para recomendar este libro a un niño... pero bueno. Toma. - dijo la profesora. - Es un poco dificil pero el final te va a encantar.
  • ¿Cien años de soledad?
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

Mario conversaba con don Manuel, el cura del pueblo de Valdeolivas.
  • Pero... ¿Porque hay que creer en Dios? Nadie lo ha visto. Debemos de creer en la palabra que nos dice alguien y en un libro que supuestamente fue escrito por el, cuando en realidad fue escrito por humanos... - dijo Mario.
  • Exacto. Pero cada uno debe de encontrarse con Dios, hijo... - dijo el cura don Manuel.
  • Pero hay cosas que no entiendo. ¿Porque debo de buscarlo yo? ¿No debería ser el quien me abra los ojos? ¿Porque entonces el se presento ante Moises y Abraham? Si Dios todo lo sabe, ¿Que mas le dara que lo busque, si el ya lo debe de saber? Y lo que mas inquieta... Si de verdad Dios existe, ¿Porque no tenemos ninguna idea innata de el? ¿Porque nos tienen que enseñar a creer en el? ¿Y porque hay gente que habla de otros dioses? 
  • Hijo, tienes que entender algo... Dios siempre ha estado alli. Da igual la forma en que los hombres lo entiendan. Dios siempre ha estado alli. El nos guía. La mente humana es incapaz de entender el concepto de Dios, por eso se les ha dado muchos nombres y formas a traves de la historia. Pero Dios siempre ha sido uno y siempre nos guía, a nosotros, sus hijos...
  • Pero sigo sin entenderlo. ¿No es pecado alabar a otros dioses, otras figuras que no sean la de Dios? Si realmente todo este tiempo hemos alabado a dioses falsos, Dios debería estar enfadado... - dijo Mario.
  • Exacto. Alabar a ídolos es un pecado grave pero Dios es puro amor, hijo...
  • ¿Y eso? - dijo Mario, señalando el crucifijo que colgaba en lo alto de la pared. - Es una figura de cera... La gente le reza, lo alaba y lo lleva colgando en sus cuellos... ¿Eso no es idolatría? Hasta el papa comete ese pecado ¿Eso no es pecado mortal?
El cura agacho la cabeza.
  • Y otra cosa, padre... Usted ha dicho que Dios siempre ha estado allí... ¿Que hace por toda esa gente que muere de hambre? ¿Por toda esa gente que es baleada, asesinada, mortificada? 
  • No culpes a Dios por las cosas que los hombres hacen, hijo... - dijo don Manuel.
  • Cuando un niño comete actos malos, la culpa es de quienes lo criaron... Es decir, de sus padres... - dijo Mario. - Nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de el. Eso lo dijo en la misa del domingo pasado. ¿Porque entonces deja que entre humanos nos matemos y dejemos morir a otras personas? ¿Acaso Dios sabe todo eso pero no puede hacer nada al respecto? Entonces no es todopoderoso. ¿Acaso Dios puede arreglar todo pero no quiere? Entonces Dios no nos ama y es irresponsable. ¿Acaso Dios no puede ni quiere hacerlo? Entonces...¿Para que esta? ¿Para que llamar Dios a alguien que no puede ni quiere? - dijo Mario.
El cura agacho la cabeza.
  • Tienes unas ideas muy grandes para un niño de 11 años, Mario... - dijo don Manuel.
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

Don Manuel, el cura del pueblo, abrio la puerta de su casa.
  • Don Manuel, le venia a devolver los libros que me presto. - dijo Mario, señalando su mochila.
  • Pasa, Mario... - dijo don Manuel.
Mario paso a la estancia. Don Manuel apago la pantalla de su ordenador.
  • Mario... Te voy a contar una cosa... - dijo don Manuel.
  • Dígame, padre...
  • Veras... Mis superiores... han acordado reubicarme en un pueblo de la serrania de Extremadura. - dijo don Manuel. 
  • ¿Reubicarlo? - dijo Mario.
  • Exacto. Por lo que... creo que voy a cambiar de aires muy pronto. - dijo don Manuel.
Mario agacho la cabeza.

Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.
  • Te agradezco que me hayas ayudado a ordenar esto, Mario. - dijo don Manuel. - Esta claro que tu orden y gusto por la limpieza proviene de tu madre, ¿verdad?
Mario sonrio.
  • Padre... - dijo Mario. - ¿Puedo hacerle una pregunta? Antes que se vaya...
  • Pregúntame lo que quieras, hijo...
  • ¿Porque decidió ser cura? - dijo Mario.
Don Manuel se quito las gafas.
  • Bueno... Supongo que quería aumentar mi fe en Dios y buscar nuevos retos. - dijo don Manuel.
  • ¿Solo eso? Vera, padre, usted es uno de los pocos curas con los que la mayoría se imaginaria. Usted es joven, ronda los 23 años...Eh... Mmm... Digamos que es agraciado en lo que se refiere al rostro... Vamos, que es guapo. - dijo Mario.
Don Manuel sonrió.
  • Cuando uno menciona la palabra cura, se imagina al típico abuelo de mas de 50 años, con el rostro lleno de arrugas, amargado, gruñón, hosco y testarudo. Usted es joven, apuesto, en la flor de la vida... Entiendo que ser cura conlleva un voto de castidad y cosas así... ¿Las chicas no le han perseguido alguna vez en su vida? - dijo Mario.
  • Digamos que si... Pero ante todo, soy humano. Mi mente guía y controla mis instintos. Supongo que ser cura me atrajo porque es una forma de servir a la sociedad. Ademas de que gozas de ciertos privilegios. Estabilidad, tranquilidad, posibilidad de ascender o de estudiar carreras en el extranjero... Digamos que mi fe en Dios es mi mayor fortaleza, pero obviamente también deseo superarme cada día. No te voy a negar que si la santa sede me quiere pagar una beca de estudios en el extranjero, no la voy a rechazar. - dijo don Manuel.
Mario agacho la cabeza y se mantuvo en silencio.
  • Bueno, Mario, llego la hora de la despedida. Pero antes... quiero darte un par de regalos... Por ser un chico especial y un habido lector de los libros de esta biblioteca. Ademas de ser el hijo de la mujer que limpia la iglesia del pueblo... - dijo don Manuel. Se dio la vuelta, entro en su despacho y volvió con varias cosas.
A Mario se le ilumino el rostro.
  • ¡El RISK! - dijo Mario. - ¡Que guay!
  • Quedatelo. - dijo don Manuel - Eras muy bueno en este juego, siempre arrasabas cuando jugábamos en la iglesia junto con Andres, Roberto, Ursula, Marina...
Mario cogió la caja del juego y la miraba como un gran trofeo.
  • Toma tambien la coleccion completa de "Pesadillas". Eres el unico chico del pueblo que leyo mas de una. - dijo don Manuel 
  • Gracias, padre... - dijo Mario, lleno de alegria.
  • Y toma este libro... - dijo don Manuel. - Espero que lo entiendas.
  • "Dios a traves de la Ciencia"... ¿Albert Einstein? - dijo Mario.
  • Considera esos regalos unos presentes de la iglesia de Valdeolivas. Ahora toca unos presentes mios. - dijo don Manuel.
Mario se quedo con la boca abierta. Don Manuel uso una silla para buscar un libro en lo mas alto de la pequeña biblioteca.
  • Es un libro y una película. Te recomiendo que leas primero el libro y solo cuando lo hayas entendido bien, veas la película. - dijo don Manuel. - Quiza no entiendas la pelicula la primera vez que la veas pero insiste, por favor... Te lo recomiendo.
Mario cogio el libro.
  • ¿"Asi hablaba Zaratustra"? De... Friedich... No, Fredich...
  • Friedrich Nietzsche... - dijo don Manuel. - A veces tengo miedo que malentiendas lo que dice la obra pero espero que mente no tergiverse lo que dice el libro y entiendas lo que realmente quiere decir...
  • Vale, vale, lo intentare... - dijo Mario. Se guardo el libro y levanto la película. - ¿"2001, Una odisea en el espacio"?
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

En la casa de Mario habia mucho jaleo. Judith gritaba como nunca. Diego, su hermano, lloraba y Mario estaba alejado de su madre, aguantando con todas sus fuerzas las ganas de llorar... A sus pies, una videoconsola estaba destrozada, como si alguien la hubiera estampado contra el piso con mucha fuerza...
  • La consola no tenia la culpa, mama. - murmuro Mario, con mucho odio. - No tenia la culpa...
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

Mario levantaba la mano en clase. Toda la clase giro el cuello y lo miraron.
  • Esto... ¿Profesor? - dijo Mario. Algunos rieron cuando Mario se dirigió así hacia su maestro. - Que... quería llevar esto a la sala de profesores, si no fuera mucha molestia. - dijo Mario, alzando un dossier. - La profesora de Sociales dijo que llegaría a esta hora y...
  • Si, si... Vaya, Mario... Pero vuelva rápido, ¿eh? - dijo el profesor.
Mario se puso en pie y camino rápidamente a la puerta, rojo de la vergüenza. Antes de llegar, alguien le puso la zancadilla.

Mario cayo violentamente al piso, golpeándose el rostro. La clase estallo en carcajadas. Mario sentía un dolor en la nariz y rápidamente sintió un liquido caliente.
  • Mario, Mario... ¿Estas bien? - dijo el profesor. - A ver ¿Quien ha sido el gracioso?
Mario miraba horrorizado. Su dossier estaba lleno de sangre. 
  • "Todo el fin de semana trabajando... para nada" - pensó Mario, evitando las lagrimas.
Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.
  • Pero dile que lo vas a recuperar... - dijo Emma. - Suspender un curso no es tan grave
  • A mi madre eso le da igual. Pasa de todo... ¿Que mas que le diga eso ahora si las cosas ya están echas? - dijo Mario.
  • Lo que no entiendo es como has podido suspender esa materia, si ibas muy bien... ¿No tuviste tiempo de hacer ese trabajo de la recuperación? - dijo Emma.
  • Si lo hice... - dijo Mario.
  • Ah ya... Te olvidaste de entregarlo, ¿verdad? - dijo Emma.
  • No... Lo lleve al insti el ultimo dia de la entrega... - dijo Mario.
  • ¿Y? - dijo Emma, con miedo.
Mario permaneció en silencio.
  • Mario... ¿Hiciste todo el trabajo, lo llevaste... pero no lo entregaste? ¿Porque? - dijo Emma.
Mario permaneció en silencio.
  • Me dio miedo de levantarme y pedir permiso para ir a entregarlo. Tuve mucha vergüenza de que se rieran de mi... o que me hicieran tropezar... Por eso no lo entregue, pese a que lo tenia en la mochila... - dijo Mario evitando mirar a Emma.
Mario contrajo con fuerza los dedos de los pies. Las lagrimas amenazaron con empezar a salir...

Natalia señalo otro hueco entre arboles, enfrente del ultimo que habia señalado.

Mario contemplaba el cuarto de la leña, el lugar donde su madre y Diego cortaban la leña para la estufa. Una hacha pequeña estaba cerca de los cilindros de madera.

Mario tenia el rostro lleno de moretones y sangre. 
  • ¿Porque dejas que te peguen? - dijo la voz de su madre en su cabeza.
  • ¡ Defiéndete, Mario! - dijo la voz de Diego, su hermano, en su cabeza.
Mario miraba el hacha. Las pupilas se le dilataron...

La sangre resbalo por su mejilla.

Mario miraba el hacha...

La miraba...

Sus pupilas se dilataban mas... y mas...

Mario miraba el hacha...

Una lagrima recorrio su mejilla...

Mario miraba el hacha...

Mario grito y abrio los ojos. Estaba tumbado en una estancia muy limpia...